martes, 31 de diciembre de 2013

Y así termina el 2013. Mi libro del año.

Todo final de año sucede lo mismo, es el momento de una recapitulación de lo acontendido en el año que termina. ¿Teníamos nuestras ilusiones, se han cumplido, se han frustrado? Estoy relativamente satisfecho del 2013: conseguimos celebrar las Primeras Jornadas de Novela Histórica de Granada con éxito (ya estamos preparado la segunda edición para marzo de 2014) y mi tercera novela "El señor de Castilla" vio la luz de nuevo con Ediciones B, con presentaciones muy emocionantes en Granada y Jaén. Quedé en tercer lugar en el concurso anual de relato histórico Hislibris, celebrado este año en Carmona (Sevilla). En noviembre participé como autor invitado en la segunda edición del Certamen Internacional de Novela Histórica "Ciudad de Úbeda". Literariamente son mis logros principales de este año.

Lo que me falta es tiempo para hacer más cosas. Le quitamos la jornada laboral a tiempo completo (y más allá del deber) en mi exilio sevillano (con todo, bendito trabajo); le quitamos horas y horas de viaje, madrugones y urgencias varias; le quitamos nuestra vida social y familiar y eventos literarios; dormir, comer, logística del hogar... y casi que se nos ha ido el año entero. Falta tiempo para leer más, por ejemplo. Sí, los que escribimos novela histórica leemos muchísimo, lo que pasa es que casi todo lo que leemos o es documentación o es nuestra propia escritura en revisión y corrección. Siempre hay una pila de libros pendiente de lectura, de hecho cada vez lucho más contra mí mismo a la hora de comprar nuevos libros. Como cada vez conozco a más compañeros de letras (todos estamos concentrados, todos estamos escribiendo a todas horas, ocupados como tejones creando más y más libros) más ansia tengo de leerlos a todos y sin embargo no lo hago, se me acumulan y crecen las opciones. Los libros son para leerlos, no para acumularlos; así que hasta que no deje mi pila de pendientes a cero no compro casi nada.

Como me gusta indagar autores varios y voces diversas, uno tropieza a veces con libros que se te clavan en el alma. Sin tener en cuenta los míos, yo quiero recomendaros el libro que más me ha impactado este 2013. Impactado, porque lo leí en el momento personal propicio; porque se convirtió en un espejo de mis dudas y preocupaciones; y porque era la primera novela de su autor y me pareció extraordinaria, lo cual sirve de cura de humildad sobre lo mucho que me queda por aprender. Mi libro leído y elegido este año es:

 "El coleccionista", de John Fowles.

No, no es novela histórica, y es cortito, no llega a 300 páginas. Y no, no es reciente, sino una reedición de la editorial Sextopiso (este libro se publicó por primera vez en 1964). Bucear fuera del histerismo de las novedades trae grandes sorpresas.


Termino el año con más optimismo del que empecé, y eso es importante. He restringido mi presencia en la Red, he declinado algunas colaboraciones... he ganado tiempo para mí, para leer y para reencontrarme cuando estaba perdido. Con menos ruido a mi alrededor escribo mejor y disfruto más. Lo estoy notando positivamente y espero que 2014 transforme todo eso en noticias positivas que os daré a conocer pronto.

Disfrutemos lo que podamos, que escribir sea placentero y no un sacrificio solitario, y dejemos el ansia de la gloria para otros:

"La gloria, señor caballero, en los tiempos que vivimos, no es más que la fama que se adquiere en las tabernas cuando un cantor vagabundo celebra ante un concurso de villanos ebrios las hazañas de los que ya no existen" 

(Cita de la novela histórica IVANHOE, de Sir Walter Scott, escrita en 1815)

Lectores, os deseo una Feliz Nochevieja y buen comienzo de Año 2014

sábado, 7 de diciembre de 2013

CINH Ciudad de Úbeda, oasis de Historia y Libros

Hace unos días asistí al II Certamen Internacional de Novela Histórica "Ciudad de Úbeda", invitado como ponente en una de las mesas. Después de dejar reposar todo y de volver al día a día, ha llegado el momento de redactar la crónica de mi presencia del evento.

La ciudad: Úbeda, espectacular. Quien no la conozca se lo está perdiendo. Es una ciudad monumental, de pasado milenario, podrá recorrer el centro, rodear las murallas, atravesar puertas árabes, pasear por el barrio de los alfareros, deambular por la Edad Media, revivir su esplendoroso Renacimiento. Ciudad para recorrer con calma, para descubrir rincones y buen comer y buen beber. Como ocurre con Jaén, ciudad preludio de Castilla, de transición entre la influencia árabe del sur y la austeridad imperial del norte. En fin, muy bonita. Y no lo digo porque sea escenario importante de mi novela "El señor de Castilla"

La organización: cálida acogida de la organización, siempre pendiente de que los visitantes se sintieran como en casa. Cómo pocas personas pueden dividirse para acometer tantos frentes y al mismo tiempo es un misterio, pero lograron el don de la ubicuidad. El frío de la noche quedó compensado con creces con el calor humano. Les agradezco a Pablo y a Alberto la oportunidad, la invitación y la acogida.

Los autores: en ese fin de semana, aparte de los conferenciantes, compartí mesa, mantel y copas con tres autores reconocidos, Jesús Maeso de la Torre, Salvador Compán y Almudena de Arteaga. Todo fue estupendemente, y me enteré de cómo se ve el panorama editorial por parte de autores consagrados: negrísimo. La moraleja que saqué: estar agradecido de NO depender de la literatura para comer, porque cada vez menos pueden hacerlo con el sinvivir que eso supone.




La conferencia: participé junto al autor británico Saul David y el portugués Joao Paulo Oliveira e Costa en una mesa titulada "La novela histórica en Europa", donde hablamos sobre la situación de la novela histórica en diferentes países, la aceptación por el público, la situación editorial... todo aderezado con presencia de tercios de flandes y músicos renacentistas.





Para mi charla, me preparé unas estadísticas que saqué de AMAZON esa misma semana. Y de las que se pueden observar curiosos datos.

-Me fijé en las estadísticas de AMAZON en varios países: España, Alemania, Francia, Italia y Reino Unido.
-Tomé como criterio los datos de venta de libros en Tapa Dura, en tres categorías cada vez más especificas: "LOS 100 MÁS VENDIDOS", "LITERATURA Y FICCIÓN" y "NOVELA HISTÓRICA"





Algunas de las conclusiones que ofrecen los datos tomados de su web:
-Lista "100 MÄS VENDIDOS": ¿De esos 100 cuáles son novela histórica? En España 1/100; En Alemania 2/100; en Reino Unido 4/100; en Italia 7/100; en Francia 1/100
-En España de esos 100, 1 es novela histórica; 10 son otras novelas; y 24 son cuentos.
-Lista "Novela Histórica":
a) España: de cada 100 novelas vendidas 38 son de autores españoles, 11 franceses y 39 autores anglosajones.
Si lo comparamos con los otros países:
b) Alemania: de cada 100, 62 son de autores alemanes, 15 son británicos y 2 son españoles
c) Reino Unido: de cada 100, 70 son autores británicos (36 hombres, 34 mujeres), 9 americanos, 0 españoles.
d) Italia: de cada 100, 35 son autores italianos, 38 autores anglosajones, 9 franceses, 9 españoles.
e) Francia: de cada 100, 82 son autores franceses (68 hombres, 14 mujeres), 11 anglosajones, 0 españoles

Si sumamos los datos de todos los países y lo hacemos proporcionalmente, en AMAZON EUROPA resulta que:
-En Lista "100 MAS VENDIDOS", sólo 2,8 son Novela Histórica
-En Lista "100 LITERATURA Y FICCION", 6,2 son Novela Histórica
-En Lista "100 NOVELA HISTÓRICA" en las 100 más vendidas:
a) España: 9,80 uds
b) Alemania: 13,80 uds
c) Italia: 10,20 uds
d) Reino Unido: 27,80 uds
e) Francia: 21,40 uds
f) USA: 9 uds




En defitiva, España es importador de autores de novela histórica y a los autores españoles nos cuesta mucho colocar nuestros títulos en las librerías europeas, donde mejor somos recibidos es en Italia (por carácter, por cultura, por pasado común). Los países anglosajones son exportadores de autores y copan sus mercados y nuestras librerías. El mercado más cerrado para los autores españoles es Francia.

Visto lo visto, tanto que se dice que "la novela histórica está en alza", "vive su mejor momento"... ¿es eso cierto? Bien es cierto que hay muchos nuevos autores que han surgido este último lustro, pero aún falta ganarnos la confianza de los lectores, que siguen prefiriendo a los autores extranjeros. ¿Por calidad? No. ¿Por marketing y distribución? Puede. ¿Por intereses editoriales trasnacionales? Estoy seguro.

Siempre podremos escribir fantasía histórica, que parece tiene más tirón... 

Certámenes así, que alternan mesas redondas con otras actividades como Desfiles de la Historia, Gastrotapas Históricas, visitas a grandes bibliotecas... acercan la Historia y los libros al gran público, y es su asistencia lo que confirma que son eventos demandados. Tomen nota los poderes públicos, de servir al pueblo, que para eso están.

¿El evento? Para repetir :)


jueves, 7 de noviembre de 2013

Qué tonto era Teseo

Las últimas semanas han dado para mucho en asuntos literarios: se ha hablado y mucho de la piratería del libro digital; sobre el premio Planeta y la exministra González-Sinde como finalista; sobre las memorias de varios expresidentes de gobierno (Aznar, Zapatero) que salen hoy tras recibir jugosos adelantos que no es probable que sus editoriales recuperen con las ventas; sobre la primera sentencia (hoy día 7 de noviembre) contra el administrador de una página ilegal de enlaces de descarga; sobre el aniversario de Cernuda y de Camus.



¿Dónde están las referencias a:

-2º Certamen Internacional de Novela Histórica "Ciudad de Úbeda", en Úbeda (Jaén) (del 16 al 24 de noviembre) (ver AQUÍ)
-2º Edición Encuentro Literario "Un otoño de novela", en Córdoba (del 9 al 11 de noviembre) (ver AQUÍ)
-1º Encuentro "Barcelona Novela Histórica", en Barcelona (del 11 al 16 de noviembre) (ver AQUÍ)
-1º Jornadas "Escribir y Editar: del manuscrito al libro", en Granada (del 4 al 25 de noviembre)

que acercan lectores a autores, libros y almas? En vez de tanta efervescencia en torno a cuatro o cinco temas que al final no son otra cosa que ruido de carracas, hay que fijarse en todos estos encuentros que de verdad aproximan libros (en este caso yo hago hincapié en novela histórica, que es donde estoy a gusto) de forma postiva y dan ánimos y energías para seguir en esta afición. También en este lote están los diferentes cursos y talleres de escritura que comienzan ahora en otoño, al alcance de todos los interesados y sus bolsillos. Algunos autores compañeros de letras y amigos se han embarcado en esta actividad, tienen don para ello, por ejemplo tenéis en Sevilla a Teo Palacios / Concha Perea y su "Factoría de Autores", y en Granada a Antonio Martín Morales y su Taller de Narrativa.

Son todo ello eventos que cuentan con escritores veteranos y nuevas voces, todos con la misma ilusión y que hacen más (y más positivamente) por la Lectura y los Libros, que los sensacionalismos que son luces atrayentes que deslumbran sólo el momento y después se desvanecen.


En el mito de Teseo, seguro que cuando le dijo al rey Minos "voy a enfrentarme al Minotauro", aquél se debió de partir de risa. Debió ser algo así:
-Rey Minos, voy a enfrentarme al Minotauro.
-(Risas) ¿¿Tú solo??
-Yo solo.
-(Más risas en el salón del trono. Ariadna se inquieta junto a su padre y su madre la reina Pasifae) Claro, claro... tú solo. Lo conseguirás, claro que sí. Te muestras muy seguro; vamos, que no me lo creo. Pero ve, joven, ve. Si lo logras, Atenas dejará de pagarme su tributo en doncellas.
-¡Acuérdate de tu promesa, porque volveré! ¡Soy el hijo del rey Egeo de Atenas, y...!
-Claro, claro. (Qué iluso). Hijo de Egeo, cumpliré mi promesa. Ve al encuentro de la bestia (ya no hará falta que alimentemos hoy al monstruo).
Luego el rey Minos se lamentó de Teseo y toda su parentela cuando aquél mató a puñetazos al hombre-toro y salió del laberinto a través del hilo de Ariadna, y se la llevó a la fuga.

Con ese mismo entusiasmo y un poco de ayuda todos esos eventos mantienen esa ilusión, hacer posible lo que otros creen con pesimismo que será un fracaso. Y parecía tonto Teseo. La participación y asistencia de los lectores demuestra, contra los pronósticos de algunos sabios, que estos eventos interesan y son necesarios para elevar nuestro ánimo y espíritu en estos tiempos difíciles.

[PD: También os anuncio que participaré como autor invitado en el "Ciudad de Úbeda" el sábado 23 de noviembre, a las 12:30. Allí me podréis encontrar]

domingo, 13 de octubre de 2013

A ti, lector, que compras libros.

Hace unos días Teo Palacios, amigo mío y compañero de letras, publicaba en su Blog una entrada interesantísima y que invita a la reflexión sobre la piratería digital. Numerosos comentarios, defensores de una postura a favor y en contra son señal de la controversia que genera el tema, quizás porque no hay solución todavía satisfactoria.

Tantos dimes y diretes... Yo quiero ser positivo. Hoy mi entrada la quiero dedicar a todos los lectores que compran libros.



Cuando compras un libro, lector, lo que has hecho es dar una oportunidad a nuevos autores. Has oído tanto sobre dónde se puede descargar ese libro de forma gratuita, que a lo mejor estuviste tentado de navegar por esas aguas de las descargas, y sin embargo decidiste comprarlo. Haciendo eso, ya sea comprando el producto de una editorial o de un autor autopublicado, estás fomentando una ilusión, valorando el esfuerzo y las horas que un autor dedica a dar rienda suelta a su creatividad. De un autor que a lo mejor quedas complacido y del que deseas seguir leyendo nuevas historias en el futuro, y al que incentivas a que siga haciéndolo.

Cuando eliges entre tantísima variedad y títulos y decides comprar, lo haces ilusionado. A veces no sin sacrificios, porque te resistes a ser tentado por la gratuidad. Antes los libros electrónicos eran caros, ahora una enorme mayoría, incluso novedades, pueden conseguirse por menos de 5 euros. Eso son dos cervezas que no te tomas. Eso es un paquete de cigarrillos que no te fumas. Eso es poco por seis o siete horas de lectura absorbente, y por eso compras.

Puede ser que alguno de los libros electrónicos que compres a precio económico no te guste. ¿Pero acaso no sucede igual con los libros impresos? Los libros son como el vino, que una botella tenga una mala añada no significa que, si te gusta, dejes de buscar nuevos crianzas. Cuando una afición gusta, perdura.

A veces puede incluso que decidas comprar un libro impreso, si la temática o su contenido te emociona. Quizás antes podías permitirte comprar más, ahora en crisis es posible que dudes y te quedes con las ganas de hacerte con todos los que te gustaría. Todo cuesta dinero y no siempre se puede elegir entre necesidad y ocio. Y por eso escoges más que antes. Y cuando eliges y desechas, escuchas de nuevo la tentación de lo gratuito, que ofrece compilaciones con cientos y cientos de títulos... pero los ebooks ofrecen ya ese precio reducido que necesitas, de ese autor que ya has leído antes y que te ha arrebatado horas de sueño absorto por su novela; de ese autor del que deseas que siga enamorándote por muchos años. Ese autor, para eso, necesita también sobrevivir, comer, vivir de su trabajo. Porque sabes que escribir es un trabajo y por eso compras. Te privas de un refresco, o de dos; pero compras su libro. Te sientes bien por ello.

Si es un autor que comienza, tu acción es más loable, porque sin conocerle de nada decides invertir (casi seguro) menos de 3 euros en él. Para él, es una ilusión que le hará seguir esforzándose y quizás te sorprendas de oír nuevas voces que no conocías y que te arrebatan a otras épocas, otros mundos. En las editoriales convencionales, comprando títulos también alimentas a futuros nuevos autores, porque una editorial es un negocio y sin beneficios no se esforzarán en buscar a nuevos talentos. Esos, que a tí te gusta tanto leer, porque has leído otros títulos de esa editorial y te han convencido. Como contrapartida, los autores saben cómo está todo e insisten y pelean con la editorial por que sus títulos estén al precio más razonable posible. Es una sinergía. Es otro motivo del por qué sigues comprando libros.

Incluso cuando todo está mal, muy mal, recuerdas que las bibliotecas existen, que son sitios geniales y entretenidos, mucho más que un almacén de títulos; las bibliotecas ahora no son como hace décadas. Recuerdas el contacto con ese bibliiotecario eficiente, y el gran catálogo que tienen, también novedades. Te acercas y consigues libros en préstamo, ¿no son geniales?

Queridos lectores que así hacéis, por el motivo que sea: de mi parte (y de muchos otros, os lo aseguro), gracias, gracias, gracias.