Espaciar las entradas en este blog no significa más que una cosa: que no tengo tiempo para todo. Eso me obliga a elegir, y elegir siempre es descartar o posponer. Pero no lo dudo si aparece el cosquilleo que indica inquietudes, si necesito hablarlo en este blog que como todos los blogs son ventanas al desahogo y al océano de metadatos.
Hoy, elijo un tema poco tratado.
La espera editorial es una pieza importante a la hora de escribir. Esta semana algunos compañeros del trabajo, curiosos con mi faceta literaria, me preguntaban por cómo es el mundo de la edición y de la publicación, y puesto a verbalizar respuestas a sus preguntas inocentes y vírgenes, me encontré de pronto con más dudas y menos certezas.
¿En qué consiste esa espera? Tiene dos puntos de vista. Uno, desde el autor. Para él comienza desde que envía su manuscrito a la editorial o a su agente. Se imagina que deberá ser paciente, pero no sabe en realidad cuánto. ¿Semanas, meses? Vale, que sean meses, sigue siendo cierto que las editoriales tienen más manuscritos que nunca, y lo más duro, que los leen menos que nunca. Con lo que meses pueden ser... años.Se supone que si pasan un primer filtro (por ser el autor uno ya publicado con cierto éxito, por disponer de agente literario voluntarioso y eficaz), será más ágil. No. Esa espera es indefinida, con toda esa ambigüedad. Todos los autores que aún estamos interesados en la
publicación tradicional hemos deseado ver por un agujerito de cerradura
qué se cuece en los despachos editoriales. Nos creemos que los editores
leen como monjes enclaustrados, día y noche... visión romántica de la
que ya no estoy seguro. Un vistazo a la sinopsis, a la página primera y a
la página 99, y de ahí decisión "si" o "no" me parece lo más probable.
Menos de 30 segundos por manuscrito, y ni siquiera lo hacen los editores
sino (sospecho) un primer intermediario, un seleccionador de manuscritos que es la primera barrera a vencer.
Si la primera criba es positiva aún falta los informes de lectura. Ya de por
sí, es un pequeño éxito, pero no suficiente, ya que las tendencias, esa
palabra maldita, decidirá que un manuscrito sea tenido en consideración
o no, aunque tenga simiente de éxito. Porque en esta época de crisis no basta
simiente de éxito, sino un éxito seguro. Pero ni los editores más
avezados aciertan con sus predicciones. Por eso no se deciden; por eso en la duda, esperan. Y esa espera hace que manuscritos que hace seis años se hubieran publicado sin problemas hoy queden paralizados. Es su
visión de la espera editorial y eso supone que como en el mercado actual se rastrean con angustia de supervivencia tendencias que den céntimos a euro, en el trascurso de esa espera un manuscrito puede pasar de estar en la ola de la tendencia a la trastienda de los descartes. Siempre he escuchado que un manuscrito realmente bueno siempre encuentra su camino hasta la publicación. Desde hace dos años ya no estoy tan seguro.
Escribir teniendo en cuenta la espera editorial para que, cuando llegue el turno de juzgar tu manuscrito, éste pertenezca a la tendencia, es jugar a ser adivino o astrólogo. Un imposible, o no. Algunos creen tener la fórmula celosamente guardada para acertar. En esa espera, los autores desesperamos: nos han olvidado, pensamos; hay fuerzas ocultas, nos murmuramos en desaliento; habrá que probar a escribir otra cosa, nos resignamos.
En realidad esa espera editorial es tan intangible y desesperante que lo mejor que podemos hacer es obviarla y preocuparnos, sólo, de escribir y de disfrutar escribiendo. Aunque luego nos resignemos a dejar nuestra obra en un cajón, por no querer sufrir la angustia de la incertidumbre. En Francia hicieron una encuesta: 1,40 millones de franceses revelaron que una de sus ilusiones era publicar un libro y que tenían un manuscrito aguardando en un cajón. 1,40 millones de manucritos inéditos. La espera bien puede ser eterna.
A veces la espera editorial es buena. Por puro hastío y aburrimiento nos da tiempo a revisar una vez más nuestro manuscrito que creíamos perfecto. Sin prisas ni ansias, lo podemos revisar por n-ésima vez. El tiempo editorial es de otra realidad.
Así que paciencia. Poco de lo que hagamos hará que los editores se decidan ni que toda la maquinara de rechazo o aceptación editorial mejore. Mejoremos nosotros y sigamos escribiendo. Esta es mi conclusión final.
¡Ah, pero eso era antes! ¡Sufres en vano! Esa espera editorial, dirán algunos sagaces maledicentes, no tiene razón de ser en nuestro mundo digital. Pero es que no es lo mismo. En la próxima entrada hablaré de la Espera Digital.
[PD: Ha muerto José Manuel García Marín, escritor malagueño de novela histórica. Otra entrada la dedicaré al olvido que el mundo editorial otorga a loa autores muertos]
Pues sí, Hemingway fue rechazado veintisiete veces, veintisiete nada menos, veintisiete editoriales que lo descartaron mondo y lirondo. Que luego ganara el premio Nobel de literatura no es lo importante, sino que encajó veintisiete derrotas una tras otra y sin embargo volvía a levantarse. Todo un peso pesado de las letras.
Mostrando entradas con la etiqueta editorial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta editorial. Mostrar todas las entradas
sábado, 20 de septiembre de 2014
domingo, 26 de mayo de 2013
Escribir una novela (XVIII): La importancia de la paciencia
Este fin de semana estoy organizando varios proyectos relacionados con los libros y el mundo de la novela, espero pronto deciros buenas noticias, y precisamente por eso, por ese boom de energía positiva que tengo ahora mismo (a ver lo que dura, que mañana es lunes y no son días fáciles) quiero hablaros de una cosa muy importante cuando uno desea escribir: la paciencia.
Hace unos días anunciaban por facebook en una importante editorial española que en la próxima Feria del Libro de Madrid contarían con la presencia de una autora internacional muy conocida y animaba a todos sus lectores a acudir tal día a su stand, "para estar cerca de ella y cumplir así tus sueños". Me llamó mucho la atención. Por un lado, sigue mostrándose esto de escribir como algo lleno de glamour, pomposidad, fama y vanidad. Se promueve así la escritura como un sueño que muchos tienen de lograr reconocimiento de los medios y del público, rodearse de lectores que se les acerquen con ojos brillantes de emoción en busca de su contacto, de sus palabras y de su autógrafo.
Por ejemplo. Para conseguir ese fin, como el mundo editorial tradicional tarda tanto en respoder, la autopublicación se presenta como un camino para lograrlo de forma rápido, ya, ahora, instantánea. Hazlo, ya no tienes que esperar más, ¡publica por ti mismo! Y acércate más a cumplir tu sueño de ser como ellos, un escritor que acude a ferias y firma sus libros. Cuando esto se muestra así, sin más, a mí me parece publicidad engañosa.
Será que con más experiencia en este blog y en el mundo de la escritura, tengo cada vez más recelo y cuidado de los cantos de sirena. Nos gusta escribir, eso está bien. Soñemos despiertos: a todos nos gustaría que, con nuestro primer o segundo manuscrito, alcanzáramos una cumbre literaria, codearnos con Homero, o con Cervantes, o con Shakespeare; saborear las mieles del éxito y del reconocimiento; fantasear con el Nobel. Esa frase "y cumplir así tus sueños" es engañosa, todo parece ídilico y sin esfuerzo. Pero soy realista, piso la realidad, mi realidad. No creo que un gran fin se logre a la primera y con poco esfuerzo, ya sea buscando la autopublicación o a través de las editoriales tradicionales. Y por eso mismo no creo que debamos tener prisa por escribir nuestra novela.
No digo que no se pueda escribir deprisa. Si tenemos bien organizado nuestro guión, si tenemos claro lo que queremos contar y cómo nuestros personajes van a cobrar vida, si sabemos dónde colocar los giros y el clímax, si conocemos la importancia del desenlace; si todo eso lo hemos pensado antes, podremos escribir muy, muy rápido. Pero será sólo será el primer borrador, y luego llegarán varias revisiones más, y después un tiempo necesario de reposo y olvido (semanas, meses, años), antes de volver a mirar con ojos diferentes todo lo escrito. Y quizás, hacer nuevos cambios y nuevas revisiones.
Pero, ¿y si no hemos pensado en todo eso antes?
Cada uno debe encontrar su ritmo, pero yo creo que hay que ser paciente antes de dar a conocer a nuestra criatura. Y en esta época de prisas y ansias, ser paciente y no sufrir el acoso de la premura, sino disfrutar de lo que se escribe, tardemos lo que tardemos en llenar la última página, es la forma de lograr un buen manuscrito. Que aunque sea un bonito aliciente, en esto de escribir no es importante el fin último, sino el largo camino que hay entre medias.
Esta semana respondí a una entrevista sobre "El señor de Castilla", y en la última pregunta me pedían una reflexión hacia los que aspiraban a ser escritores como yo (¡!). Esto les respondí:
"Lector que quieres escribir, yo te diría que lo más importante es que no te deslumbre un deseo de vanidad o fama. Sé humilde y sé sincero, ¿por qué quieres escribir? Escribir es una tarea solitaria, muchas veces ingrata y que en general no da de comer. Escribe si tienes personajes que gritan dentro de tu cabeza y porque necesitas plasmarlos en una hoja. Y recuerda una cosa: cuando escribas, lo más importante eres tú. Escribe lo que a ti te gusta, como a ti te gusta, sobre lo que a ti te gusta. Sin pasión tu escritura será pobre. Pon pasión en ello y disfruta, tú antes que nadie, de lo que estás escribiendo. Nada más importa."
Hace unos días anunciaban por facebook en una importante editorial española que en la próxima Feria del Libro de Madrid contarían con la presencia de una autora internacional muy conocida y animaba a todos sus lectores a acudir tal día a su stand, "para estar cerca de ella y cumplir así tus sueños". Me llamó mucho la atención. Por un lado, sigue mostrándose esto de escribir como algo lleno de glamour, pomposidad, fama y vanidad. Se promueve así la escritura como un sueño que muchos tienen de lograr reconocimiento de los medios y del público, rodearse de lectores que se les acerquen con ojos brillantes de emoción en busca de su contacto, de sus palabras y de su autógrafo.
Por ejemplo. Para conseguir ese fin, como el mundo editorial tradicional tarda tanto en respoder, la autopublicación se presenta como un camino para lograrlo de forma rápido, ya, ahora, instantánea. Hazlo, ya no tienes que esperar más, ¡publica por ti mismo! Y acércate más a cumplir tu sueño de ser como ellos, un escritor que acude a ferias y firma sus libros. Cuando esto se muestra así, sin más, a mí me parece publicidad engañosa.
Será que con más experiencia en este blog y en el mundo de la escritura, tengo cada vez más recelo y cuidado de los cantos de sirena. Nos gusta escribir, eso está bien. Soñemos despiertos: a todos nos gustaría que, con nuestro primer o segundo manuscrito, alcanzáramos una cumbre literaria, codearnos con Homero, o con Cervantes, o con Shakespeare; saborear las mieles del éxito y del reconocimiento; fantasear con el Nobel. Esa frase "y cumplir así tus sueños" es engañosa, todo parece ídilico y sin esfuerzo. Pero soy realista, piso la realidad, mi realidad. No creo que un gran fin se logre a la primera y con poco esfuerzo, ya sea buscando la autopublicación o a través de las editoriales tradicionales. Y por eso mismo no creo que debamos tener prisa por escribir nuestra novela.
No digo que no se pueda escribir deprisa. Si tenemos bien organizado nuestro guión, si tenemos claro lo que queremos contar y cómo nuestros personajes van a cobrar vida, si sabemos dónde colocar los giros y el clímax, si conocemos la importancia del desenlace; si todo eso lo hemos pensado antes, podremos escribir muy, muy rápido. Pero será sólo será el primer borrador, y luego llegarán varias revisiones más, y después un tiempo necesario de reposo y olvido (semanas, meses, años), antes de volver a mirar con ojos diferentes todo lo escrito. Y quizás, hacer nuevos cambios y nuevas revisiones.
Pero, ¿y si no hemos pensado en todo eso antes?
Cada uno debe encontrar su ritmo, pero yo creo que hay que ser paciente antes de dar a conocer a nuestra criatura. Y en esta época de prisas y ansias, ser paciente y no sufrir el acoso de la premura, sino disfrutar de lo que se escribe, tardemos lo que tardemos en llenar la última página, es la forma de lograr un buen manuscrito. Que aunque sea un bonito aliciente, en esto de escribir no es importante el fin último, sino el largo camino que hay entre medias.
Esta semana respondí a una entrevista sobre "El señor de Castilla", y en la última pregunta me pedían una reflexión hacia los que aspiraban a ser escritores como yo (¡!). Esto les respondí:
"Lector que quieres escribir, yo te diría que lo más importante es que no te deslumbre un deseo de vanidad o fama. Sé humilde y sé sincero, ¿por qué quieres escribir? Escribir es una tarea solitaria, muchas veces ingrata y que en general no da de comer. Escribe si tienes personajes que gritan dentro de tu cabeza y porque necesitas plasmarlos en una hoja. Y recuerda una cosa: cuando escribas, lo más importante eres tú. Escribe lo que a ti te gusta, como a ti te gusta, sobre lo que a ti te gusta. Sin pasión tu escritura será pobre. Pon pasión en ello y disfruta, tú antes que nadie, de lo que estás escribiendo. Nada más importa."
Etiquetas:
Castilla,
curso,
editorial,
el señor de castilla,
escribir,
novela,
reflexiones
lunes, 22 de abril de 2013
En la XXXII Feria del Libro de Granada
El pasado sábado 20 de abril presenté mi nueva novela "El señor de Castilla" en la XXXII Feria del Libro de Granada. El día amaneció nublado; mal comienzo. Se nota la primavera granadina, con tiempo cambiante, en cuanto el sol queda oculto corre viento que refresca y cuando se muestra el astro rey el día se transforma en preludio del verano.
Granada pierde aparcamientos y los granadinos perdemos suela de zapato, porque quien va al centro cargado de bultos y con la hora justa o aparca donde puede en la periferia y se da un buen paseo o se deja lo que cuesta un buen libro en los aparcamientos subterráneos. Preferí lo primero, por economía y por ganas de andar. A la hora de comer poca gente había por las aceras y tampoco cogí las calles más frecuentadas, por no llamar la atención con mis bolsas y mi cartelón publicitario que anunciaba detrás de las traslúcidas y protectoras burbujas de plástico la portada de mi libro. Llegamos mi mujer y yo hasta las casetas, donde nos juntamos con Antonio Martín Morales y su esposa, escritor que había de ser mi presentador en el evento.
La comida fue entretenida. Entre los cuatro se pasó el tiempo volando. Hablamos de mi libro, de los libros, de las editoriales, de los truquillos de cada maestro para llamar la atención de los lectores, y también de la Crisis, no podía faltar. De expectativas laborales y personales en conflicto; de difíciles decisiones. De que a nivel de autores la literatura no es una salida para casi nadie, porque los libros si económicamente aportan algo, lo hacen de forma discontinua y comer es algo que en cambio se desea hacer todos los días. Ese Plan C, ese maldito plan que aún estoy buscando y que de momento no vislumbro.
La presentación tuvo lugar en el Edificio Zaida a las 18 horas, junto a la Fuente de las Batallas y a las casetas de la feria. Allí acudimos los cuatro, y se nos sumaron una docena más, mis amigos recreacionistas de BattleHonours y S.A. Reenactment, como nazaríes, meriníes y castellanos, que dieron un toque de color a la presentación. Primero ellos realizaron una breve teatralización de la sinopsis de la novela. Luego, Antonio y yo mantuvimos una agradable entrevista, en donde intercalamos preguntas biográficas, sobre los personajes de la novela, sobre la importancia de dos mujeres (Leonor de Guzmán y María de Portugal) en la política del reino en un mundo de hombres, sobre sus hijos, y sobre Pero Gil, señor feudal de un pequeño territorio en el Reino de Jaén, con el que enlazamos para hablar sobre Bernardo, el personaje que más caló en mi presentador, y su relación con Elisa. Asombramos a los asistentes con las analogías que el pasado tiene con el presente y que se cuentan en la novela.
No se aburrieron y nos reclamaban el término de la hora, así que bajamos a la caseta de firmas. Llamamos la atención, definitivamente. Me gusta dar un toque medieval a mis actos, pero este año han sido tantos mis soldados que nos apoderamos de la caseta, casi asfixiando a los otros autores. No fui consciente de ello hasta que un lector me lo dijo. No tuve tiempo, pues estuve firmando y charlando con los que se presentaron con mi libro toda la hora.
Consumí mi hora de firmas y me animaron a irme rápido de allí, pues llegaba luego el turno de autores más conocidos, más mediáticos y con lectores tan ansiosos como los míos pero en mayor número. Hubo fotos por parte de la organización, maravillada por mis recreacionistas; ninguna por parte de la prensa local, que dieron relevancia a quien ya tenía nombre y mayor peso editorial. No dejé que me importara, vanidad de vanidades, todo es vanidad. Y si no que se lo digan a Bernardo. La tarde y la noche se alargaron. La prensa del día siguiente destacó a otros. Mi presencia en la feria y el anhelo de mi firma entre los lectores que acudieron a mi convocatoria quedan para mi.
Ahora, que lean mi novela. Y que la disfruten, espero.
Podéis ver la galería de fotos del evento, AQUI
Granada pierde aparcamientos y los granadinos perdemos suela de zapato, porque quien va al centro cargado de bultos y con la hora justa o aparca donde puede en la periferia y se da un buen paseo o se deja lo que cuesta un buen libro en los aparcamientos subterráneos. Preferí lo primero, por economía y por ganas de andar. A la hora de comer poca gente había por las aceras y tampoco cogí las calles más frecuentadas, por no llamar la atención con mis bolsas y mi cartelón publicitario que anunciaba detrás de las traslúcidas y protectoras burbujas de plástico la portada de mi libro. Llegamos mi mujer y yo hasta las casetas, donde nos juntamos con Antonio Martín Morales y su esposa, escritor que había de ser mi presentador en el evento.
La comida fue entretenida. Entre los cuatro se pasó el tiempo volando. Hablamos de mi libro, de los libros, de las editoriales, de los truquillos de cada maestro para llamar la atención de los lectores, y también de la Crisis, no podía faltar. De expectativas laborales y personales en conflicto; de difíciles decisiones. De que a nivel de autores la literatura no es una salida para casi nadie, porque los libros si económicamente aportan algo, lo hacen de forma discontinua y comer es algo que en cambio se desea hacer todos los días. Ese Plan C, ese maldito plan que aún estoy buscando y que de momento no vislumbro.
La presentación tuvo lugar en el Edificio Zaida a las 18 horas, junto a la Fuente de las Batallas y a las casetas de la feria. Allí acudimos los cuatro, y se nos sumaron una docena más, mis amigos recreacionistas de BattleHonours y S.A. Reenactment, como nazaríes, meriníes y castellanos, que dieron un toque de color a la presentación. Primero ellos realizaron una breve teatralización de la sinopsis de la novela. Luego, Antonio y yo mantuvimos una agradable entrevista, en donde intercalamos preguntas biográficas, sobre los personajes de la novela, sobre la importancia de dos mujeres (Leonor de Guzmán y María de Portugal) en la política del reino en un mundo de hombres, sobre sus hijos, y sobre Pero Gil, señor feudal de un pequeño territorio en el Reino de Jaén, con el que enlazamos para hablar sobre Bernardo, el personaje que más caló en mi presentador, y su relación con Elisa. Asombramos a los asistentes con las analogías que el pasado tiene con el presente y que se cuentan en la novela.
No se aburrieron y nos reclamaban el término de la hora, así que bajamos a la caseta de firmas. Llamamos la atención, definitivamente. Me gusta dar un toque medieval a mis actos, pero este año han sido tantos mis soldados que nos apoderamos de la caseta, casi asfixiando a los otros autores. No fui consciente de ello hasta que un lector me lo dijo. No tuve tiempo, pues estuve firmando y charlando con los que se presentaron con mi libro toda la hora.
Consumí mi hora de firmas y me animaron a irme rápido de allí, pues llegaba luego el turno de autores más conocidos, más mediáticos y con lectores tan ansiosos como los míos pero en mayor número. Hubo fotos por parte de la organización, maravillada por mis recreacionistas; ninguna por parte de la prensa local, que dieron relevancia a quien ya tenía nombre y mayor peso editorial. No dejé que me importara, vanidad de vanidades, todo es vanidad. Y si no que se lo digan a Bernardo. La tarde y la noche se alargaron. La prensa del día siguiente destacó a otros. Mi presencia en la feria y el anhelo de mi firma entre los lectores que acudieron a mi convocatoria quedan para mi.
Ahora, que lean mi novela. Y que la disfruten, espero.
Podéis ver la galería de fotos del evento, AQUI
Etiquetas:
2013,
antonio martín morales,
blas malo,
Castilla,
editorial,
feria granada,
señor
domingo, 14 de abril de 2013
Escribir una novela (XVII): reflexiones y una biografía
Este fin de semana he leído cuatro artículos en diferentes blogs y medios digitales donde se comenta la difícil situación del mundo editorial y literario. Concuerdan en la misma conclusión: el escritor que vive de sus letras exclusivamente es una especie en extinción. Los superventas, que son los que mantienen a las editoriales permitiendo que éstas apuesten por nuevas promesas, cada vez venden menos; los autores de nuevo cuño languidecen en formato impreso. Se va a imponer lo que uno de los artículos llama escritores de clase baja: trabajadores de lunes a viernes, escritores de fin de semana, y se señala que si no hay escritores 100% dedicados a sus letras, menguará la calidad de lo escrito.
Esa afirmación me parece un menosprecio intolerable a la inmensa mayoría de gente que disfruta escribiendo cuando puede. Quien hace esa afirmación parece que viva en una burbuja. Yo soy un escritor de clase baja y no veo nada deshonroso en ello. ¿Se puede escribir una obra de calidad, estando ligado laboralmente a otra actividad? Rotundamente, sí. Estos años he conocido numerosos compañeros de afición que compaginan trabajo y afición. ¿Se es menos escritor de calidad, menos profesional de las letras, no estando dedicado a la escritura al 100%? Yo creo que se puede dar el 100% en todo aquello que uno se sienta realmente involucrado. ¿Que sólo se pueden escribir 15 páginas a la semana en vez de 30? Bienvenidas sean.
También conozco a autores que han apostado por ser sólo digitales, y no por ello dejan de ser grandes autores, refrendados por miles de lectores. Que el libro de uno no esté impreso no tiene por qué ser señal de menos calidad.
Yo personalmente, soy realista. Veo muy lejano eso de vivir de las letras (y actividades paralelas), y tener otra actividad, otro trabajo, a mí me proporcionaría la tranquilidad necesaria para concentrar mi mente en escribir, en las pocas horas que pueda dedicarle. Tener un Plan B, aparte de la literatura (y viceversa, tener un Plan B, aparte del trabajo). Es mejor no tener todos los huevos en la misma cesta, no sea que se rompa la cesta.
¿Y si se rompe la cesta? Creo que buscaría un nuevo trabajo, para tener ese Plan B, en vez de concentrar todo mi tiempo en escribir. La certidumbre de tener un ingreso fijo, aunque sea pequeño, es necesaria para disolver mis ansiedades y poder escribir con tranquilidad de espíritu.
Todo esto se relaciona con el tema de la entrada. Toda esta incertidumbre que vivimos en nuestros días es aplicable a nuestra novela. De hecho no vivimos encerrados en un cuarto sin ventanas con un flexo y un ordenador encendido (o sí), hay vida a nuestro alrededor, la gente de nuestro entorno interactúa, sufrimos y maldecimos, aspiramos a cambios en nuestras vidas; a veces se producen cambios que nos imponen y otros los decidimos nosotros. Todo ello genera emociones que debemos usar, consciente o inconscientemente, en nuestros personajes.
Y eso es bueno. Experimentar, sufrir, probar nuevas cosas, sufrir y gozar, llorar y reír, apretar los puños por impotencia, gritar; reirnos del destino. Decidir. Caer. Levantarse. Nada hay más a mano que nuestras propias experiencias para modelar nuestros personajes, nuestras escenas, nuestros capítulos. Yo creo que todos los que escribimos reflejamos parte de nuestra biografía en nuestros escritos, eso nos ata más a los personajes. Yo así lo hago; y al dar fin a una novela uno queda exhausto emocionalmente.
Es al dejarla reposar y volver a leerla, cuando el corazón me dice que me he entregado lo mejor que he podido, como he podido, a su creación. Que emociona; y que es digna de ser dada a conocer.
Esa afirmación me parece un menosprecio intolerable a la inmensa mayoría de gente que disfruta escribiendo cuando puede. Quien hace esa afirmación parece que viva en una burbuja. Yo soy un escritor de clase baja y no veo nada deshonroso en ello. ¿Se puede escribir una obra de calidad, estando ligado laboralmente a otra actividad? Rotundamente, sí. Estos años he conocido numerosos compañeros de afición que compaginan trabajo y afición. ¿Se es menos escritor de calidad, menos profesional de las letras, no estando dedicado a la escritura al 100%? Yo creo que se puede dar el 100% en todo aquello que uno se sienta realmente involucrado. ¿Que sólo se pueden escribir 15 páginas a la semana en vez de 30? Bienvenidas sean.
También conozco a autores que han apostado por ser sólo digitales, y no por ello dejan de ser grandes autores, refrendados por miles de lectores. Que el libro de uno no esté impreso no tiene por qué ser señal de menos calidad.
Yo personalmente, soy realista. Veo muy lejano eso de vivir de las letras (y actividades paralelas), y tener otra actividad, otro trabajo, a mí me proporcionaría la tranquilidad necesaria para concentrar mi mente en escribir, en las pocas horas que pueda dedicarle. Tener un Plan B, aparte de la literatura (y viceversa, tener un Plan B, aparte del trabajo). Es mejor no tener todos los huevos en la misma cesta, no sea que se rompa la cesta.
¿Y si se rompe la cesta? Creo que buscaría un nuevo trabajo, para tener ese Plan B, en vez de concentrar todo mi tiempo en escribir. La certidumbre de tener un ingreso fijo, aunque sea pequeño, es necesaria para disolver mis ansiedades y poder escribir con tranquilidad de espíritu.
Todo esto se relaciona con el tema de la entrada. Toda esta incertidumbre que vivimos en nuestros días es aplicable a nuestra novela. De hecho no vivimos encerrados en un cuarto sin ventanas con un flexo y un ordenador encendido (o sí), hay vida a nuestro alrededor, la gente de nuestro entorno interactúa, sufrimos y maldecimos, aspiramos a cambios en nuestras vidas; a veces se producen cambios que nos imponen y otros los decidimos nosotros. Todo ello genera emociones que debemos usar, consciente o inconscientemente, en nuestros personajes.
Y eso es bueno. Experimentar, sufrir, probar nuevas cosas, sufrir y gozar, llorar y reír, apretar los puños por impotencia, gritar; reirnos del destino. Decidir. Caer. Levantarse. Nada hay más a mano que nuestras propias experiencias para modelar nuestros personajes, nuestras escenas, nuestros capítulos. Yo creo que todos los que escribimos reflejamos parte de nuestra biografía en nuestros escritos, eso nos ata más a los personajes. Yo así lo hago; y al dar fin a una novela uno queda exhausto emocionalmente.
Es al dejarla reposar y volver a leerla, cuando el corazón me dice que me he entregado lo mejor que he podido, como he podido, a su creación. Que emociona; y que es digna de ser dada a conocer.
sábado, 2 de marzo de 2013
Escribir una novela (XVI): El mejor valor de un escritor
Sobre el mundo editorial, sobre los agentes literarios, sobre los autores indie, sobre los críticos literarios, sobre los distribuidores, sobre librerías, sobre el ebook frente al libro impreso, sobre los librinos, sobre el DRM sí o no, sobre e-marketing, sobre best-sellers, sobre autores contentos, sobre autores airados, sobre portadas, sobre correctores, sobre tramas, sobre secuelas, sobre adaptaciones, sobre editores, sobre listas y listas, sobre la ambición de estar en esas listas, sobre la envidia de no estar en ellas, sobre el anonimato, sobre los foros de libros, sobre las páginas de reseñas, sobre unos, sobre otros...
Sobre tantas y tantas cosas se pueden encontrar cada día entradas y más entradas en la Red que a veces me cuesta distinguir cuáles me aportan algo nuevo, algo verdadero, una aportación positiva para mí y mi escritura, y cuáles no. No hablo por nadie más que por mí, y mi pobre bagaje. La Red puede aportar mucho, o no aportar nada más que distracción y ruido.
En las últimas quince entradas sobre este tema he realizado reflexiones sobre la escritura de una novela. Antes de tener internet, no había tanto información (tanto ruido) en nuestras vidas. Ahora, a veces todo es más confuso que antes. Hay pros y hay contras.
Ser positivo es difícil en estos días bizantinos. A veces pienso que escribir es una actividad insana: te da una vida; te quita una vida. Las dos igual de reales, igual de existentes. Eso es lo maravilloso de la escritura, te acerca a otras realidades, pero exige. La escritura es una amante exigente.
Muchos de los que disfrutamos escribiendo lo hacemos como actividad secundaria. Me doy cuenta en mi vida laboral cotidiana cuánta gente opina lo mismo: si algo ha aumentado mucho, es la desconfianza en todo, en los otros. La falta de confianza en el otro, en lo que dice, en lo que propone, en lo que hace, en un sistema económico y social que se basa en el crédito (en el creer en el otro), es el inicio del colapso de dicho sistema. Cómo se recupera la confianza es algo que se me escapa; pero creo que empieza por uno mismo. Por esforzarse en ser confiable. Y esto que pienso creo que es aplicable a todas las profesiones, a todos los ámbitos, a todas las personas y situaciones, pero hoy quiero reflexionar sobre esto aplicado al mundo editorial.
En estos días, creo que el mejor valor del escritor es que, con su trabajo, sepa generar Confianza, y que ésta sea correspondida de forma sincera:
-entre autor y lectores, que confían en que ese autor que les gustó, les volverá a gustar con su nueva novela. Que la idea y trama tendrán algo original que les aportará algo que quedará en su vida después de terminada la lectura.
-entre lectores y autor, quien confía en que dando lo mejor de sí mismo, ofreciendo nuevos personajes y nuevas perspectivas, disfrutando en su escritura en todo momento, conseguirá un nuevo manuscrito diferente que gustará a los que ya antes confiaron en él.
-entre autor y agente literario, que confía en que un buen hacer resulta en un valor añadido que beneficia al autor y en la mejor defensa de su obras y sus intereses, y por ende al propio agente. Que confía en la materia prima del autor y su potencial, y en su habilidad y potencial en la escritura.
-entre el agente literario y el autor, quien confía que estará informado puntualmente de cuanto acontezca de sus manuscritos, del estado de su promoción, de sus ventas, y que la buena labor de su agente le permita centrarse exclusivamente en escribir. Que será sincero con la valoración de los manuscritos y que aportará ideas y sugerencias de buena fe; y si le ve potencial, luchará por la publicación del manuscrito.Y que eso, que da valor añadido, da sentido a la figura intermediaria de un agente literario.
-entre el agente y la editorial, quien confía que si una agencia le ofrece una obra, es porque profesionalmente le han visto un futuro, por ofrecer un algo diferente, algo por lo que suspiran los lectores y que se adapta a las tendencias que quiere desarrollar la propia editorial, que cuente con la aceptación multitudinaria de los lectores.
-entre la editorial y el agente, quien confía en que las liquidaciones de sus representados se presenten puntualmente en plazo y sean claras y explicativas, y en que esos manuscritos, de ser aceptados, cuenten con una buena materialización (en papel, en ebook), una buena promoción, una distribución, un buen precio de cara a los lectores.
-entre el autor y la editorial, que confía en que el manuscrito recibido esté lo más pulido posible, y que aquél colabore de buena fe y en buena sintonía con la revisión de galeradas, de portada, de mapas y otros detalles dentro de los plazos que exige la publicación de un libro. Que confía que aporte de forma activa ideas y sugerencias para la promoción de la obra; que aquél se ofrezca a cuanta labor de promoción promueva la editorial. Que confía en que, si la obra gusta, el autor desee repetir con la editorial.
-entre la editorial y el autor, quien confía que tendrán en cuenta sus sugerencias y también sus explicaciones si tiene reticencias a algún cambio dentro del manuscrito; que confía en la profesionalidad de los correctores, de los ilustradores, de editores y comerciales, y en la transparencia en las liquidaciones anuales. Que confía que el resultado final colme sus sueños.
Si se crea y mantiene en pie toda esta cadena de confianza, el resultado valdrá la pena. Si el escritor, que es punto de donde parte todo, consigue que esta cadena de confianza aparezca y perdure, se convertirá en su mejor valor. Al menos, ésa es mi reflexión personal.
En el aire dejo una pregunta para la reflexión: ¿qué sucede si alguno de los eslabones de esta cadena se rompe?
Sobre tantas y tantas cosas se pueden encontrar cada día entradas y más entradas en la Red que a veces me cuesta distinguir cuáles me aportan algo nuevo, algo verdadero, una aportación positiva para mí y mi escritura, y cuáles no. No hablo por nadie más que por mí, y mi pobre bagaje. La Red puede aportar mucho, o no aportar nada más que distracción y ruido.
En las últimas quince entradas sobre este tema he realizado reflexiones sobre la escritura de una novela. Antes de tener internet, no había tanto información (tanto ruido) en nuestras vidas. Ahora, a veces todo es más confuso que antes. Hay pros y hay contras.
Ser positivo es difícil en estos días bizantinos. A veces pienso que escribir es una actividad insana: te da una vida; te quita una vida. Las dos igual de reales, igual de existentes. Eso es lo maravilloso de la escritura, te acerca a otras realidades, pero exige. La escritura es una amante exigente.
Muchos de los que disfrutamos escribiendo lo hacemos como actividad secundaria. Me doy cuenta en mi vida laboral cotidiana cuánta gente opina lo mismo: si algo ha aumentado mucho, es la desconfianza en todo, en los otros. La falta de confianza en el otro, en lo que dice, en lo que propone, en lo que hace, en un sistema económico y social que se basa en el crédito (en el creer en el otro), es el inicio del colapso de dicho sistema. Cómo se recupera la confianza es algo que se me escapa; pero creo que empieza por uno mismo. Por esforzarse en ser confiable. Y esto que pienso creo que es aplicable a todas las profesiones, a todos los ámbitos, a todas las personas y situaciones, pero hoy quiero reflexionar sobre esto aplicado al mundo editorial.
En estos días, creo que el mejor valor del escritor es que, con su trabajo, sepa generar Confianza, y que ésta sea correspondida de forma sincera:
-entre autor y lectores, que confían en que ese autor que les gustó, les volverá a gustar con su nueva novela. Que la idea y trama tendrán algo original que les aportará algo que quedará en su vida después de terminada la lectura.
-entre lectores y autor, quien confía en que dando lo mejor de sí mismo, ofreciendo nuevos personajes y nuevas perspectivas, disfrutando en su escritura en todo momento, conseguirá un nuevo manuscrito diferente que gustará a los que ya antes confiaron en él.
-entre autor y agente literario, que confía en que un buen hacer resulta en un valor añadido que beneficia al autor y en la mejor defensa de su obras y sus intereses, y por ende al propio agente. Que confía en la materia prima del autor y su potencial, y en su habilidad y potencial en la escritura.
-entre el agente literario y el autor, quien confía que estará informado puntualmente de cuanto acontezca de sus manuscritos, del estado de su promoción, de sus ventas, y que la buena labor de su agente le permita centrarse exclusivamente en escribir. Que será sincero con la valoración de los manuscritos y que aportará ideas y sugerencias de buena fe; y si le ve potencial, luchará por la publicación del manuscrito.Y que eso, que da valor añadido, da sentido a la figura intermediaria de un agente literario.
-entre el agente y la editorial, quien confía que si una agencia le ofrece una obra, es porque profesionalmente le han visto un futuro, por ofrecer un algo diferente, algo por lo que suspiran los lectores y que se adapta a las tendencias que quiere desarrollar la propia editorial, que cuente con la aceptación multitudinaria de los lectores.
-entre la editorial y el agente, quien confía en que las liquidaciones de sus representados se presenten puntualmente en plazo y sean claras y explicativas, y en que esos manuscritos, de ser aceptados, cuenten con una buena materialización (en papel, en ebook), una buena promoción, una distribución, un buen precio de cara a los lectores.
-entre el autor y la editorial, que confía en que el manuscrito recibido esté lo más pulido posible, y que aquél colabore de buena fe y en buena sintonía con la revisión de galeradas, de portada, de mapas y otros detalles dentro de los plazos que exige la publicación de un libro. Que confía que aporte de forma activa ideas y sugerencias para la promoción de la obra; que aquél se ofrezca a cuanta labor de promoción promueva la editorial. Que confía en que, si la obra gusta, el autor desee repetir con la editorial.
-entre la editorial y el autor, quien confía que tendrán en cuenta sus sugerencias y también sus explicaciones si tiene reticencias a algún cambio dentro del manuscrito; que confía en la profesionalidad de los correctores, de los ilustradores, de editores y comerciales, y en la transparencia en las liquidaciones anuales. Que confía que el resultado final colme sus sueños.
Si se crea y mantiene en pie toda esta cadena de confianza, el resultado valdrá la pena. Si el escritor, que es punto de donde parte todo, consigue que esta cadena de confianza aparezca y perdure, se convertirá en su mejor valor. Al menos, ésa es mi reflexión personal.
En el aire dejo una pregunta para la reflexión: ¿qué sucede si alguno de los eslabones de esta cadena se rompe?
domingo, 20 de enero de 2013
Inquietudes en el mundillo editorial
Son días de recapitulación sobre qué ha acontecido en 2012, un año complicado en todos los ámbitos y en el mundo editorial no iba a ser menos. Hace unos días se hicieron públicas estadísticas sobre las ventas de libros del año que ya se ha ido.
En 2012 se publicaron 88.349 libros, un 8% menos que el año anterior.
-Libros de ficción y similares, 15.630 (18%)
-Iinfantil y juvenil, 9.667 (11%)
-Medicina, 7.899 (9%)
-Sociedad y Ciencias Sociales 7.000 (8%)
-Humanidades, 6.643 (7%)
-Literatura y Estudios Literarios, 6.273 (7%)
-Artes, 5.303 (6%)
-Economía, Finanzas, Empresa y Gestión, 4.260 (5%)
-Derecho, 3.992 (4,7%)
-Estilo de Vida, Deporte y Ocio, 3.939 (4,7%)
-Otros.
La publicación de libros digitales llegó a 20.079 obras en formato digital, un 13% más que en 2011. Esa cifra representa un 22% del total de libros publicados.
También se destaca que ha aumentado la piratería digital.
Menos libros publicados no significa menos competencia en el libro impreso en los estantes porque parece que existe un trasvase de lectores del libro tradicional al digital: los ebooks son más económicos. Es decir, hay menos lectores que compran libros impresos; y la piratería sigue creciendo. A mí mismamente me han preguntado compañeros de trabajo si podía indicarles dónde podían descargar piráticamente ¡mis propias obras! La excusa que me daban: que el tablet o el ebook les había costado un dinero que pensaban amortizar leyendo libros "gratuitos". ¡Que no pensaban pagar 5 euros por un libro que podía conseguirse gratis, porque eso es lo que hace todo el mundo!
Es triste oir por todas partes esas palabras. Como les dije, de qué valía enfadarme y soltarle un discurso. Todo depende de la conciencia y de los escrúpulos que tenga cada uno. Ahí, una vez que el libro esta hecho, el autor puede hacer poca cosa, creo yo. Es perder un tiempo y unas energías que a mí no me sobran. El tópico de que "los libros son caros" no me vale, a quienes se lo he oído no les importa fumar o tomarse un par de copas. Es cuestión de educación y de mentalidad; en España queda un largo camino por recorrer para cambiar esa forma de pensar.
Sobre la publicación en digital, la plataforma SmashWords me envió un newsletter con sus predicciones para 2013. Algunas cuestiones interesantes que comentan:
-Amazon está deteniendo su avance. Nuevos distribuidores digitales están haciéndose con parte de su mercado, porque se está quedado solo. Amazon no es buscar competir en el entorno digital; busca reducir a pulpa sanguinolenta a sus contricantes. Y eso hace que otros muchos estén formando alianzas contra el gigante, ofreciendo a los autores posibilidades y sinergías que Amazon no podrá ofrecer por sí solo.
-En América, el volumen de libros digitales vendidos crece en la misma proporción que se reducen las ventas de libros impresos. En 2013, el número de títulos digitales publicados superará a los títulos impresos.
-Los precios de los libros digitales seguirán descendiendo. Cada vez hay más títulos en la red, ¿cómo atraer la atención de lectores? La forma más sencilla: reduciendo precios.
-Las editoriales digitales dejarán de ganar dinero por vender ebooks; su negocio pasará a centrarse en asesoramiento digital (maquetación, revisión, distribución, marketing viral...) a autores que buscan la autopublicación digital.
Sobre libros impresos, creo que seguirá reduciéndose el número de títulos publicados y el número de ejemplares por tirada de cada edición. Creo, y es mi opinión, que en estos años difíciles la única opción de los autores es seguir escribiendo y dando lo mejor de sí mismos. Seguir mejorando, y sobre todo, ser capaces de transmitir cuánto nos gusta escribir y cuánto nos gustaría que alguien que nos leyera lo disfrutara tanto como el autor.
Escribir, escribir, escribir...
En 2012 se publicaron 88.349 libros, un 8% menos que el año anterior.
-Libros de ficción y similares, 15.630 (18%)
-Iinfantil y juvenil, 9.667 (11%)
-Medicina, 7.899 (9%)
-Sociedad y Ciencias Sociales 7.000 (8%)
-Humanidades, 6.643 (7%)
-Literatura y Estudios Literarios, 6.273 (7%)
-Artes, 5.303 (6%)
-Economía, Finanzas, Empresa y Gestión, 4.260 (5%)
-Derecho, 3.992 (4,7%)
-Estilo de Vida, Deporte y Ocio, 3.939 (4,7%)
-Otros.
La publicación de libros digitales llegó a 20.079 obras en formato digital, un 13% más que en 2011. Esa cifra representa un 22% del total de libros publicados.
También se destaca que ha aumentado la piratería digital.
Menos libros publicados no significa menos competencia en el libro impreso en los estantes porque parece que existe un trasvase de lectores del libro tradicional al digital: los ebooks son más económicos. Es decir, hay menos lectores que compran libros impresos; y la piratería sigue creciendo. A mí mismamente me han preguntado compañeros de trabajo si podía indicarles dónde podían descargar piráticamente ¡mis propias obras! La excusa que me daban: que el tablet o el ebook les había costado un dinero que pensaban amortizar leyendo libros "gratuitos". ¡Que no pensaban pagar 5 euros por un libro que podía conseguirse gratis, porque eso es lo que hace todo el mundo!
Es triste oir por todas partes esas palabras. Como les dije, de qué valía enfadarme y soltarle un discurso. Todo depende de la conciencia y de los escrúpulos que tenga cada uno. Ahí, una vez que el libro esta hecho, el autor puede hacer poca cosa, creo yo. Es perder un tiempo y unas energías que a mí no me sobran. El tópico de que "los libros son caros" no me vale, a quienes se lo he oído no les importa fumar o tomarse un par de copas. Es cuestión de educación y de mentalidad; en España queda un largo camino por recorrer para cambiar esa forma de pensar.
Sobre la publicación en digital, la plataforma SmashWords me envió un newsletter con sus predicciones para 2013. Algunas cuestiones interesantes que comentan:
-Amazon está deteniendo su avance. Nuevos distribuidores digitales están haciéndose con parte de su mercado, porque se está quedado solo. Amazon no es buscar competir en el entorno digital; busca reducir a pulpa sanguinolenta a sus contricantes. Y eso hace que otros muchos estén formando alianzas contra el gigante, ofreciendo a los autores posibilidades y sinergías que Amazon no podrá ofrecer por sí solo.
-En América, el volumen de libros digitales vendidos crece en la misma proporción que se reducen las ventas de libros impresos. En 2013, el número de títulos digitales publicados superará a los títulos impresos.
-Los precios de los libros digitales seguirán descendiendo. Cada vez hay más títulos en la red, ¿cómo atraer la atención de lectores? La forma más sencilla: reduciendo precios.
-Las editoriales digitales dejarán de ganar dinero por vender ebooks; su negocio pasará a centrarse en asesoramiento digital (maquetación, revisión, distribución, marketing viral...) a autores que buscan la autopublicación digital.
Sobre libros impresos, creo que seguirá reduciéndose el número de títulos publicados y el número de ejemplares por tirada de cada edición. Creo, y es mi opinión, que en estos años difíciles la única opción de los autores es seguir escribiendo y dando lo mejor de sí mismos. Seguir mejorando, y sobre todo, ser capaces de transmitir cuánto nos gusta escribir y cuánto nos gustaría que alguien que nos leyera lo disfrutara tanto como el autor.
Escribir, escribir, escribir...
domingo, 2 de diciembre de 2012
A veces llega una avalancha
Esta última semana ha estado llena de vicisitudes. Por un lado la Crisis sigue anegando la vida de nuestras ciudades y pueblos, como si fuera una niebla que se derramara deteniéndolo todo ahora que entramos en los primeros fríos del otoño, aviso del invierno que vendrá. Amigos y compañeros se dispersan por medio mundo para sobrevivir; otros se concentran en su amargura e inquietud alistados en el ejército del INEM, un ejército de gente que poco a poco está perdiendo esperanza y paciencia.
En el mundo cultural y literario me llegan noticias inquietantes. Unos compañeros de letras descubren sus ultimas obras pirateadas, apenas mes y medio después de su puesta de largo, en webs y portales que se ufanan de ser adalides de la libertad de expresión y que agradecen los esfuerzos de los que les proporcionan el material de sus páginas web. Otros me cuentan que este año que comenzará en un mes diputaciones, fundaciones y bibliotecas mirarán más por sus cuentas que por su servicio público, cancelando actividades de promoción y difusión de la cultura si no hay dinero por delante. Dinero, dinero, dinero... todo lo demás parece que queda atrás.
También tuve una llamada editorial que me ha transmitido una buena noticia, si, pero también cierta angustia, y también decepción. Todo el sector editorial está en crisis, ni los gigantes se libran de la hecatombe. Se reduce el número de libros editados, sus tiradas, su promoción... los libros impresos se hunden, lo digital no despega por el lastre de la piratería, y los lectores cada vez suspiran más ante los escaparates de las librerías, sin atreverse a entrar.
Las bibliotecas tampoco tendrán fondos para adquirir novedades. Una biblioteca sin lectores no es una biblioteca, es una tumba de libros. Todo es más difícil, todo es más lento, todo se hace cada vez con menos alegría. La escritura también lo nota, plasmar palabras sobre una hoja en blanco parece cada vez más fútil.
¿Desistir? Jamás.
A veces puede ser el momento de pasar a la acción. De no conformarse.
Espero poder deciros algo más concreto en unas semanas.
En el mundo cultural y literario me llegan noticias inquietantes. Unos compañeros de letras descubren sus ultimas obras pirateadas, apenas mes y medio después de su puesta de largo, en webs y portales que se ufanan de ser adalides de la libertad de expresión y que agradecen los esfuerzos de los que les proporcionan el material de sus páginas web. Otros me cuentan que este año que comenzará en un mes diputaciones, fundaciones y bibliotecas mirarán más por sus cuentas que por su servicio público, cancelando actividades de promoción y difusión de la cultura si no hay dinero por delante. Dinero, dinero, dinero... todo lo demás parece que queda atrás.
También tuve una llamada editorial que me ha transmitido una buena noticia, si, pero también cierta angustia, y también decepción. Todo el sector editorial está en crisis, ni los gigantes se libran de la hecatombe. Se reduce el número de libros editados, sus tiradas, su promoción... los libros impresos se hunden, lo digital no despega por el lastre de la piratería, y los lectores cada vez suspiran más ante los escaparates de las librerías, sin atreverse a entrar.
Las bibliotecas tampoco tendrán fondos para adquirir novedades. Una biblioteca sin lectores no es una biblioteca, es una tumba de libros. Todo es más difícil, todo es más lento, todo se hace cada vez con menos alegría. La escritura también lo nota, plasmar palabras sobre una hoja en blanco parece cada vez más fútil.
¿Desistir? Jamás.
A veces puede ser el momento de pasar a la acción. De no conformarse.
Espero poder deciros algo más concreto en unas semanas.
domingo, 16 de septiembre de 2012
En MundoHistoria, ¡Bizancio!
Hoy os dejo aquí la entrevista que hace una semana me realizaron en MundoHistoria, es bastante larga, pero espero que os guste. Hablamos sobre Bizancio, "El Mármara en llamas" y el mundo editorial.
¡Aquí empieza!
¿Por qué has escrito y publicado en España una novela sobre el Imperio bizantino?¿No es una apuesta arriesgada?¿Por qué no una novela en territorio patrio?
En primer lugar, decidí escribir e investigar sobre Bizancio porque tuve un enamoramiento relámpago. Cayó en mi poder una trilogía magnífica sobre Bizancio, un ensayo en tres tomos en inglés de John Julius Norwich... y quedé contagiado por su prosa, su forma de contarlo todo, ameno y nada aburrido sino al contrario; y me hizo descubrir un imperio que aquí casi no se conoce. No todo va a ser sobre Roma.
En segundo lugar, buscaba una época y unos personajes diferentes, en estos cuatro últimos años, entre templarios y thrillers a lo Dan Brown y novelas de romanos, Roma, gladiadores y más romanos, quería ofrecer a los lectore (y a mí mismo algo diferente)
En tercer lugar, sí ha sido una apuesta arriesgada, pero afortunadamente Ediciones B (que yo sepa) es la única editorial que ha publicado tres novelas más sobre este imperio, dos de Salvador Felip ("El sueño de Justiniano" y "El ocaso de Bizancio") y una de Anne Perry ("El brillo de la seda"). No he visto tratado en ningún sitio el tema del mítico fuego griego, mi historia les gusto (original, diferente), y ahí está, moviendose por los estantes de las librerías. Ahora sólo falta saber qué opinan los lectores; de momento, los que me han comentado son valoraciones positivas en general.
Hay muy poca literatura (o posiblemente yo conozca poca) sobre este periodo y hecho histórico en el que te sumerges en 'El Mármara en llamas' ¿a qué fuentes has recurrido para documentarte y por qué escogiste este momento y hecho?
Para documentarme he seguido principalmente la crónica de Teófanes el Confesor, que se centra en el s.VIII y s.IX, está llena de detalles curiosos que no se encuentran en ningún otra crónica. Lo escogí por dos de los protagonistas principales: León III, cuya historia es sorprendente (continuará más allá de "El Mármara...") y por el fuego griego. Otro fundamental ha sido una crónica del 717, precisamente, que describe la ciudad (es corta y un poco confusa, de autor anónimo) y el libro "The age of dromon", dedicado a todo lo naval del imperio bizantino. Por su culpa, ahora amo a los "Dromones" de fuego griego, los "corredores" del mar.
A la hora de desarrollar un personaje, ¿es más difícil inventarte uno, que forme sin distorsiones parte de la historia o hablar de un personaje real del que tienes que 'inventarte' algunos hechos (sobre todo al hablar de cosas más privadas o porque se sepa poco del mismo, por ejemplo con Calínico)?
De Calínico se sabe muy poco, apenas ocupa cuatro líneas en la crónica de Teófanes, y no se menciona en ninguna otra crónica bizantina. Vuelve a ser nombrado por cronistas árabes dos siglos más tarde, algunos le hacen arquitectos, otro físico, otros alquimistas, de origen sirio. He tenido que rellenar bastantes lagunas con el peligro que conlleva. Desarrollar personajes ficticias (p.ej. Casiodoro) es difícil pero con ellos tienes más libertad. La Historia ata las acciones de los personajes históricos
Se nota que eres un apasionado de la historia, y eso se nota por la exactitud que has mostrado en tu obra, pero no entiendo, ¿como es que entonces te metiste a Ingeniero de Caminos?, creo que nos hemos perdido a un gran historiador, aunque hayamos ganado a un escritor y un historiador aficionado de gran nivel.
Porque me encanta la ciencia, como vez tengo mucho de Calínico en mí. La historia me apasiona, espero que se note. Gracias por el piropo de "historiador"; a ellos les tengo mucho respeto, porque su labor callada no recibe atención y nos descubre quiénes fuimos para saber qué seremos.
En otro foro, pusieron ayer una frase a completar por quien quisiera: "Un escritor de novela histórica es..." y yo puse mi parte diciendo "...uno de Ciencias que no tuvo huevos de estudiar Historia por miedo al paro"
Esa es parte del motivo, sólo parte. Me encanta la ingeniería también, de hecho siempre me ha gustado la técnica y las letras, sin distinción. Tengo un cerebro que rebosa curiosidad por todo, lo que hace que sea un ávido lector. Un lector me dijo una vez que con todo eso si no sería yo "un nuevo Da Vinci poco aprovechado", pero creo que se coló un poco con el comentario.
No os creáis que a veces no pienso si no me dan más alegría los legajos que los numeritos de la calculadora...
¿Tendremos una segunda parte?
Las primeras páginas de esa segunda parte ya están escritas, pero me ha surgido otro proyecto y estoy indeciso por cuál decidirme primero. En mente tenía contar desde el 717 al 802, en dos o tres novela, hay mucho y muy interesante, y seguirán saliendo Casidoro e Irene. Pero la respuesta es sencilla: habrá segunda parte si los lectores quieren. ¿Queréis leer más de esta época?
¿Has tenido el apoyo familiar? ya sabes, mujer, padres, hijos, etc. Te dejan tus espacios de tiempo para escribir?
Sin el apoyo de mi mujer, que es quien más sufre compartirme con mi "amante" (la Literatura), no podría haberlo hecho. Gracias a ello obtengo inspiración para modelar a mis personajes femeninos. Hijos aún no hay, y eso no puede ser, a ver si lo remedio pronto, aunque tenga que escribir menos.
Mi familia además, bien orgullosa que está, paseando a mis dos criaturas por donde van. Y yo lo agradezco.
¿Cómo surgió la idea de escribir esta novela? Es decir, ¿tenías claro desde un principio que querías escribir una novela sobre Bizancio de manera que la "inspiración" vino después de por ejemplo, como acabas de decir, haberte quedado enamorado de la trilogía de Norwich o fue mientras leías su obra cuando te sobrevino la idea? Lo pregunto porque sé que en ocasiones hay personajes o periodos históricos de los cuales no conoces nada y cuando empiezas a leer sobre ellos piensas: "de aquí se podría sacar una buena historia"... ¿Ocurrió algo así en este caso?
Terminada "El esclavo de la Al-Hamrá", empecé a buscar otra historia que me motivara, y un dia de agosto, releyendo una didáctica Enciclopedia de Historia que hay en casa de mis padres (y que gracias a ella descubrí una Historia interesante, y no una cosa aburridísima) me quedé sin aliento cuando leí un párrafo, donde describía el pánico que debió sentir el primer soldado de guardia bizantino cuando el 1 de septiembre de 717, desde las murallas marítimas que miran al Mar de Mármara en Constantinopla, vio miles de naves avanzando hacia la ciudad.
En ese momento, quise escribir sobre Bizancio. Y luego, llegó Norwich, que remató lo que ya había leído de Asimov. ¿Sabías que "Fundación e Imperio" de Asimov tiene su inspiración en Belisario y Narsés, en el imperio bizantino? Ciencia ficción e Historia, todo junto. Como a mí me gusta.
Muchos escritores, al hablar de alguna novela, sienten especial apego a alguno de sus personajes en particular ¿es tu caso? ¿Qué personaje de El mármara le has cogido, por decirlo de alguna manera, más cariño y por qué?
Mi favorito es sin duda Casiodoro, y su antítesis es Calínico, un erudito apegado a sus propias ambiciones egoistas. ¿Por qué el aprendiz? Porque se va notando su maduración, y así me siento yo, frente a la escritura, que poco a poco voy mejorando (o eso quiero creer). Desde que empecé su escritura hasta terminarla, han pasado muchas cosas en mi vida, y en eso me identifico con él; junto a él he sufrido mi propia evolución.
Tu anterior libro se desarrollaba en Al- Andalus, ¿comparten algo ambos momentos históricos?
Sin Bizancio, sin Constantino IV, sin León el Isaurio, sin Calínico y el fuego griego, creéme si te digo que no hubiera habido Al-Andalus. Existen semejanzas, principalmente, que los protagonistas en ambos casos experimentan una evolución y tienen un maestre al que imitar (o al que detestar). En ambas novelas se muestra el valor de la experiencia, que ha de pasar de ancianos a jóvenes.
En ocasiones se ve que la historia de Irene y Casio es secundaria, ¿porque te animaste a relatarla, no se te ocurrio algo mas castrense o militar? Es que como no consuman pues le pierde "chicha" al tema, ya sabes...
Es parte de la inexperiencia de Casiodoro, por eso se nota una evolución; y es parte de la demasiada experiencia de Irene, a quien el aprendiz confunde, con su inicial ingenuidad. Sí, no hay sexo explicito. No era lo que buscaba transmitir, sino una evolución.
Además, no quería llenar todo de "peplum". Hay una tendencia que a mí me canasa a veces, a pensar que Novela Histórica debe tener necesariamente guerra y sangre en abundancia. Las guerras son inevitables y la sangre puede que también, pero preferí no abusar, ya que además, Teófanes tampoco da muchos detalles.
¿Es por eso que la novela va saltando de escenario constantemente? ¿Por qué no optaste por una forma más lineal para la novela, al estilo de Manfredi o Aurensanz si tenemos que usar un autor español y ademas del mismo grupo editorial?
Bueno, no tiene nada que ver con autores o editoriales. La trama se centra en tres parejas protagonistas (León III y Maslamah; Timeo y Calínico; Casiodoro e Irene) más los secundarios, que también tienen su juego. Las acciones de las tres parejas es muy simultánea, por eso preferí que las tres tramas transcurrieran simultáneamente. Eso lo busqué saltando de escenario cada tres/cuatro capítulos. Así todo avanza en la lectura más o menos parejo.
El proceso de crear una novela es complejo, yo lo conozco y se que no es facil, la portada, la extension del libro, reuniones con el editor (en tu caso editor de historica) correcciones, sintaxis, decidir y pactar las promociones, el tipo de impresion, ahora ya incluso la edición digital, etc. Vamos un lio de la leche!!!
Pero todo tiene su emoción al final en el contrato. ¿Quisiera saber como te sentiste al firmar, al ver el resultado?, ¿que parte del proceso fue la que te hizo sentir mejor? ¿O fue algo mas material, $$$?
Vivir de escribir es muy complicado y no me hago ilusiones. Intento verlo todo como una afición que se auto-financia: escribo libros y gano un poquito... para poder comprar más libros. Mi último gustazo, gastarme 107 euros en una librería de viejo de Navarra, para adquirir un ensayo de 1932, de hojas pajizas y gastadas. Una inversión, para seguir con mi posible próximo proyecto.
Lo mejor de esta novela, fue ver la portada terminada (que también pasó por correcciones, tuve que indicar bastantes cambios ya que un gran ilustrador no tiene por qué ser un experto en naútica bizantina. No es que yo lo sea, pero algo he leído) y saber, que este año de la Gran Crisis, mi libro saldría a la calle. Sé que muchos otros, no saldrán. Y el mío está ahí. Para mí, es un triunfo. Además, era ver a Casiodoro hecho realidad...
En una novela histórica las pautas están muy marcadas por los acontecimientos y personajes históricos pero, sin embargo, no todos los acontecimientos y personajes son históricos (entonces sería un ensayo novelado más bien): ¿en qué te basas para crear los acontecimientos y personajes no históricos? ¿Cómo hace un escritor para que no parezca que están fuera de lugar?
Se empieza con los personajes históricos y se indagan los flecos sueltos ... cuando se tienen bastantes flecos en la Historia, que es donde se puede "Crear", se desarrollan personajes secundarios que "cuadren" con esos flecos de forma coherente. Es como hacer un tapiz, basta con ordenar hilos, cuando ya se tiene un comienzo lo otro avanza casi sólo.
Supongo que cuando un escritor empieza las críticas y opiniones sobre su obra son muy importantes porque le ayudan a ver los aciertos y errores y, por ende, a mejorar. No obstante, cuando ya se lleva cierto camino rodado, ¿se les sigue dando la misma importancia? ¿Lees todas las críticas de tus obras y te gusta que se opine de ellas? Pues hay algunos escritores que no aceptan mucho las críticas negativas...
Cada libro es "un primer libro". ¿Por qué? Sobre mí mismo: porque no soy historiador profesional y puedo cometer errores; porque a lo mejor no gusta el punto de vista; porque a lo mejor a los lectores no les gusta la época o el protagonista. Yo asumo que siempre se está aprendiendo, y que las críticas ayudan a progresar. Hay que ser honesto: esta es sólo mi segundo libro. Respondo a todas las críticas, porque los lectores se han esforzado en darme su opinión, yo me siento obligado a responderles, comentando si es necesario mis decisiones a la hora de escribir.
Una pregunta sencilla, ¿que has perseguido al realizar esta novela, cual fue tu objetivo principal?
Primero, dar a conocer una civilización apasionante. Me llenó de ilusión quere emular a Norwich, de otra manera. Un atrevimiento, quizás.
Segundo, mis dos novelas destilan esperanza, a pesar de las dificultades, a pesar de las Crisis. Me lo dijo una lectora: "en nuestra época actual, ¿dónde encontraremos a un León el Isaurio que nos guíe?" Hay que tener esperanzas e ilusiones, porque si no, mejor que nos fueramos ya a la fosa del cementerio y nos pongan la lápida.
¿Es difícil hacerse un nombre al empezar a escribir en un mercado donde hay tanta variedad y muchos escritores tótem?
Bueno, yo no sé cómo se hace un nombre. Hay grandes dinosaurios que venden cientos de miles de ejemplares, y sus libros se distribuyen por palés con cientos de ejemplares. Supongo que se han hecho grandes porque los lectores lo han decidido así, les gusta leerles y los recomiendan. Yo sólo intento contagiar mi entusiasmo por la Historia. Sólo eso. Y como no soy historiador, escribo novela histórica. Yo no me quejo: mis novelas se venden por Europa y Sudamerica, en papel y digital, se ha traducido la primera, han salido varias ediciones... y eso que soy cuasi-novel (ya un poco menos)
En tus dos novelas nos trasladas a dos momentos históricos y en dos lugares diferentes, pero ¿cuál es tu etapa o momento histórico preferido?
Mis dos épocas están claras: imperio bizantino y edad media peninsular, s.XIII-s.XIV. ¿Os habéis dado cuenta de cuánto autor extranjero hay en las librerías, y qué pocos españoles que narren nuestro rico pasado? Tenemos a Carlos Aurensanz, Sebastián Roa, Miguel Angel Badal Salvador, también está Posteguillo... nuestra Historia no tiene nada que envidiar a los anglosajones o a los americanos.
Esta web la componen muchos historiadores profesionales, tambien muchos aficionados con mas o menos conocimiento, supongo que si te preguntara con que grupo te sientes mas comodo por diplomacia dirias que con ambos, asi que no te preguntare eso.
Ya que en MH hay de todo tipo de usuarios, ¿como te has sentido aqui?, ¿crees que un sitio asi en lengua castellana es necesario? en definitiva ¿que opinión te da como escritor y usuario Mundo Historia que se compone tanto de noveles como profesionales?
Me siento un aficionado, un aprendiz, a los historiadores les tengo mucho respeto porque admiro enormemente su labor, y a su lado me siento intimidado. Las Humanidades son necesarias, aunque nuestro mundo se base en la Técnica. No somos robots, somos humanos, y los humanos pueden sentir el mundo. Los robots sólo entienden de números. Pero siempre intento leer y aprender más de los que saben, y el que los profesionales de la Historia hayan decidido apoyar MundoHistoria nos beneficia a todos.
Creo que Mundo Historia llena un hueco que debe ser llenado con cultura y divulgación. El que además busque el aval de poseer historiadores apasionados me parece excelente, y por eso mismo me hice socio. Además, promovéis la lectura a precios extraordinarios, pues no es vuestra fuente de ingresos. Ése es el camino de hacer nuevos lectores y nuevos amantes del pasado.
Además, a veces una mirada ingenua sobre el pasado puede aportar más certeza que una llena de erudiciones. El contacto de novatos (yo mismo) y expertos siempre enriquece: el novato está lleno de preguntas, y el experto, lleno de respuestas. Así se entablan las buenas conversaciones.
Las novelas consiguen que muchos (me incluyo) entremos en la piel de personajes de hace muchos años y, literalmente, vivamos la h(H)istoria lo que puede hacer que después nos entre el gusanillo de saber más y más sobre ese periodo. ¿Crees que la novela histórica tiene un papel importante en la divulgación de la Historia?
Sí. Una novela no es un ensayo. Pero una novela bien planteada puede hacer que el lector sienta Curiosidad, con mayúsculas y tenga ansia de saber más; y entonces, buscará un ensayo.
Como le des a un lector novel un ensayo de 800 páginas, se aburre seguro. Dale una novela sobre el tema; con mapas, acción , amor y sexo, guerra, traidores y villanos, héroes, tragedias y esperanzas, y que hable de su país, de su tierra, de sus gentes, de su pasado. Y luego, él buscará otra novela sobre el tema, y luego otra.... y llegará al ensayo, y querrá más.
La novela cumple su función, pero el trabajo de los Humanistas dan los datos para las novelas. Ensayo y novela van juntos.
Antes se ha hablado de tus nuevos proyectos, ¿qué esperas de ellos? ¿Te ves dentro de 5, 10, 15 años como uno de esos "dinosaurios que venden cientos de miles de ejemplares" (aunque ya te puedo adelantar que creo que vas por el buen camino)?
Siempre hay ideas y mientras tenga ideas seguiré escribiendo. ¿Si me veo vendiendo por cientos de miles? Buenos, seamos modestos, empecemos por unas decenas de ejemplares y luego a ver qué opinais los lectores. Una vez que el libro está en los escaparates y pasan 4-5 meses, ya no depende del autor, sino de vosotros. Pienso que, si sigo publicando seguiré mejorando. Es un bonito sueño, vivir de la escritura, y a veces (y más en esta época) pienso si no es el momento de intentarlo de verdad, a tiempo completo. Tengo como objetivo intentar llegar a una novela cada año/año y medio; os puedo asegurar que tengo varios esquemas maestros diferentes, esperando su turno.
¿Cuál sería tu consejo para aquel escritor novel que quiera publicar su obra (en papel o en formato digital) o dedicarse a la escritura? Realmente son tiempos difíciles para la literatura o quizá las nuevas tecnologías (ereaders y demás) están haciendo que se abra un nuevo camino donde "cualquiera" puede autopublicar su obra y hacerla llegar a "miles" de lectores a través de Internet?
Mi sueño es, actualmente no perder mi trabajo que paga las facturas y seguir arañando tiempo para escribir. Mi sueño inmediato sería un trabajo a media jornada, que me permitiera escribir más, y vivr más o menos dignamente. Me apasiona leer y escribir, y la Historia. Y parece que la ingenieria civil me va a dar hambre pronto, así que me planteo seriamente un Plan B. Consejo: comienza escribiendo como afición, escribe lo que quieras pero que te apasione; y ten un trabajo que de verdad te dé de comer. Eso para empezar, está bien. Lee mucho, y no tengas prisas por publicar tu primer trabajo. Y huye de AMAZON, con todos mis respetos. Lucha por no autopublicar, sólo como última opción, no la primera, y sólo si después de todo sigues confiando en tu obra. Y busca un agente, que será el que primero te diga la verdad sobre lo que has escrito. Pero ante todo, ten presente, qué quieres conseguir escribiendo.
¿Para cuando se espera la segunda parte de "El Marmara en Llamas"?
Una buena pregunta, de la que aún no tengo respuesta. Ya empecé su escritura pero tengo otro proyecto entre manos y aún no me he decidido por cuál continuaré.
Si hay avalancha por miles de solicitudes a la editorial, seguro que será antes...
Enhorabuena , muchas gracias por los momentos que me has dado con el esclavo de la Alhambra y con el mármara en llamas. ¡¡Felicidades!!!Ademas, las portadas de los libros buenísimas.
Seguiré escribiendo, con todos los esquemas que tengo preparados tengo escritura para cuatro o cinco años, el problema es elegir cuál escribir antes y cuál después. Gracias por tus amables palabras.
Tanto la portada de "El esclavo de la Al-Hamrá" como de "El Mármara en llamas" las ha diseñado Alejandro Collucci, un grandisimo ilustrador que trabaja con varias editoriales en nuestro país, espero que las próximas siga haciéndolas él.
Tengo que decirlo, el fotógrafo Francisco Rejón Guardia se esmeró conmigo en sacarme una foto decente para la solapa una desapacible tarde de noviembre a los pies de Sierra Nevada, gracias también a él, por su paciencia y su trabajo.
¿Aceptarías o te gustaría la idea de que alguna de tus novelas le interesara a algún director de cine y la llevara a la gran pantalla? ¿Qué opinión te merecen las adaptaciones cinematográficas de las novelas?
El cine español no tiene presupuesto para grandes producciones, que es lo que piden las adaptaciones históricas. "El capitán Alatriste" es un ejemplo, ¿final de escena tras en teoría 18 horas de batalla y solo 12 cadaveres? Compárese la serie "Roma" de la BBC, e "Hispania" de Antena3. A ver ese imperium...
Aceptaría que se llevara al cine si se hiciera dignamente, pero estamos adelantándonos mucho, me parece. ¡Ojalá!
Bueno son las 21:34, y creo que ha sido una gran experiencia para todos.
Mundo Historia, seguid así. Gracias a todos los que habéis intervenido hoy aquí, y también a todos aquellos lectores que se han quedado en la sombra, espero que os haya gustado esta mega-entrevista (ya la postearé en mi Blog de forma ordenada en mis próximas entradas). Espero que disfrutéis con la lectura de mi novela "El Mármara en llamas" y os invito, si lo deseáis, a dejar vuestra crítica, opinión o comentario en mi web:
www.blasmalopoyatos.com
Vamos a coincidier mucho tiempo por aquí, como escritor y como lector. Me he sentido muy a gusto. Gracias a todos por vuestro interés.
Un cordial abrazo:
Blas Malo
¡Aquí empieza!
¿Por qué has escrito y publicado en España una novela sobre el Imperio bizantino?¿No es una apuesta arriesgada?¿Por qué no una novela en territorio patrio?
En primer lugar, decidí escribir e investigar sobre Bizancio porque tuve un enamoramiento relámpago. Cayó en mi poder una trilogía magnífica sobre Bizancio, un ensayo en tres tomos en inglés de John Julius Norwich... y quedé contagiado por su prosa, su forma de contarlo todo, ameno y nada aburrido sino al contrario; y me hizo descubrir un imperio que aquí casi no se conoce. No todo va a ser sobre Roma.
En segundo lugar, buscaba una época y unos personajes diferentes, en estos cuatro últimos años, entre templarios y thrillers a lo Dan Brown y novelas de romanos, Roma, gladiadores y más romanos, quería ofrecer a los lectore (y a mí mismo algo diferente)
En tercer lugar, sí ha sido una apuesta arriesgada, pero afortunadamente Ediciones B (que yo sepa) es la única editorial que ha publicado tres novelas más sobre este imperio, dos de Salvador Felip ("El sueño de Justiniano" y "El ocaso de Bizancio") y una de Anne Perry ("El brillo de la seda"). No he visto tratado en ningún sitio el tema del mítico fuego griego, mi historia les gusto (original, diferente), y ahí está, moviendose por los estantes de las librerías. Ahora sólo falta saber qué opinan los lectores; de momento, los que me han comentado son valoraciones positivas en general.
Hay muy poca literatura (o posiblemente yo conozca poca) sobre este periodo y hecho histórico en el que te sumerges en 'El Mármara en llamas' ¿a qué fuentes has recurrido para documentarte y por qué escogiste este momento y hecho?
Para documentarme he seguido principalmente la crónica de Teófanes el Confesor, que se centra en el s.VIII y s.IX, está llena de detalles curiosos que no se encuentran en ningún otra crónica. Lo escogí por dos de los protagonistas principales: León III, cuya historia es sorprendente (continuará más allá de "El Mármara...") y por el fuego griego. Otro fundamental ha sido una crónica del 717, precisamente, que describe la ciudad (es corta y un poco confusa, de autor anónimo) y el libro "The age of dromon", dedicado a todo lo naval del imperio bizantino. Por su culpa, ahora amo a los "Dromones" de fuego griego, los "corredores" del mar.
A la hora de desarrollar un personaje, ¿es más difícil inventarte uno, que forme sin distorsiones parte de la historia o hablar de un personaje real del que tienes que 'inventarte' algunos hechos (sobre todo al hablar de cosas más privadas o porque se sepa poco del mismo, por ejemplo con Calínico)?
De Calínico se sabe muy poco, apenas ocupa cuatro líneas en la crónica de Teófanes, y no se menciona en ninguna otra crónica bizantina. Vuelve a ser nombrado por cronistas árabes dos siglos más tarde, algunos le hacen arquitectos, otro físico, otros alquimistas, de origen sirio. He tenido que rellenar bastantes lagunas con el peligro que conlleva. Desarrollar personajes ficticias (p.ej. Casiodoro) es difícil pero con ellos tienes más libertad. La Historia ata las acciones de los personajes históricos
Se nota que eres un apasionado de la historia, y eso se nota por la exactitud que has mostrado en tu obra, pero no entiendo, ¿como es que entonces te metiste a Ingeniero de Caminos?, creo que nos hemos perdido a un gran historiador, aunque hayamos ganado a un escritor y un historiador aficionado de gran nivel.
Porque me encanta la ciencia, como vez tengo mucho de Calínico en mí. La historia me apasiona, espero que se note. Gracias por el piropo de "historiador"; a ellos les tengo mucho respeto, porque su labor callada no recibe atención y nos descubre quiénes fuimos para saber qué seremos.
En otro foro, pusieron ayer una frase a completar por quien quisiera: "Un escritor de novela histórica es..." y yo puse mi parte diciendo "...uno de Ciencias que no tuvo huevos de estudiar Historia por miedo al paro"
Esa es parte del motivo, sólo parte. Me encanta la ingeniería también, de hecho siempre me ha gustado la técnica y las letras, sin distinción. Tengo un cerebro que rebosa curiosidad por todo, lo que hace que sea un ávido lector. Un lector me dijo una vez que con todo eso si no sería yo "un nuevo Da Vinci poco aprovechado", pero creo que se coló un poco con el comentario.
No os creáis que a veces no pienso si no me dan más alegría los legajos que los numeritos de la calculadora...
¿Tendremos una segunda parte?
Las primeras páginas de esa segunda parte ya están escritas, pero me ha surgido otro proyecto y estoy indeciso por cuál decidirme primero. En mente tenía contar desde el 717 al 802, en dos o tres novela, hay mucho y muy interesante, y seguirán saliendo Casidoro e Irene. Pero la respuesta es sencilla: habrá segunda parte si los lectores quieren. ¿Queréis leer más de esta época?
¿Has tenido el apoyo familiar? ya sabes, mujer, padres, hijos, etc. Te dejan tus espacios de tiempo para escribir?
Sin el apoyo de mi mujer, que es quien más sufre compartirme con mi "amante" (la Literatura), no podría haberlo hecho. Gracias a ello obtengo inspiración para modelar a mis personajes femeninos. Hijos aún no hay, y eso no puede ser, a ver si lo remedio pronto, aunque tenga que escribir menos.
Mi familia además, bien orgullosa que está, paseando a mis dos criaturas por donde van. Y yo lo agradezco.
¿Cómo surgió la idea de escribir esta novela? Es decir, ¿tenías claro desde un principio que querías escribir una novela sobre Bizancio de manera que la "inspiración" vino después de por ejemplo, como acabas de decir, haberte quedado enamorado de la trilogía de Norwich o fue mientras leías su obra cuando te sobrevino la idea? Lo pregunto porque sé que en ocasiones hay personajes o periodos históricos de los cuales no conoces nada y cuando empiezas a leer sobre ellos piensas: "de aquí se podría sacar una buena historia"... ¿Ocurrió algo así en este caso?
Terminada "El esclavo de la Al-Hamrá", empecé a buscar otra historia que me motivara, y un dia de agosto, releyendo una didáctica Enciclopedia de Historia que hay en casa de mis padres (y que gracias a ella descubrí una Historia interesante, y no una cosa aburridísima) me quedé sin aliento cuando leí un párrafo, donde describía el pánico que debió sentir el primer soldado de guardia bizantino cuando el 1 de septiembre de 717, desde las murallas marítimas que miran al Mar de Mármara en Constantinopla, vio miles de naves avanzando hacia la ciudad.
En ese momento, quise escribir sobre Bizancio. Y luego, llegó Norwich, que remató lo que ya había leído de Asimov. ¿Sabías que "Fundación e Imperio" de Asimov tiene su inspiración en Belisario y Narsés, en el imperio bizantino? Ciencia ficción e Historia, todo junto. Como a mí me gusta.
Muchos escritores, al hablar de alguna novela, sienten especial apego a alguno de sus personajes en particular ¿es tu caso? ¿Qué personaje de El mármara le has cogido, por decirlo de alguna manera, más cariño y por qué?
Mi favorito es sin duda Casiodoro, y su antítesis es Calínico, un erudito apegado a sus propias ambiciones egoistas. ¿Por qué el aprendiz? Porque se va notando su maduración, y así me siento yo, frente a la escritura, que poco a poco voy mejorando (o eso quiero creer). Desde que empecé su escritura hasta terminarla, han pasado muchas cosas en mi vida, y en eso me identifico con él; junto a él he sufrido mi propia evolución.
Tu anterior libro se desarrollaba en Al- Andalus, ¿comparten algo ambos momentos históricos?
Sin Bizancio, sin Constantino IV, sin León el Isaurio, sin Calínico y el fuego griego, creéme si te digo que no hubiera habido Al-Andalus. Existen semejanzas, principalmente, que los protagonistas en ambos casos experimentan una evolución y tienen un maestre al que imitar (o al que detestar). En ambas novelas se muestra el valor de la experiencia, que ha de pasar de ancianos a jóvenes.
En ocasiones se ve que la historia de Irene y Casio es secundaria, ¿porque te animaste a relatarla, no se te ocurrio algo mas castrense o militar? Es que como no consuman pues le pierde "chicha" al tema, ya sabes...
Es parte de la inexperiencia de Casiodoro, por eso se nota una evolución; y es parte de la demasiada experiencia de Irene, a quien el aprendiz confunde, con su inicial ingenuidad. Sí, no hay sexo explicito. No era lo que buscaba transmitir, sino una evolución.
Además, no quería llenar todo de "peplum". Hay una tendencia que a mí me canasa a veces, a pensar que Novela Histórica debe tener necesariamente guerra y sangre en abundancia. Las guerras son inevitables y la sangre puede que también, pero preferí no abusar, ya que además, Teófanes tampoco da muchos detalles.
¿Es por eso que la novela va saltando de escenario constantemente? ¿Por qué no optaste por una forma más lineal para la novela, al estilo de Manfredi o Aurensanz si tenemos que usar un autor español y ademas del mismo grupo editorial?
Bueno, no tiene nada que ver con autores o editoriales. La trama se centra en tres parejas protagonistas (León III y Maslamah; Timeo y Calínico; Casiodoro e Irene) más los secundarios, que también tienen su juego. Las acciones de las tres parejas es muy simultánea, por eso preferí que las tres tramas transcurrieran simultáneamente. Eso lo busqué saltando de escenario cada tres/cuatro capítulos. Así todo avanza en la lectura más o menos parejo.
El proceso de crear una novela es complejo, yo lo conozco y se que no es facil, la portada, la extension del libro, reuniones con el editor (en tu caso editor de historica) correcciones, sintaxis, decidir y pactar las promociones, el tipo de impresion, ahora ya incluso la edición digital, etc. Vamos un lio de la leche!!!
Pero todo tiene su emoción al final en el contrato. ¿Quisiera saber como te sentiste al firmar, al ver el resultado?, ¿que parte del proceso fue la que te hizo sentir mejor? ¿O fue algo mas material, $$$?
Vivir de escribir es muy complicado y no me hago ilusiones. Intento verlo todo como una afición que se auto-financia: escribo libros y gano un poquito... para poder comprar más libros. Mi último gustazo, gastarme 107 euros en una librería de viejo de Navarra, para adquirir un ensayo de 1932, de hojas pajizas y gastadas. Una inversión, para seguir con mi posible próximo proyecto.
Lo mejor de esta novela, fue ver la portada terminada (que también pasó por correcciones, tuve que indicar bastantes cambios ya que un gran ilustrador no tiene por qué ser un experto en naútica bizantina. No es que yo lo sea, pero algo he leído) y saber, que este año de la Gran Crisis, mi libro saldría a la calle. Sé que muchos otros, no saldrán. Y el mío está ahí. Para mí, es un triunfo. Además, era ver a Casiodoro hecho realidad...
En una novela histórica las pautas están muy marcadas por los acontecimientos y personajes históricos pero, sin embargo, no todos los acontecimientos y personajes son históricos (entonces sería un ensayo novelado más bien): ¿en qué te basas para crear los acontecimientos y personajes no históricos? ¿Cómo hace un escritor para que no parezca que están fuera de lugar?
Se empieza con los personajes históricos y se indagan los flecos sueltos ... cuando se tienen bastantes flecos en la Historia, que es donde se puede "Crear", se desarrollan personajes secundarios que "cuadren" con esos flecos de forma coherente. Es como hacer un tapiz, basta con ordenar hilos, cuando ya se tiene un comienzo lo otro avanza casi sólo.
Supongo que cuando un escritor empieza las críticas y opiniones sobre su obra son muy importantes porque le ayudan a ver los aciertos y errores y, por ende, a mejorar. No obstante, cuando ya se lleva cierto camino rodado, ¿se les sigue dando la misma importancia? ¿Lees todas las críticas de tus obras y te gusta que se opine de ellas? Pues hay algunos escritores que no aceptan mucho las críticas negativas...
Cada libro es "un primer libro". ¿Por qué? Sobre mí mismo: porque no soy historiador profesional y puedo cometer errores; porque a lo mejor no gusta el punto de vista; porque a lo mejor a los lectores no les gusta la época o el protagonista. Yo asumo que siempre se está aprendiendo, y que las críticas ayudan a progresar. Hay que ser honesto: esta es sólo mi segundo libro. Respondo a todas las críticas, porque los lectores se han esforzado en darme su opinión, yo me siento obligado a responderles, comentando si es necesario mis decisiones a la hora de escribir.
Una pregunta sencilla, ¿que has perseguido al realizar esta novela, cual fue tu objetivo principal?
Primero, dar a conocer una civilización apasionante. Me llenó de ilusión quere emular a Norwich, de otra manera. Un atrevimiento, quizás.
Segundo, mis dos novelas destilan esperanza, a pesar de las dificultades, a pesar de las Crisis. Me lo dijo una lectora: "en nuestra época actual, ¿dónde encontraremos a un León el Isaurio que nos guíe?" Hay que tener esperanzas e ilusiones, porque si no, mejor que nos fueramos ya a la fosa del cementerio y nos pongan la lápida.
¿Es difícil hacerse un nombre al empezar a escribir en un mercado donde hay tanta variedad y muchos escritores tótem?
Bueno, yo no sé cómo se hace un nombre. Hay grandes dinosaurios que venden cientos de miles de ejemplares, y sus libros se distribuyen por palés con cientos de ejemplares. Supongo que se han hecho grandes porque los lectores lo han decidido así, les gusta leerles y los recomiendan. Yo sólo intento contagiar mi entusiasmo por la Historia. Sólo eso. Y como no soy historiador, escribo novela histórica. Yo no me quejo: mis novelas se venden por Europa y Sudamerica, en papel y digital, se ha traducido la primera, han salido varias ediciones... y eso que soy cuasi-novel (ya un poco menos)
En tus dos novelas nos trasladas a dos momentos históricos y en dos lugares diferentes, pero ¿cuál es tu etapa o momento histórico preferido?
Mis dos épocas están claras: imperio bizantino y edad media peninsular, s.XIII-s.XIV. ¿Os habéis dado cuenta de cuánto autor extranjero hay en las librerías, y qué pocos españoles que narren nuestro rico pasado? Tenemos a Carlos Aurensanz, Sebastián Roa, Miguel Angel Badal Salvador, también está Posteguillo... nuestra Historia no tiene nada que envidiar a los anglosajones o a los americanos.
Esta web la componen muchos historiadores profesionales, tambien muchos aficionados con mas o menos conocimiento, supongo que si te preguntara con que grupo te sientes mas comodo por diplomacia dirias que con ambos, asi que no te preguntare eso.
Ya que en MH hay de todo tipo de usuarios, ¿como te has sentido aqui?, ¿crees que un sitio asi en lengua castellana es necesario? en definitiva ¿que opinión te da como escritor y usuario Mundo Historia que se compone tanto de noveles como profesionales?
Me siento un aficionado, un aprendiz, a los historiadores les tengo mucho respeto porque admiro enormemente su labor, y a su lado me siento intimidado. Las Humanidades son necesarias, aunque nuestro mundo se base en la Técnica. No somos robots, somos humanos, y los humanos pueden sentir el mundo. Los robots sólo entienden de números. Pero siempre intento leer y aprender más de los que saben, y el que los profesionales de la Historia hayan decidido apoyar MundoHistoria nos beneficia a todos.
Creo que Mundo Historia llena un hueco que debe ser llenado con cultura y divulgación. El que además busque el aval de poseer historiadores apasionados me parece excelente, y por eso mismo me hice socio. Además, promovéis la lectura a precios extraordinarios, pues no es vuestra fuente de ingresos. Ése es el camino de hacer nuevos lectores y nuevos amantes del pasado.
Además, a veces una mirada ingenua sobre el pasado puede aportar más certeza que una llena de erudiciones. El contacto de novatos (yo mismo) y expertos siempre enriquece: el novato está lleno de preguntas, y el experto, lleno de respuestas. Así se entablan las buenas conversaciones.
Las novelas consiguen que muchos (me incluyo) entremos en la piel de personajes de hace muchos años y, literalmente, vivamos la h(H)istoria lo que puede hacer que después nos entre el gusanillo de saber más y más sobre ese periodo. ¿Crees que la novela histórica tiene un papel importante en la divulgación de la Historia?
Sí. Una novela no es un ensayo. Pero una novela bien planteada puede hacer que el lector sienta Curiosidad, con mayúsculas y tenga ansia de saber más; y entonces, buscará un ensayo.
Como le des a un lector novel un ensayo de 800 páginas, se aburre seguro. Dale una novela sobre el tema; con mapas, acción , amor y sexo, guerra, traidores y villanos, héroes, tragedias y esperanzas, y que hable de su país, de su tierra, de sus gentes, de su pasado. Y luego, él buscará otra novela sobre el tema, y luego otra.... y llegará al ensayo, y querrá más.
La novela cumple su función, pero el trabajo de los Humanistas dan los datos para las novelas. Ensayo y novela van juntos.
Antes se ha hablado de tus nuevos proyectos, ¿qué esperas de ellos? ¿Te ves dentro de 5, 10, 15 años como uno de esos "dinosaurios que venden cientos de miles de ejemplares" (aunque ya te puedo adelantar que creo que vas por el buen camino)?
Siempre hay ideas y mientras tenga ideas seguiré escribiendo. ¿Si me veo vendiendo por cientos de miles? Buenos, seamos modestos, empecemos por unas decenas de ejemplares y luego a ver qué opinais los lectores. Una vez que el libro está en los escaparates y pasan 4-5 meses, ya no depende del autor, sino de vosotros. Pienso que, si sigo publicando seguiré mejorando. Es un bonito sueño, vivir de la escritura, y a veces (y más en esta época) pienso si no es el momento de intentarlo de verdad, a tiempo completo. Tengo como objetivo intentar llegar a una novela cada año/año y medio; os puedo asegurar que tengo varios esquemas maestros diferentes, esperando su turno.
¿Cuál sería tu consejo para aquel escritor novel que quiera publicar su obra (en papel o en formato digital) o dedicarse a la escritura? Realmente son tiempos difíciles para la literatura o quizá las nuevas tecnologías (ereaders y demás) están haciendo que se abra un nuevo camino donde "cualquiera" puede autopublicar su obra y hacerla llegar a "miles" de lectores a través de Internet?
Mi sueño es, actualmente no perder mi trabajo que paga las facturas y seguir arañando tiempo para escribir. Mi sueño inmediato sería un trabajo a media jornada, que me permitiera escribir más, y vivr más o menos dignamente. Me apasiona leer y escribir, y la Historia. Y parece que la ingenieria civil me va a dar hambre pronto, así que me planteo seriamente un Plan B. Consejo: comienza escribiendo como afición, escribe lo que quieras pero que te apasione; y ten un trabajo que de verdad te dé de comer. Eso para empezar, está bien. Lee mucho, y no tengas prisas por publicar tu primer trabajo. Y huye de AMAZON, con todos mis respetos. Lucha por no autopublicar, sólo como última opción, no la primera, y sólo si después de todo sigues confiando en tu obra. Y busca un agente, que será el que primero te diga la verdad sobre lo que has escrito. Pero ante todo, ten presente, qué quieres conseguir escribiendo.
¿Para cuando se espera la segunda parte de "El Marmara en Llamas"?
Una buena pregunta, de la que aún no tengo respuesta. Ya empecé su escritura pero tengo otro proyecto entre manos y aún no me he decidido por cuál continuaré.
Si hay avalancha por miles de solicitudes a la editorial, seguro que será antes...
Enhorabuena , muchas gracias por los momentos que me has dado con el esclavo de la Alhambra y con el mármara en llamas. ¡¡Felicidades!!!Ademas, las portadas de los libros buenísimas.
Seguiré escribiendo, con todos los esquemas que tengo preparados tengo escritura para cuatro o cinco años, el problema es elegir cuál escribir antes y cuál después. Gracias por tus amables palabras.
Tanto la portada de "El esclavo de la Al-Hamrá" como de "El Mármara en llamas" las ha diseñado Alejandro Collucci, un grandisimo ilustrador que trabaja con varias editoriales en nuestro país, espero que las próximas siga haciéndolas él.
Tengo que decirlo, el fotógrafo Francisco Rejón Guardia se esmeró conmigo en sacarme una foto decente para la solapa una desapacible tarde de noviembre a los pies de Sierra Nevada, gracias también a él, por su paciencia y su trabajo.
¿Aceptarías o te gustaría la idea de que alguna de tus novelas le interesara a algún director de cine y la llevara a la gran pantalla? ¿Qué opinión te merecen las adaptaciones cinematográficas de las novelas?
El cine español no tiene presupuesto para grandes producciones, que es lo que piden las adaptaciones históricas. "El capitán Alatriste" es un ejemplo, ¿final de escena tras en teoría 18 horas de batalla y solo 12 cadaveres? Compárese la serie "Roma" de la BBC, e "Hispania" de Antena3. A ver ese imperium...
Aceptaría que se llevara al cine si se hiciera dignamente, pero estamos adelantándonos mucho, me parece. ¡Ojalá!
Bueno son las 21:34, y creo que ha sido una gran experiencia para todos.
Mundo Historia, seguid así. Gracias a todos los que habéis intervenido hoy aquí, y también a todos aquellos lectores que se han quedado en la sombra, espero que os haya gustado esta mega-entrevista (ya la postearé en mi Blog de forma ordenada en mis próximas entradas). Espero que disfrutéis con la lectura de mi novela "El Mármara en llamas" y os invito, si lo deseáis, a dejar vuestra crítica, opinión o comentario en mi web:
www.blasmalopoyatos.com
Vamos a coincidier mucho tiempo por aquí, como escritor y como lector. Me he sentido muy a gusto. Gracias a todos por vuestro interés.
Un cordial abrazo:
Blas Malo
domingo, 9 de septiembre de 2012
La palabra más fea
Hace cuatro días en Sevilla mantuve una interesante conversación entre compañeros de trabajo a la hora del desayuno. Mientras el gerente de obra nos invitaba a los cuatro a tomarnos un zumo de naranja y media tostada con aceite y tomate, y hablábamos de ciclismo, asunto de trabajo y de la Crisis, yo intercalé una cuña para hablar un poco sobre lecturas y libros; entonces me preguntaron sobre la singladura de "El Mármara en llamas" y salió a la luz una palabra horrible, un barbarismo que hace meses que inunda telediarios y conversaciones, incluso Blogs en internet y que no puedo soportar.
El término sale en el Diccionario de la Real Academia Española, pero el significado que se le da es el barbarismo. La palabra es "monetizar":
monetizar.
1. tr. Dar curso legal como moneda a billetes de banco u otros signos pecuniarios.
2. tr. Hacer moneda.
Eso dice la RAE. Sin embargo, el uso que se da es con el significado siguiente: "asignar un valor económico a una actividad, pensamiento, idea, tarea o proceso, capaz de transformación en un beneficio económico a corto plazo". Tal significado digo yo que vendrá del inglés, que nos invade con sus términos, de "money" (dinero).
Monetizar. Esa fue el término que emplearon al hablar de los libros: monetizaron la escritura. La frase en cuestión que me puso un poco de mala leche fue:
-Pero Blas, ¿merece la pena dedicar tanto a tiempo documentarse, leer y a escribir un libro, con tanto tiempo que le dedicas ganas dinero suficiente?
Monetizar. Ese es mal de nuestro tiempo, el mal que ha provocado la Crisis, la obsesión del mundo moderno: que todo lo que se haga, todo, debe tener un objetivo económico. Ganar dinero, como sea y ganarlo ya. Cuanto más, mejor. Todo lo que no sea fútbol, sol, playa o barbacoas, debe ser trabajo con beneficios. Si no, eres un necio.
Y no todo se reduce a dinero. Dinero, ganar, vender. ¿Vender miles de libros para ganar dinero? Les comenté un símil entre futbolistas y escritores. Sobre escritores hay algunos, pocos, que viven de los libros. Hay unos pocos más, un número también escaso, que malvive (o sobrevive) de los libros. Y hay muchos más, la mayoría, que ni vive ni malvive ni nada de nada. Sé lo complicado que es todo, pero hay que tener ilusiones, y me gustaría pasar de la tercera a la segunda categoría. En ello estoy, pensando en cómo hacer para dividir mi tiempo entre un trabajo compaginable y la escritura.
Monetizar. No se puede monetizar la ilusión, el conocer a otros compañeros de pluma, el apoyo de la editorial, el contacto con los lectores, el olor del papel y la emoción de una historia bien terminada. El dinero es una herramienta, pero no debe ser el fin de todo, y ésa máxima sí que ha sido el dogma en el sector de la construcción y de la ingeniería civil, que es donde me muevo, y de la banca, y la política, y por eso tenemos nuestro país, España (con todas las letras), postrada. Por monetizar la sanidad, la educación, la universidad. Según eso, la cultura, el pensamiento, las Humanidades, no interesan porque no son monetizables, no dan un beneficio inmediato a corto plazo.
Me opongo a esa fea palabra. Esa conversación ha dado un toque de atención a mi pensamiento, y me ha alejado un poco más de la ingeniería y de los números.
El término sale en el Diccionario de la Real Academia Española, pero el significado que se le da es el barbarismo. La palabra es "monetizar":
monetizar.
1. tr. Dar curso legal como moneda a billetes de banco u otros signos pecuniarios.
2. tr. Hacer moneda.
Eso dice la RAE. Sin embargo, el uso que se da es con el significado siguiente: "asignar un valor económico a una actividad, pensamiento, idea, tarea o proceso, capaz de transformación en un beneficio económico a corto plazo". Tal significado digo yo que vendrá del inglés, que nos invade con sus términos, de "money" (dinero).
Monetizar. Esa fue el término que emplearon al hablar de los libros: monetizaron la escritura. La frase en cuestión que me puso un poco de mala leche fue:
-Pero Blas, ¿merece la pena dedicar tanto a tiempo documentarse, leer y a escribir un libro, con tanto tiempo que le dedicas ganas dinero suficiente?
Monetizar. Ese es mal de nuestro tiempo, el mal que ha provocado la Crisis, la obsesión del mundo moderno: que todo lo que se haga, todo, debe tener un objetivo económico. Ganar dinero, como sea y ganarlo ya. Cuanto más, mejor. Todo lo que no sea fútbol, sol, playa o barbacoas, debe ser trabajo con beneficios. Si no, eres un necio.
Y no todo se reduce a dinero. Dinero, ganar, vender. ¿Vender miles de libros para ganar dinero? Les comenté un símil entre futbolistas y escritores. Sobre escritores hay algunos, pocos, que viven de los libros. Hay unos pocos más, un número también escaso, que malvive (o sobrevive) de los libros. Y hay muchos más, la mayoría, que ni vive ni malvive ni nada de nada. Sé lo complicado que es todo, pero hay que tener ilusiones, y me gustaría pasar de la tercera a la segunda categoría. En ello estoy, pensando en cómo hacer para dividir mi tiempo entre un trabajo compaginable y la escritura.
Monetizar. No se puede monetizar la ilusión, el conocer a otros compañeros de pluma, el apoyo de la editorial, el contacto con los lectores, el olor del papel y la emoción de una historia bien terminada. El dinero es una herramienta, pero no debe ser el fin de todo, y ésa máxima sí que ha sido el dogma en el sector de la construcción y de la ingeniería civil, que es donde me muevo, y de la banca, y la política, y por eso tenemos nuestro país, España (con todas las letras), postrada. Por monetizar la sanidad, la educación, la universidad. Según eso, la cultura, el pensamiento, las Humanidades, no interesan porque no son monetizables, no dan un beneficio inmediato a corto plazo.
Me opongo a esa fea palabra. Esa conversación ha dado un toque de atención a mi pensamiento, y me ha alejado un poco más de la ingeniería y de los números.
lunes, 30 de mayo de 2011
El boom inmobiliario y el boom editorial
Como trabajo en el sector de la construcción estoy viviendo de forma bastante directa la crisis actual, donde parecía que sobre el mundo del ladrillo nunca se pondría el sol. Se ha abusado de la época de bonanza sin ninguna planificación, sin ningún control, y como una plaga ahora abundan los edificios con sólo el esqueleto de la estructura y sin terminar, con matojos inquietantes en aceras nunca acabadas, tramos de autovía que no llevan a ninguna parte, obras civiles eternizadas y sin presupuesto convertidas en la denuncia silenciosa de una era de excesos donde al final parece que nadie tiene culpa de nada.
A modo de anécdota, recuerdo hace cinco años cuando un amigo dedicado a construir residenciales me decía que se iba a una obra a construir mil adosados de lujo en la costa de Málaga. Yo me asombraba.
-¿Pero queda sitio en la costa para construir más?
-¿Sitio?¡Claro!¡Hacia en interior, a 8 km de la costa! Les construimos a los extranjeros su golf y sus piscinas y tan contentos todo el mundo. Y a hacer negocio, que es lo que importa.

No importaba si no había agua para el golf, no importaba si no había servicios básicos (hospitales, policía, mercados, carreteras, depuradoras), lo importante era construir casas como setas, una detrás de otra, aprovechar el momento... hipotecar (literalmente) el futuro.
Algo parecido, pensaba yo ayer, le está pasando al sector editorial.
Hace no más de cinco años, parecía increíble que cada año aumentara más y más el volumen de novedades. Los nuevos libros iban y venían a la velocidad de la pólvora, entraban y salían de los estantes, ¿pero se vendían? Nadie se paró a analizar cómo evolucionaba el mercado. La respuesta editorial fue: si el mercado se reduce, entonces tengo que saturar el mercado con mi material, sólo así puedo retener mi cuota de lectores y de mercado.
Lamentablemente a los libros les pasa los mismo que a los ladrillos: no se comen, y cuando la urgencia de las familias se centra en comer, todo lo demás que sea accesorio es eliminado.
Con los almacenes a rebosar de libros recién impresos y cajones completos de libros devueltos, la crisis ha llegado al mundo del libro. No es un problema de talento sino que el mercado ha estallado. Antes, en Navidad, había gente que regalaba 3-4 libros, este último año sólo han comprado uno, si acaso. El número de asistentes a las presentaciones de autores reconocidos ha descendido significativamente, y las posibilidades de los noveles se han reducido mucho.
La burbuja editorial ha estallado.
Al igual que con el ladrillo, no hay recetas fáciles pero algunas pautas son:
-Acabar con el stock existente de los almacenes. ¿Cómo? Vendiendo casi al precio de coste, o destruyendo el género (como si fueran pepinos; un sacrilegio).
-Apostar por aquello que funciona: los autores reconocidos. Olvidarse de experimentos (los noveles).
-Y si no se recuperan costes ni se obtienen beneficios, enfrentarse a la realidad: a lo mejor hay demasiadas editoriales. Algunas, cerrarán.

El sector tiene que adaptarse a nuevos tiempos, y quizás, esa adaptación suponga centrarse de verdad en el ebook, un terreno casi vírgen En tiempos de desesperación, a veces la suerte sonríe a los intrépidos (y otras, a los pioneros se los comen los indios)
Os dejo también el enlace a la última entrada del Blog "El Alma Impresa", de Sergio G. Ros, titulado "Hecatombe editorial".
A modo de anécdota, recuerdo hace cinco años cuando un amigo dedicado a construir residenciales me decía que se iba a una obra a construir mil adosados de lujo en la costa de Málaga. Yo me asombraba.
-¿Pero queda sitio en la costa para construir más?
-¿Sitio?¡Claro!¡Hacia en interior, a 8 km de la costa! Les construimos a los extranjeros su golf y sus piscinas y tan contentos todo el mundo. Y a hacer negocio, que es lo que importa.

No importaba si no había agua para el golf, no importaba si no había servicios básicos (hospitales, policía, mercados, carreteras, depuradoras), lo importante era construir casas como setas, una detrás de otra, aprovechar el momento... hipotecar (literalmente) el futuro.
Algo parecido, pensaba yo ayer, le está pasando al sector editorial.
Hace no más de cinco años, parecía increíble que cada año aumentara más y más el volumen de novedades. Los nuevos libros iban y venían a la velocidad de la pólvora, entraban y salían de los estantes, ¿pero se vendían? Nadie se paró a analizar cómo evolucionaba el mercado. La respuesta editorial fue: si el mercado se reduce, entonces tengo que saturar el mercado con mi material, sólo así puedo retener mi cuota de lectores y de mercado.
Lamentablemente a los libros les pasa los mismo que a los ladrillos: no se comen, y cuando la urgencia de las familias se centra en comer, todo lo demás que sea accesorio es eliminado.
Con los almacenes a rebosar de libros recién impresos y cajones completos de libros devueltos, la crisis ha llegado al mundo del libro. No es un problema de talento sino que el mercado ha estallado. Antes, en Navidad, había gente que regalaba 3-4 libros, este último año sólo han comprado uno, si acaso. El número de asistentes a las presentaciones de autores reconocidos ha descendido significativamente, y las posibilidades de los noveles se han reducido mucho.
La burbuja editorial ha estallado.
Al igual que con el ladrillo, no hay recetas fáciles pero algunas pautas son:
-Acabar con el stock existente de los almacenes. ¿Cómo? Vendiendo casi al precio de coste, o destruyendo el género (como si fueran pepinos; un sacrilegio).
-Apostar por aquello que funciona: los autores reconocidos. Olvidarse de experimentos (los noveles).
-Y si no se recuperan costes ni se obtienen beneficios, enfrentarse a la realidad: a lo mejor hay demasiadas editoriales. Algunas, cerrarán.

El sector tiene que adaptarse a nuevos tiempos, y quizás, esa adaptación suponga centrarse de verdad en el ebook, un terreno casi vírgen En tiempos de desesperación, a veces la suerte sonríe a los intrépidos (y otras, a los pioneros se los comen los indios)
Os dejo también el enlace a la última entrada del Blog "El Alma Impresa", de Sergio G. Ros, titulado "Hecatombe editorial".
viernes, 1 de octubre de 2010
Cuendo el mundo editorial era diferente: ISAAC ASIMOV (IV)
Mañana tendré una comida familiar donde el especimen curioso a asediar seré yo. Varios familiares se han interesado en saber cómo he logrado la misión imposible de publicar, y algunos amigos me preguntan si se hará alguna presentación oficial. Aún es pronto para difundirlo, pero tengo excelentes noticias sobre mi libro que mañana daré a mi familia en primicia (animo a los curiosos a adivinarlo).
Publicar no es fácil, y ahora menos con la realidad de la crisis. Pero no siempre ha sido así.
El 18 de Marzo de 1941, Isaac asimov había escrito treinta y un relatos, de los cuales había vendido diecisiete y catorce habían sido publicados. En aquel momento, no se consideraba más que un escritor de tercera categoría. Esa tarde, se sentó a escribir su relato número treinta y dos, basado en una idea sugerida por el editor John W. Campbell el día anterior. El 8 de Abril terminó la historia, titulada "Anochecer", y el 9 de Abril se la llevó a Campbell. Dos días más tarde recibió una carta de Campbell, y la historia de la ciencia ficción cambió para siempre:

La traducción dice:
"Estimado Sr. Asimov:
Me gustaria que viniera a mi oficina para hablar conmigo sobre "Anochecer". Estoy pensando en aceptar su relato, pero antes hay algunas partes del mismo que deberían cambiarse. El final es muy bueno, pero el inicio es lento.
Cordialmente:
John W. Campbell, Jr
Editor"
¡Este simple párrafo nos muestra cuánto ha cambiado todo en cincuenta años!:
-El editor ha leído directamente la propuesta de relato.
-Se ha molestado en enviarle una carta personalizada, indicando su opinión constructiva.
-Le invita a conversar con él personalmente, sobre cómo mejorar el relato (en vez de desecharlo directamente)
-El editor tardó sólo dos días en contestar.
Isaac Asimov marcó para mí un antes y un después, y en esta entrevista nos desvela cuál es su secreto para su prolífica capacidad de escritura. ¡Espero que os guste!
@#@#@#@#@#@#@#@#@ ---------------------------------@#@#@#@#@#@#@#@#@
Entrevista realizada por Edwin McDowelll el 17 de Diciembre de 1984 para New York Times titulada "Isaac Asimov y su libro nº300"
Isaac Asimov se levanta a las 6 en punto de la mañana, y como de costumbre espera estar delante de su máquina de escribir a las 7:30 A.M. Pero en lugar de trabajar hasta las 10 P.M. esta noche asistirá a una cena fiesta con motivo de la celebración de la publicación hoy de su libro número 300.
" Sin embargo espero estar escribiendo justo hasta que tenga que irme a la cena. " dijo Asimov en caso de que pudiese haber alguna duda.
Dos semanas después de su 65 cumpleaños, Asimov no sólo no está reduciendo la velocidad para producir libros sino que los está produciendo libros más rápidamente que en cualquier momento anterior de su vida.

Por ejemplo: sus primeros 100 libros que empezaron con "Un Guijarro en el Cielo " publicado en enero de 1950, lo llevó 237 meses, o sea casi 20 años. Sus segundos 100 libros, un hito que alcanzó en Marzo de 1979, solo le tomó 113 meses completarlos, o sea aproximadamente 9 años y medio. Y su tercer centenar de libros - completado con el muy adecuadamente titulado "Opus 300" - solo necesitó de 69 meses, lo que quiere decir menos de seis años.
"Escribir es lo más divertido que hay en la vida" dijo en una reciente entrevista. " uanto más escribo más fácil me parece"
Más fácil quizás para Asimov pero no es necesariamente para sus editores "Produce mas de lo que cualquier editor puede manejar" dijo a un portavoz de Houghton Mifflin, el editor de "Opus 300" y de otros 30 títulos de Asimov. De hecho los 100 últimos libros de Asimov se han publicado por medio
de dos docenas de editores distintos. Una amplia gama de colaboraciones.
Los 300 libros de Asimov no son ninguna clase de record, El libro "Guinness" de los records de 1985 cita a Asimov, con 285 libros, como el autor americano con más más títulos publicados, pero John Creasey, el novelista británico, escribió 564 libros bajo 14 nombres diferentes y Barbara Cartland, escritora británica de novelas de amor, ha publicado un total de 373.
Pero entre los escritores prolíficos, Asimov ha escrito quizás el rango más amplio de asuntos - desde libros para preescolares a libros de texto usados en la universidad. Aunque quizás sea mejor conocido por sus libros de ciencia-ficción, ha escrito sobre la Biblia, las colecciones de poemas jocosos, libros de humor, sobre historia, y libros sobre Shakespeare. Su libro favorito, " Asesinato en la Convención " una novela del misterio en la que el autor juega un papel prominente fue escrito en siete semanas.
Asimov, conocido casi tanto para sus patillas como por su inmenso rendimiento literario, nació en la Rusia soviética y vino a los Estados Unidos cuando contaba con 3 años de edad. Sus padres se establecieron en Brooklyn dónde compraron una confitería. "Mis padres abrían el negocio 16 horas por día, siete días por semana" dijo "absorbí de algún modo que ese debía ser mi horario normal de trabajo"
El jovenzuelo Asimov aprendió por si mismo a leer antes de los 5 años, graduado en la escuela secundaria a los 15 y obtuvo tres grados de la Universidad de Columbia, incluyendo su Licenciatura en Quimica. En 1949, entró profesionalmente en la universidad, en el departamento de Bioquímica, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, dónde permanece hasta hoy.
"No he enseñado desde 1958" dijo, "pero voy a dar una conferencia de vez en cuando. La última vez fué el 3 de Octubre de 1983"
Preguntado la importancia de esa fecha contestó, "Nada. Yo solo recuerdo las cosas insignificantes. De las cosas importantes me olvido, como mi número del teléfono o lo que mi esposa me ha dicho que recuerde."
Asimov escribe todos los días excepto, dijo, cuando está físicamente alejado de la máquina de escribir. "Casado con una mujer normal" explicó "a veces tengo que tomar unas vacaciones"
Pero en esas raras ocasiones se lleva una libreta y un lápiz para escribir historias cortas en sus momentos libres.
Asimov y su esposa -la escritora Janet Jeppson- viven en un apartamento de la planta 33ª en Manhattan centro, ellos raramente se aventuran lejos de su casa, Asimov jamás se ha montado en un avión. A veces se van unos días en una mansión Victoriana situada en el norte de Nueva York dónde dice Asimov "Estoy absolutamente deseoso despedir desde la puerta a todas las personas que se van esquiar o a practicar senderismo."
Su único ejercicio físico es caminar, incluso dentro de la casa. "Tengo una máquina para caminar y camino entre media y una hora todos los días, hago todos los movimientos de esquí de fondo en el calor moderado y acogedor de mi apartamento" Cuando puede hacerlo lee y relee a Charles Dickens, Mark Twain, P. G. Wodehouse y a Agatha Christie.
Preguntado sobre si ha logrado su rendimiento prodigioso sacrificando la calidad literaria Asimov dijo "No hago ningún esfuerzo para escribir poéticamente o en un estilo literario elevado. Sólo intento escribir claramente y tengo la muy buena fortuna de poder pensar claramente para que la escritura me salga cuando deseo y en forma satisfactoria"
Publicar no es fácil, y ahora menos con la realidad de la crisis. Pero no siempre ha sido así.
El 18 de Marzo de 1941, Isaac asimov había escrito treinta y un relatos, de los cuales había vendido diecisiete y catorce habían sido publicados. En aquel momento, no se consideraba más que un escritor de tercera categoría. Esa tarde, se sentó a escribir su relato número treinta y dos, basado en una idea sugerida por el editor John W. Campbell el día anterior. El 8 de Abril terminó la historia, titulada "Anochecer", y el 9 de Abril se la llevó a Campbell. Dos días más tarde recibió una carta de Campbell, y la historia de la ciencia ficción cambió para siempre:

La traducción dice:
"Estimado Sr. Asimov:
Me gustaria que viniera a mi oficina para hablar conmigo sobre "Anochecer". Estoy pensando en aceptar su relato, pero antes hay algunas partes del mismo que deberían cambiarse. El final es muy bueno, pero el inicio es lento.
Cordialmente:
John W. Campbell, Jr
Editor"
¡Este simple párrafo nos muestra cuánto ha cambiado todo en cincuenta años!:
-El editor ha leído directamente la propuesta de relato.
-Se ha molestado en enviarle una carta personalizada, indicando su opinión constructiva.
-Le invita a conversar con él personalmente, sobre cómo mejorar el relato (en vez de desecharlo directamente)
-El editor tardó sólo dos días en contestar.
Isaac Asimov marcó para mí un antes y un después, y en esta entrevista nos desvela cuál es su secreto para su prolífica capacidad de escritura. ¡Espero que os guste!
@#@#@#@#@#@#@#@#@ ---------------------------------@#@#@#@#@#@#@#@#@
Entrevista realizada por Edwin McDowelll el 17 de Diciembre de 1984 para New York Times titulada "Isaac Asimov y su libro nº300"
Isaac Asimov se levanta a las 6 en punto de la mañana, y como de costumbre espera estar delante de su máquina de escribir a las 7:30 A.M. Pero en lugar de trabajar hasta las 10 P.M. esta noche asistirá a una cena fiesta con motivo de la celebración de la publicación hoy de su libro número 300.
" Sin embargo espero estar escribiendo justo hasta que tenga que irme a la cena. " dijo Asimov en caso de que pudiese haber alguna duda.
Dos semanas después de su 65 cumpleaños, Asimov no sólo no está reduciendo la velocidad para producir libros sino que los está produciendo libros más rápidamente que en cualquier momento anterior de su vida.

Por ejemplo: sus primeros 100 libros que empezaron con "Un Guijarro en el Cielo " publicado en enero de 1950, lo llevó 237 meses, o sea casi 20 años. Sus segundos 100 libros, un hito que alcanzó en Marzo de 1979, solo le tomó 113 meses completarlos, o sea aproximadamente 9 años y medio. Y su tercer centenar de libros - completado con el muy adecuadamente titulado "Opus 300" - solo necesitó de 69 meses, lo que quiere decir menos de seis años.
"Escribir es lo más divertido que hay en la vida" dijo en una reciente entrevista. " uanto más escribo más fácil me parece"
Más fácil quizás para Asimov pero no es necesariamente para sus editores "Produce mas de lo que cualquier editor puede manejar" dijo a un portavoz de Houghton Mifflin, el editor de "Opus 300" y de otros 30 títulos de Asimov. De hecho los 100 últimos libros de Asimov se han publicado por medio
de dos docenas de editores distintos. Una amplia gama de colaboraciones.
Los 300 libros de Asimov no son ninguna clase de record, El libro "Guinness" de los records de 1985 cita a Asimov, con 285 libros, como el autor americano con más más títulos publicados, pero John Creasey, el novelista británico, escribió 564 libros bajo 14 nombres diferentes y Barbara Cartland, escritora británica de novelas de amor, ha publicado un total de 373.
Pero entre los escritores prolíficos, Asimov ha escrito quizás el rango más amplio de asuntos - desde libros para preescolares a libros de texto usados en la universidad. Aunque quizás sea mejor conocido por sus libros de ciencia-ficción, ha escrito sobre la Biblia, las colecciones de poemas jocosos, libros de humor, sobre historia, y libros sobre Shakespeare. Su libro favorito, " Asesinato en la Convención " una novela del misterio en la que el autor juega un papel prominente fue escrito en siete semanas.
Asimov, conocido casi tanto para sus patillas como por su inmenso rendimiento literario, nació en la Rusia soviética y vino a los Estados Unidos cuando contaba con 3 años de edad. Sus padres se establecieron en Brooklyn dónde compraron una confitería. "Mis padres abrían el negocio 16 horas por día, siete días por semana" dijo "absorbí de algún modo que ese debía ser mi horario normal de trabajo"
El jovenzuelo Asimov aprendió por si mismo a leer antes de los 5 años, graduado en la escuela secundaria a los 15 y obtuvo tres grados de la Universidad de Columbia, incluyendo su Licenciatura en Quimica. En 1949, entró profesionalmente en la universidad, en el departamento de Bioquímica, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston, dónde permanece hasta hoy.
"No he enseñado desde 1958" dijo, "pero voy a dar una conferencia de vez en cuando. La última vez fué el 3 de Octubre de 1983"
Preguntado la importancia de esa fecha contestó, "Nada. Yo solo recuerdo las cosas insignificantes. De las cosas importantes me olvido, como mi número del teléfono o lo que mi esposa me ha dicho que recuerde."
Asimov escribe todos los días excepto, dijo, cuando está físicamente alejado de la máquina de escribir. "Casado con una mujer normal" explicó "a veces tengo que tomar unas vacaciones"
Pero en esas raras ocasiones se lleva una libreta y un lápiz para escribir historias cortas en sus momentos libres.
Asimov y su esposa -la escritora Janet Jeppson- viven en un apartamento de la planta 33ª en Manhattan centro, ellos raramente se aventuran lejos de su casa, Asimov jamás se ha montado en un avión. A veces se van unos días en una mansión Victoriana situada en el norte de Nueva York dónde dice Asimov "Estoy absolutamente deseoso despedir desde la puerta a todas las personas que se van esquiar o a practicar senderismo."
Su único ejercicio físico es caminar, incluso dentro de la casa. "Tengo una máquina para caminar y camino entre media y una hora todos los días, hago todos los movimientos de esquí de fondo en el calor moderado y acogedor de mi apartamento" Cuando puede hacerlo lee y relee a Charles Dickens, Mark Twain, P. G. Wodehouse y a Agatha Christie.
Preguntado sobre si ha logrado su rendimiento prodigioso sacrificando la calidad literaria Asimov dijo "No hago ningún esfuerzo para escribir poéticamente o en un estilo literario elevado. Sólo intento escribir claramente y tengo la muy buena fortuna de poder pensar claramente para que la escritura me salga cuando deseo y en forma satisfactoria"
domingo, 25 de julio de 2010
Cuándo NO escribir
La entrada de hoy será un poco atípica. Escribir, escribir, escribir... vale, para mejorar hay que escribir mucho y leer más aún, pero es también importante saber darse un respiro, y cuándo NO escribir.
Por ejemplo, hoy, yo mismo. Llevo dos horas sentado en mi despacho y no hay manera de engranar la maquinaria para plasmar nuevas ideas en el papel. Que uno no No-escriba no significa que no tenga ideas, sino que no se encuentra en el entorno adecuado, en el lugar correcto, en el momento idóneo. Cuando uno se encuentra en situación de NO-escritura, lo mejor es no obsesionarse, respirar hondo, y hacer otra cosa hasta que regrese la inspiración, la ilusión o las fuerzas.

Peor aún, podemos estar asediados por el más poderoso aliado del calor, y el peor enemigo del tiempo libre: la pereza.
Escribimos porque nos gusta. Si nos frustramos por un ataque de NO-escritura, malo.
¿Cuándo NO escribir?
1.-Con calor sofocante, con frío extremo: la temperatura ambiental es importante, si no es la adecuada desiste, o tu cuerpo te atormentará con avisos continuos y no escribirás nada.
2.-Los ruidos a tu alrededor: escucha música que no entiendas, de fondo, para que tu cerebro no se distraiga. Por ejemplo, la musica a capella en latín o medieval te proporcionará concentración. Pero que no se mezcle con otras ondas sonoras ambientales: la radio del vecino, esa moto estruondosa de la calle, la tele, la lavadora coja, el gato pidiendo comida, la puerta del comedor que chirría, el aspirador.¡Así no se puede!
3.-El hambre, la sed, el sueño: ¡son señales de tu cuerpo que interrumpirán tu concentración! Ejemplo: si trasnochas hasta las 4:00 am, no pretendas cinco horas más tarde ultimar los detalles de revisión de tu obra cumbre. Te despeñarás sin remedio en el abismo de la fatiga y del error.
4.-El alcohol. Una botella de sidra fresquita te estimulará; cuatro chupitos de limonchelo te dejarán listo. Mejor aplícate la recompensa después de escribir, no antes.
5.-Las paradas fisiológicas. Vale, somos humanos. Hay que comer, dormir, ir al baño. Para siempre en mitad de una escena, de forma que sepás cómo continuar cuando retomes la acción.
6.-La pereza. Chico, es verano, si no se puede derrotar haz otra cosa. Lee, vete a la playa o duerme la siesta. Ve una palícula (las películas son fuentes de ideas, y además permiten analizar su argumento. De los errores ajenos se aprende)
7.-El agobio: si estás agobiado por el trabajo, o por fechas de la editorial, déjalo. No es el momento. Olvida la escritura y concéntrate un rato en otra actividad.
Sigo pendiente de la portada. Espero noticias la próxima semana. Espero que eso me estimule porque estoy al 15%. ¡Qué calor! Estamos a Día D-51, y contando.
Los que estéis cerca del mar (pero con sombra), ¡disfrutadla!
Por ejemplo, hoy, yo mismo. Llevo dos horas sentado en mi despacho y no hay manera de engranar la maquinaria para plasmar nuevas ideas en el papel. Que uno no No-escriba no significa que no tenga ideas, sino que no se encuentra en el entorno adecuado, en el lugar correcto, en el momento idóneo. Cuando uno se encuentra en situación de NO-escritura, lo mejor es no obsesionarse, respirar hondo, y hacer otra cosa hasta que regrese la inspiración, la ilusión o las fuerzas.

Peor aún, podemos estar asediados por el más poderoso aliado del calor, y el peor enemigo del tiempo libre: la pereza.
Escribimos porque nos gusta. Si nos frustramos por un ataque de NO-escritura, malo.
¿Cuándo NO escribir?
1.-Con calor sofocante, con frío extremo: la temperatura ambiental es importante, si no es la adecuada desiste, o tu cuerpo te atormentará con avisos continuos y no escribirás nada.
2.-Los ruidos a tu alrededor: escucha música que no entiendas, de fondo, para que tu cerebro no se distraiga. Por ejemplo, la musica a capella en latín o medieval te proporcionará concentración. Pero que no se mezcle con otras ondas sonoras ambientales: la radio del vecino, esa moto estruondosa de la calle, la tele, la lavadora coja, el gato pidiendo comida, la puerta del comedor que chirría, el aspirador.¡Así no se puede!
3.-El hambre, la sed, el sueño: ¡son señales de tu cuerpo que interrumpirán tu concentración! Ejemplo: si trasnochas hasta las 4:00 am, no pretendas cinco horas más tarde ultimar los detalles de revisión de tu obra cumbre. Te despeñarás sin remedio en el abismo de la fatiga y del error.
4.-El alcohol. Una botella de sidra fresquita te estimulará; cuatro chupitos de limonchelo te dejarán listo. Mejor aplícate la recompensa después de escribir, no antes.
5.-Las paradas fisiológicas. Vale, somos humanos. Hay que comer, dormir, ir al baño. Para siempre en mitad de una escena, de forma que sepás cómo continuar cuando retomes la acción.
6.-La pereza. Chico, es verano, si no se puede derrotar haz otra cosa. Lee, vete a la playa o duerme la siesta. Ve una palícula (las películas son fuentes de ideas, y además permiten analizar su argumento. De los errores ajenos se aprende)
7.-El agobio: si estás agobiado por el trabajo, o por fechas de la editorial, déjalo. No es el momento. Olvida la escritura y concéntrate un rato en otra actividad.
Sigo pendiente de la portada. Espero noticias la próxima semana. Espero que eso me estimule porque estoy al 15%. ¡Qué calor! Estamos a Día D-51, y contando.
Los que estéis cerca del mar (pero con sombra), ¡disfrutadla!
sábado, 10 de abril de 2010
Relax
Los engranajes que llevan a la publicación siguen en marcha. Además de la revisión final de la novela, envié a la editorial un esbozo del mapa que quiero incluir en el libro, y la editora estuvo conforme. Le pareció muy buena idea, y me dijo que inmediatamente se lo pasaría al Cartógrafo.

(INCISO 1: contra, pensé yo, ¡tienen hasta un Departamento destinado a hacer mapas para ilustrar los libros! Impresionante. ¡Deben vender muchos libros para pagar a ese cartógrafo!)
Es más, en vista de que me había esforzado y había cumplido con mis deberes de revisión con holgura de plazo, ella misma se encargaría de releer la revisión final.
(INCISO 2: cielo santo; ya no se lo pasa al Departamento de Lectura de nuevo, ¡ella misma le va a dar la bendición "urbi et orbe"! Qué privilegio; ¡y que responsabilidad, la mía! Espero haberlo corregido todo ok)
Por último, que comentó que el proceso de Corrección de Estilo tardaría unas semanas. Al responderle yo que entonces seguiría con la escritura de mi tercera novela, ¡me animó a ello!
(INCISO 3: ¡leamos entre líneas! Con mi respuesta ahora ya sabe que he escrito una segunda novela ya terminada, y que estoy con otra mas, y me anima a ello... ¡caramba! ¿Significará que realmente están tan entusiasmados con mi EEDLA, que pueden considerar positivamente recibir otra novela mía más? ¿Será eso, o yo ya estaré desvariando?)
Así que en ello estoy, disfrutando con la lectura de la novela que me compré la semana pasada (de la que espero hacer una reseña en breve), y retomando la tercera novela, que dejé hace mes y medio con 103 páginas escritas. He releído partes sueltas... ¡no me lo podía creer!
(INCISO 4: ¿Yo he escrito esto? Me... ¡me gusta! Y mucho. Si hasta parezco que he avanzado desde aprendiz de juntaletras al nivel siguiente. Cielos, ¿será una señal... de que ya estoy listo?)
Sí, en este mes y medio he aprendido mucho, y eso se va a notar en lo que escriba de aquí en adelante. Y falta ya tan poco para Septiembre...

(INCISO 1: contra, pensé yo, ¡tienen hasta un Departamento destinado a hacer mapas para ilustrar los libros! Impresionante. ¡Deben vender muchos libros para pagar a ese cartógrafo!)
Es más, en vista de que me había esforzado y había cumplido con mis deberes de revisión con holgura de plazo, ella misma se encargaría de releer la revisión final.
(INCISO 2: cielo santo; ya no se lo pasa al Departamento de Lectura de nuevo, ¡ella misma le va a dar la bendición "urbi et orbe"! Qué privilegio; ¡y que responsabilidad, la mía! Espero haberlo corregido todo ok)
Por último, que comentó que el proceso de Corrección de Estilo tardaría unas semanas. Al responderle yo que entonces seguiría con la escritura de mi tercera novela, ¡me animó a ello!
(INCISO 3: ¡leamos entre líneas! Con mi respuesta ahora ya sabe que he escrito una segunda novela ya terminada, y que estoy con otra mas, y me anima a ello... ¡caramba! ¿Significará que realmente están tan entusiasmados con mi EEDLA, que pueden considerar positivamente recibir otra novela mía más? ¿Será eso, o yo ya estaré desvariando?)
Así que en ello estoy, disfrutando con la lectura de la novela que me compré la semana pasada (de la que espero hacer una reseña en breve), y retomando la tercera novela, que dejé hace mes y medio con 103 páginas escritas. He releído partes sueltas... ¡no me lo podía creer!
(INCISO 4: ¿Yo he escrito esto? Me... ¡me gusta! Y mucho. Si hasta parezco que he avanzado desde aprendiz de juntaletras al nivel siguiente. Cielos, ¿será una señal... de que ya estoy listo?)
Sí, en este mes y medio he aprendido mucho, y eso se va a notar en lo que escriba de aquí en adelante. Y falta ya tan poco para Septiembre...
jueves, 11 de febrero de 2010
¡¡¡Confirmado!!! ¡¡¡Publicarán mi primera novela!!!

¡Hola a todos!¡Gran noticia!
¡Mi primera novela, "EL ESCLAVO DE LA AL-HAMRA", será publicada por una GRAN editorial!
En la Agencia dicen que les ha entusiasmado. Estoy que no quepo en mi pellejo (y eso que ayer trabajé 21 horas SEGUIDAS; no veáis qué dos semanitas llevo)
De momento, hasta aquí puedo decir... ¡que no es poco!
viernes, 5 de febrero de 2010
En las minas de Kessel
Esta semana semana ha sido inhóspita para mi vida laboral. La empresa en la que trabajo está pasando por un momento complicado, lo que nos ha obligado a trabajar en un doble turno encubierto. Gratis, ¡por supuesto!
"¿Cobrar horas extras?¿Cómo te atreves a pensarlo?¡Hereje! Eso sí, el momento coyuntural... la Crisis... se congelan los salarios este año, ¿vale chicos?¡Hala, a trabajar, esclavos!"

En STAR WARS, el Imperio Galáctico enviaba a las minas de Kessel a todos los disidentes políticos, mostrando así la bondad de su Justicia. Nada de asesinatos que le dieran mala publicidad, les perdonaban la vida, graciosamente. Las duras condiciones de las minas se encargarían de darles una muerte "natural". La Crisis es la excusa para cometer todo tipo de desmanes laborales. Mi experiencia así me lo muestra.
El Imperio Galáctico es la ambición y el beneficio, el capital a cualquier precio. ¿Moral?¿Ética? Al final nada de eso existe en los negocios, si ganas mucho dinero nada de eso importa. Serás incluso un ejemplo para los jóvenes (emprendedor, decidido, con éxito). Eso es el causante de la Crisis. Unos mandan y otros curran, como siempre. Pero gota a gota, esto va estallar por algún lado. Los esclavos ya se rebelaron antes.

Qué curioso, que en todas las épocas de la Historia ha ocurrido exactamente igual. Cuando los jefes dicen: "Hay que esforzarse, hay que persevear, hay que hacer sacrificios..." curiosamente no se refieren a ellos, no. Con jornadas de hasta 17 horas de trabajo he tenido que elegir entre escribir o dormir para sobrevivir. No he escrito ni una línea en cinco días.
Pero incluso en la más absoluta oscuridad puede suceder algo que dé un giro inesperado a la existencia. Y ha sucedido, sí. Me llamaron de la Agencia, y no pude atenderles. Me escribieron un correo, y no pude verlo hasta bien tarde.
Hay novedades respecto a "EL ESCLAVO DE LA AL-HAMRA". Algo se está moviendo por Barcelona. Hay negociaciones en marcha. En cuanto lo tenga confirmado al 100%...
"¿Cobrar horas extras?¿Cómo te atreves a pensarlo?¡Hereje! Eso sí, el momento coyuntural... la Crisis... se congelan los salarios este año, ¿vale chicos?¡Hala, a trabajar, esclavos!"

En STAR WARS, el Imperio Galáctico enviaba a las minas de Kessel a todos los disidentes políticos, mostrando así la bondad de su Justicia. Nada de asesinatos que le dieran mala publicidad, les perdonaban la vida, graciosamente. Las duras condiciones de las minas se encargarían de darles una muerte "natural". La Crisis es la excusa para cometer todo tipo de desmanes laborales. Mi experiencia así me lo muestra.
El Imperio Galáctico es la ambición y el beneficio, el capital a cualquier precio. ¿Moral?¿Ética? Al final nada de eso existe en los negocios, si ganas mucho dinero nada de eso importa. Serás incluso un ejemplo para los jóvenes (emprendedor, decidido, con éxito). Eso es el causante de la Crisis. Unos mandan y otros curran, como siempre. Pero gota a gota, esto va estallar por algún lado. Los esclavos ya se rebelaron antes.

Qué curioso, que en todas las épocas de la Historia ha ocurrido exactamente igual. Cuando los jefes dicen: "Hay que esforzarse, hay que persevear, hay que hacer sacrificios..." curiosamente no se refieren a ellos, no. Con jornadas de hasta 17 horas de trabajo he tenido que elegir entre escribir o dormir para sobrevivir. No he escrito ni una línea en cinco días.
Pero incluso en la más absoluta oscuridad puede suceder algo que dé un giro inesperado a la existencia. Y ha sucedido, sí. Me llamaron de la Agencia, y no pude atenderles. Me escribieron un correo, y no pude verlo hasta bien tarde.
Hay novedades respecto a "EL ESCLAVO DE LA AL-HAMRA". Algo se está moviendo por Barcelona. Hay negociaciones en marcha. En cuanto lo tenga confirmado al 100%...
jueves, 31 de diciembre de 2009
¿Qué nos deparará el futuro en 2010?

"El futuro difícil de predecir es, siempre cambiante está". Yoda dijo que era difícil pero no imposible. Por mi parte, lo único que me creo es que "España es diferente", y mientras en Europa ya salen de la crisis, aquí seguimos en un pozo negro, negrísimo. Uno de mis jefes decía hace un año que nos preparáramos para lo peor y que no nos quejáramos tanto, que ibamos camino de trabajar como en Gambia: en pura esclavitud para subsistir, los que trabajen (y gracias). Y lo malo es que va teniendo razón.
Predecir el futuro, eso es lo que ha hecho el último informe emitido por la
Federación de comercio de libros de España, en el que analiza la situación editorial de nuestra piel de toro, analizando los datos de 2008 (todavía habrá que esperar al informe de este 2009). Analiza cuántos libros importamos y exportamos al resto del orbe, por tipo de edición e incluso por materia. Cuanto menos sus conclusiones son interesantes:
1.- Se mantienen las cifras de exportación, pese a estar inmersos en una profunda crisis económica, financiera y comercial.
2.- América sigue siendo el mercado fundamental para las empresas exportadoras del sector del libro.
3.- La exportación del libro tradicional aumenta tanto en América, un 8,27%, como en Europa, un 10,23%.
4.- Se produce un notable crecimiento de la exportación de manuales de español para extranjeros, fruto de las acciones específicas de promoción llevadas a cabo por el sector.
5.- Norteamérica sigue afianzándose como uno de los mercados más
importantes para nuestros libros. Pese a que las cifras de exportación directa a ese destino han sufrido un apreciable descenso, las empresas españolas han aumentado su presencia en dicho mercado mediante envíos desde países iberoamericanos y exportaciones indirectas desde China.
6.- Pese a que la presencia del libro español en otras áreas es mucho menor, sigue creciendo tanto en África (+38,44%) como en Asia (+3,12%).
7.- Seguimos aumentado el comercio de servicios editoriales.
8.- Ha aumentado ligeramente la cifra de importación, debido fundamentalmente al incremento de encargos de imprenta realizados a países del extremo oriente. Recordemos que el 45% de nuestras importaciones son de prensa y revistas, y el 26% son encargos de imprenta y coediciones.
9.- El saldo comercial del sector del libro sigue siendo muy positivo, alcanzando en 2008 casi trescientos millones de euros.
Todo muy bonito, ¿verdad? ¡Qué buen año 2008!

El informe valora también 2009 y hace previsiones para 2010. A falta de los datos finales de este año que hoy termina, pronostica una caída al menos de un 10% en todas nuestras exportaciones de libros, una congelación del volumen de novedades y un mantenimiento de las importaciones (editamos desde China para España, un gran volumen de libros lo editan editoriales españolas que trasladan su impresión al gigante asiático), y para 2010 estima una leve recuperación mundial, salvo para España.
Así que todos los noveles que esperáis publicar en 2010 (me incluyo) tened paciencia... mucha paciencia.
No quiero despedirme agorando el Fin del Mundo. Comienza un nuevo año, y con él deben nacer nuevas esperanzas. Como dice >Yoda:
No existen los límites; sólo nuestros miedos nos detienen

¡Adiós, 2009!¡Os deseo a todos buena entrada en el 2010!
domingo, 16 de agosto de 2009
Revisión Terminada

Aún estoy acllimatándome a mi nuevo lugar de trabajo. Más lejos de casa, con más calor, y con menos ganas. No llevo bien vivir en hotel, en un cubículo reducido, sin la comodidad de una vivienda, sin sofá y sin un frigorífico con algún que otro capricho. Sí, me gusta ser casero. Estar todo el día fuera no, porque si no me siento cómodo no puedo escribir. Y además en el nuevo trabajo no tengo ni Internet ni email. Estoy tecnológicamente capado.
De todas formas, tengo un Plan B.
Con gran alegría ayer terminé la Revisión 5 de mi novela "EL ESCLAVO DE LA AL-HAMRA". Ha sido un trabajo arduo, y con sentimientos enfrentados, entre la duda de cómo variar, qué añadir o suprimir y si quedaría mejor o no. El que yo opine puede que sea objetivo, pero he quedado muy satisfecho. Me he ceñido a mi Sinopsis y así no me he perdido. El final ha mejorado. Y el texto me sigue emocionando, lo que me parece una buena señal; después de tanto trabajar sobre él temí que me llenara de astío. La verdad es que el niño ha quedado muy bien vestido.
Sinceramente, me siento liberado de una gran carga. Ahora falta recibir los comentarios de la Agencia. Como están de vacaciones hasta el 23 de Agosto y tendrán seguro trabajo atrasado, tengo 2 semanas "libres" como quien dice, así que le meteré mano al siguiente de mis textos, "Bizancio". Seguramente le cambiaré el título, de momento se quedará así. Y necesito revisarlo para poder continuar la segunda parte, "Bizancio2", cuyo borrador dejé a medio trabajar al conseguir por fin Agente Literario y dedicarme al EEDLA.
Con todo ello, me siento optimista.
La Agencia me comentó en junio que tenían en mente presentar la novela a los editores avanzado otoño, es decir Octubre-Noviembre. Este año va a ser muy importante en mi vida, lo presiento.
Gracias a Roswell por el Premio Blog que me ha concedido, que podéis ver en el lateral.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











