martes, 18 de febrero de 2020

El Guardián de las palabras, por Blas Malo

Bueno, bueno, bueno...
Qué mejor noticia para arreglar un poco este abandono del blog, que anunciar la publicación de mi nueva novela, EL GUARDIÁN DE LAS PALABRAS (Edhasa, 19 de febrero de 2020)

De nuevo viajo a la Edad Media. Me han preguntado en varias entrevistas si esta es mi época favorita, y creo que sí. A lo mejor la tengo algo idealizada, pero es que el hoy en día me parece tan, tan complicado, una tal maraña de información y desinformación, de relaciones, nexos y tergiversaciones que suspiro cuando me recreo en la Edad Media donde todo, creo, era mucho más sencillo (para lo bueno y para lo malo, claro). Unos, señores; otros, siervos. Y entremedias, peste, enfermedades, muerte prematura y guerra. Y ambiciones, claro. Y también, creo, más ingenuidad, más inocencia, más respeto por la naturaleza y mayor fuerza en las propias creencias.

Hablo de don Juan Manuel, señor de Peñafiel, del linaje de los reyes de Castillas.
Y hablo de fray Rodrigo, que es el eje de ficción que guía toda la novela.



Murcia, 1303. Tras la muerte del rey Sancho IV, el reino de Castilla tiembla al borde de la guerra civil. La reina viuda María de Molina y su hijo Fernando se aferran a la corona, zarandeados por la codicia de los nobles. Y, de todos ellos, es don Juan, hijo del infante Manuel, adelantado de Murcia y señor de Peñafiel, quien más extiende sus intrigas y su ambición, alentado por su linaje bendecido, por su espada santa Lobera y por la defensa de su honra y de sus palabras soberbias.
A su vez, mientras los halcones de los cetreros vuelan libres y alto en las vallisoletanas tierras de Peñafiel, un fraile es arrancado de su convento y lucha en cuerpo y espíritu por sobrevivir a la angustia, encadenado a la escritura al servicio de su nuevo señor. Sólo maese Zag, sabio tesorero judío de don Juan, ve en él al hombre perfecto que dará gloria eterna al díscolo nieto del rey Santo.
Pero contra el Ángel Negro de la Muerte que asola el reino, que abate por igual a campesinos y villanos, a frailes y legos, a nobles y damas, a clérigos y reyes, y que quebranta una y otra vez las ansias de inmortalidad de don Juan y de fray Rodrigo, hay un único poder que pueda oponérsele: el amor de otro Ángel.

Estoy contento con Edhasa, han hecho un buen trabajo. La portada me encanta.
Espero que ahora le encante a los lectores.

Presentaciones:

28/02/2020: MURCIA: Presentación de El guardián de las palabras de Blas Malo en la librería Diego Marín (Calle Merced, 9). Después de la presentación habrá venta y firma de libros.
11/03/2020: GRANADA: Presentación de la nueva obra de Blas Malo en la librería Babel (San Juan de Dios, 20) a las 19:00. Acompañará en el acto al autor la crítica literaria Jana María Pérez. No te lo pierdas. Habrá venta y firma de libros al finalizar la presentación.
25/03/2020: JAÉN: Presentación de la última novela histórica de Blas Malo en la librería Metrópolis (Cerón, 17) a las 19:00. Intervendrá en el acto, además del propio autor, el escritor Emilio Lara, ganador del Premio Edhasa Narrativas Históricas 2019. Habrá venta y firma de libros por el autor al finalizar la presentación.

miércoles, 2 de octubre de 2019

Lecturas de verano y una reflexión

Este verano lo he dedicado a leer. He leído y mucho; y muy bueno.
Por un lado, tres ensayos muy completos acerca del mundo romano en la Bética.
Por otro, he estado revisando una vez más mi próxima novela que se publicará pronto. En verdad os digo que cuando uno ya ha revisado 8 veces un libro, leerlo otro vez es de todo menos divertido. Eso sí: eso es una auténtica prueba de fuego, me ha seguido gustando mucho el resultado.

Para descansar del esfuerzo, más lectura. Novela histórica. En verano saco tiempo extra para leer y conocer esos que dicen "autores que todo el mundo debería leer", y que quedan esperando en la Pila (o Cerro, o Montaña) de lecturas pendientes.

Estas han sido mis lecturas de este verano.



Las tres primeras, novelas de un joven Gordianus viviendo aventuras en Alejandría y Oriente Próximo. Novelas romanas con la maestría de Steven Saylor. Las Siete Maravillas, una maravilla sobre el mundo antiguo; Corsarios del Nilo, regular por la trama, no me ha convencido, pero muy bien los escenarios, como siempre. La ira de las Furias, muy bien. Además, que uno encuentra guiños sobre JRR Tolkien en estos libros y eso anima (el autor reconoce su admiración por Tolkien)

El llanto inconsolable de los cuervos, de Juan Luis Gomar Hoyos, un gran descubrimiento. Ojo, señores,  que este autor tiene muy buenas mimbres en esta segunda novela. La isla de las Sombras, su primera novela, caerá en breve. Esparta y Atenas, y la condición humana, las ambiciones...

Siguiendo con los griegos, Enemigos de Esparta, de Sebastián Roa. Extraordinaria. Se lo dijo por correo: lo pondré al lado de Homero. Este libro ha pasado de puntillas por las librerías, y es incomprensible. Mea culpa también: casi no lo compro. Pero lo compré y lo leí.

También romano y oriental, El lazo de Púrpura, de Alejandro Núñez Alonso. Otra maravilla. Escrita en 1956. ¡Está olvidado! ¿Cómo es posible que los lectores y las editoriales se hayan olvidado de Benasur de Judea, su gran creación literaria?


Y con Benasur de Judea, llega mi reflexión.

Alejandro Núñez Alonso ganó en 1956 el Premio Nacional de Literatura, y como se ve, alcanzó la séptima edición. Pero es que además escribió cuatro libros más con este personaje, y otros cuantos, y todos, simultáneamente, alcanzaban en las librerías 3ª, 4ª, 5ª, 6ª edición. Fue un autor que conoció éxito de crítica y reconocimiento de lectores en vida. Murió en 1982. Y con la muerte, el olvido. Eso pasa.



Con lo que cuesta escribir un libro. Más aún uno original, con un vigor e imaginación vivos, con un personaje singular que no es copia de otros. Grande, Benasur de Judea. Cómo es posible, me pregunto, que un autor que alcanzó tanto éxito ya no lo recuerde (casi) nadie. ¿En eso quedan todas las horas sacadas, todos los ratos arañados a la familia, todas las madrugadas, en el olvido más absoluto?
¿Escribir es eso, que se te pase la vida delante de una hoja en blanco, mientras la vida real te pasa de largo? Y luego te mueres, y para el mundo editorial y los lectores mueres también. Escribir es una fantasía de inmortalidad. Un libro que no se conoce es un libro que no existe, y si no existe, entonces se lo comerán los grillos.
Sobre Benasur de Judea: es un personajes que hace que sucedan cosas, y él mismo lo vive, y él mismo lo dice, "los libros son una tontería, la vida hay que vivirla, no leerla."

Mi reflexión es que no hay que obsesionarse. NO todo es lectura o escritura. No te olvides de vivir, que luego te meten en una caja o te incineran.
No temas quedarte sin lectores. Haz tu mejor trabajo, que será aquel que te saque sonrisas. Y con esa sonrisa, los lectores se fijarán en ti. Olvida la imagen de escritor torturado. Nadie quiere escuchar a un escritor torturado, todos queremos a alguien que nos impacte por su sentido positivo de la risa.

La Novela es ficción, la Historia es ensayo. Si escribes Novela, tienes licencia para hacer lo que quieras con la Historia. Lo que quieras, siempre que sea creíble, sobre todo para ti. ¡Coño, pásalo bien escribiendo!

Ya he divagado. Ahora, me voy a la calle a eso de vivir un rato la realidad.
Después, a seguir leyendo Naumaquia, de Jordi Nogués.


domingo, 30 de junio de 2019

La primera frase

Estamos a las puertas de julio y no me lo creo. ¡Qué dos meses intensos! Cambios en el trabajo, adaptación familiar a nuevas circunstancias, las ferias de libros, la editorial, los manuscritos...

Hoy voy a hacer un ejercicio de autocrítica.
Os dejo la primera frase de varias novelas:







1. Una gran alegría envolvía la ciudad de Garnata, la primera alegría en mucho tiempo.

2. Ni los dioses imperiales ni el cristianismo habían ahogado los viejos cultos de Heliópolis.

3. Los pasos del rey resonaron pesados sobre la azotea del Palacio del Caracol.

4. Aquel tremendo devorador de vidas femeninas era insaciable.

5. Todo son sospechas en el Palacio Ducal.


Dicen que la primera frase de una novela es crucial. Debe ser capaz de presentarla, intrigar y animar al lector a continuar. A ver, si yo fuera un lector, y leyera estas frases, ¿qué deduciría de todas ellas?

1. Con esta me pregunto: ¿qué gran alegría será? La primera en mucho tiempo... ¿por qué? ¿Esta Garnata sumida en la tristeza, la desesperanza? ¿Garnata qué ciudad será, de dónde, de qué epoca?

2. Suena a Oriente. Habla de imperio y cristianismo, así que por lo menos s.IV. Heliópolis suena a griego. Suena a misterio, a supervivencia de cultos mistéricos.

3. Un rey que sube armado a una azotea. ¿Palacio del Caracol? ¿Dónde estará? Un rey armado sube a lo alto de un palacio, no sé dónde. ¿A qué? ¿Un rey enérgico? ¿Va a anunciar algo, y prefiere anunciarlo él y no por un heraldo?

4. Suena a un depredador. Con fama, no sé si para bien o para mal. Alguien lleno de vigor, es insaciable. Pero no sé qué época, ni quién podrá ser. ¿Quién será? Devorador es masculino: es un hombre. Un depredador de mujeres.

5. Palacio Ducal. Puede haber muchos. Habla de sospecha. Suena a conspiración. La más corta de todas. Escueta, directa. ¿Qué palacio, qué sospechas, por qué? ¿Dónde, época?




Los sentimientos que me inspiran:

1. Habla de alegría, quizás en medio de una pesadumbre. Esperanza.

2. Habla de supervivencia. La presión oficial, estatal, imperial, contra quienes no son de la parte oficial. Habla de rencores, quizás. De viajes.

3. Habla de actitud enérgica. Un rey que se eleva por encima de todos los demás, de todos los problemas. Habla de un guerrero. Habla de guerra.

4. Es bastante imprecisa. Un maníaco, un obseso. Pero no da más pistas. Habla de tener cuidado, las personas no son lo que parecen, pero de forma muy poco precisa.

5. Habla del poder. De ambiciones. De conspiraciones.



Las más condensada es la última, y a su vez tiene lo suficiente para intrigar. Las más genérica es la cuarta, da pocas pistas. La segunda y la tercera inspiran: te llevan directamente al pasado. La primera es la que claramente tiene una redacción con un espíritu más positivo.
Todas me traen buenos recuerdos, pero mis dos favoritas, sin ser capaz de decidirme, son la tercera y la quinta. La tercera, por esa energía que transmite, esa acción en marcha. La quinta, por su concisión y sin embargo por ser capaz de sugerir una lucha de poder. En ambas, porque te meten de forma má directa que las otras en un Conflicto.


Estas frases corresponden a mis novelas.

1. El esclavo de la Al Hamrá.
2. El Mármara en llamas.
3. El Señor de Castilla.
4. Lope. La furia del fénix.
5. El veneciano.

Me doy cuenta que tiendo a situaciones dramáticas y de tensión. ¿Prefieren los lectores eso, o están saturados de tristeza y miseria, y prefieren más alegría y vida, menos tristeza y muerte?


lunes, 13 de mayo de 2019

Diez años como escritor

El tiempo pasa volando. Revisando mi agenda, se me pasó una cita que tenía anotada.
El pasado 5 de mayo se han cumplido 10 años (05.05.2009) desde que una agencia literaria evaluó mi primera novela y aceptó representarme.

Mi agencia sigue siendo International Editor's Co (IECO), una agencia veterana en España y de la que estoy contento ( y que tiene página web: http://www.internationaleditors.com/es/ )

¡Diez años como escritor! En realidad mis primeros escritos son de mucho antes de 2009. Escribí mis primeros relatos imitando a J.R.R Tolkien y desarrollando algunos aspectos de la Tierra Media a partir de su obra. No son horrorosos. Fueron un comienzo.

¡No, espera! Recuerdo exactamente cuál fue mi primer relato. Un relato de aventuras, piratas y tesoros, en 5 de EGB (con tiernos 10 añitos) inspirado en La Isla del Tesoro, de Robert Louis Stevenson, que ganó un concursillo de la clase y que el profesor me hizo leer en clase. Aplausos incluidos.



Terminé mi primera novela, "El esclavo de la Al-Hamrá" en 2007, tras tres años de escritura a ratos. En mi primera ronda de consultas a agencias, nadie lo quiso. Lo pulí y en el 2009 lo volví a intentar, y varias me pidieron el manuscrito completo. IECO fue la primera que dijo "Sí".

El esclavo de la Al-Hamrá
El Mármara en llamas
El señor de Castilla
Lope, la furia del Fénix
El Veneciano
La "incógnita", este año 2019

¿He mejorado desde entonces? Creo que sí. Dicen que un libro nunca está acabado. Es cierto. Uno mejora constantemente, y constantemente me lamento por pensar si debería revisar **una vez más** cada uno de mis libros. Seguro que algo mejorarían, pero el tiempo es finito. Quizás, dentro de unos lustros, cuando me jubile y tenga más tiempo (y más sabiduría)

¿Cuál es mi balance? De momento, 5 novelas publicadas, más la que llegará a final de año. Será la sexta. Sin publicar, pendientes de revisión, 3 novelas más; y lo que tengo entre manos, otro borrador en desarrollo. No paro. Intento no parar. La vida es breve.

¿Qué si tengo muchos lectores? No tantos como quisiera, claro. Pero alguno tengo. Cuando esos se me acercan y me dicen que les he emocionado, pienso, "leñe, algo estaré haciendo medio bien". Pero la literatura es una guerra feroz. Hay muchos libros y muy buenos, por todas partes, en este presente y también en este pasado. Cuanto más leo, más ignorante me siento. Me centro en mejorar. Y si los que me leen así lo perciben, bien. Ojalá fueran 1.000.000 pero todavía no. A Ken Follet el éxito le llegó con su undécima obra. Yo llevaré pronto seis. Soy paciente.

Gracias a todos, lectores, hacéis este sueño posible, y que siga siendo un sueño, y no una pesadilla.

¡¡¡Gracias!!!