sábado, 12 de diciembre de 2009

Editing. La jerga editorial

Editing. Es una palabra que hemos importado del argot editorial anglosajón, y que está sustituyendo a la palabra “edición”. Cuando las editoriales evalúan un manuscrito, tienen en cuenta si, además de un buen argumento y un buen desarrollo de la historia, el manuscrito necesita más o menos “editing”.

¿Qué es editing? Es la selección y revisión de escritos, imágenes, sonido, vídeos o películas a través de diferentes procesos de corrección, condensación, organización y otras modificaciones en diversos formatos. La persona que edita se llama Editor. El proceso de edición se inicia desde la propia idea de partida y se desarrolla entre el autor y el editor. La edición incluye a la aplicación de diferentes habilidades y técnicas.

Aplicado a la publicación escrita, en una editorial existen varios puestos dedicados a la edición, desde el ayudante de edición hasta el editor ejecutivo, responsable final de la presentación de cada nuevo producto. En editoriales pequeñas las distintas funciones las lleva una única persona.



En la industria del libro, los editores organizan antologías y otras recopilaciones, producen ediciones definitiva de trabajos de autores clásicos, y planifican libros de múltiple autoría. En el mundo anglosajón existen diversos tipos de editores, según nos indica la Wikipedia :

-Los hay que encuentran ideas comerciales y se las presentan a los autores apropiados para su desarrollo (Sponsoring editor)

-Otros se hacen con los derechos de libros, o reclutan autores para una editorial (commissioning editor)

-Y otros trabajan mejorando la escritura de un autor de forma que el autor se exprese de la forma más efectiva y correcta posible (substantive editor; creo que su mejor traducción sería corrector). En función de la habilidad de la persona que corrige, esta labor de edición puede convertirse en lo que se denomina en inglés “ghost writing” (la escritura para otros; casi como un “negro literario”)

Cómo se clasifican los cambios en la labor de Edición:
-Edición ligera: son cambios que no alteran substancialmente el argumento, el tono, la estructura, los personajes u otros elementos sujetos a la propiedad intelectual del autor. Esos cambios incluyen corrección de la ortografía o de la gramática de forma que no se altere la forma de escribir del autor, si emplean estructuras lingüísticas propias.
-Edición en profundidad: alteran de forma substancial elementos sujetos a la propiedad intelectual del autor, como los personajes, tono, estructura de los capítulos, etc

Estoy descubriendo lo importante que es Editing, no sólo a nivel editorial, si no mucho antes, a la hora de presentar una propuesta a las editoriales. Corregir una novela implica una persona dedicada a ella casi exclusivamente. La editoriales reciben múltiples propuestas cada día, y si tienen que elegir entre dos historias igualmente interesantes, apostarán por aquella que esté mejor revisada y corregida, casi lista para pasar directamente a las máquinas para su impresión.



Hay que actualizarse. El trabajo de corrección que hasta ahora se realizaba en la editorial se está delegando... en los propios autores. Por eso cobra mucha importancia revisar y revisar, corregir y corregir. Revisarlo todo, gramática, estilo, frases, coherencia... ¡Todo tiene que estar perfecto! Y por eso corregir debe llevar tanto tiempo o más que escribir.

Al menos a mí me pasa. O será que soy un poco obsesivo. Quizás dentro de 20 años, cuando ya tenga maña, escribiré todo perfecto a la primera. Pero lo que es ahora, ¡revisar, revisar, revisar...!

18 comentarios:

Deusvolt dijo...

Ja,ja... No puedo estar más de acuerdo contigo, Blas. Hace tiempo leí a una autora consagrada que decía casi con sorna que había mandado su último manuscrito de casi 1300 páginas a sus editores para que lo corrigieran y estos lo habían dejado en unas 600 (tal vez los números no sean exactos pero andarán cerca). Imagínate la labor de corrección, el tiempo y el trabajo que les llevaría y la gracia que les haría, pero claro, la nena "estaba consagrada", ja,ja... En fin, si los noveles queremos publicar debemos cuando menos revisar nuestra obra para mandarla lo mejor pulida, lo mejor "vestida" para que, al menos, el que tenga decidir representarnos o editarnos no piense eso de: "joder, y encima tengo que dedicar uno de mis correctores durante semanas para este donnadie".
En un mundo tan competitivo, no podemos dejar resquicios al aire, y, debemos tratar en vender nuestro producto de la mejor manera posible, y ,dado que es una obra escrita, como mínimo que no contenga faltas de ortografía, que esté bien presentada, limpia, ordenada, y sin artilugios chirriantes como títulos y dibujos que denoten nuestra inexperiencia. Por cierto, yo esto lo supe hace solo unos meses, ja,ja..
Un saludo.

Lola Mariné dijo...

Hola Blas,
una entrada muy interesante.
A los noveles nos conviene presentar nuestros manuscritos lo más pulidos que seamos capaces, porque como bien dices, se quedarán con el que de menos trabajo, aun asi, habrá que corregir una y otra vez hasta que a la editorial le convenza.
Saludos.

Igor dijo...

Pues cuánta razón tienes.

Revisar, revisar, revisar en un pozo sin fondo.

Buen post, me ha gustado y he aprendido.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio. Contra. ¿De 1300 a 600 páginas? El corrector se convirtió en un "negro" entonces: ¡rehizo todo! Pasa en otros ámbitos: algunos consiguen no-sé-cómo hacerse un "nombre" y ¡hala!, ancha es Castilla.

A qué no adivinas con qué estoy ahora: sí, corrigiendo mi segundo libro. Pero noto mucho la experiencia que ahora tengo con EEDLA.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola. Pulir y pulir, aunque en algún momento habrá que decidir: "Hasta aquí". ¿pero será suficiente?¿Estará "bien "corregido?¿Cómo se mide eso?

Supongo... que por la íntima sensación que uno tenga. A veces me pasa.. A veces me digo "eso no esta bien del todo, pero es suficiente". NO. No es suficiente.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Igor, bienvenido. Gracias por pasarte, y gracias por tu opinión. Siempre es hora de aprender. ¡Yo lo hago constantemente, cada vez que leo!

Un saludo

B. Miosi dijo...

Cuánta razón tienes, Blas, las editoriales contratan personas que se encargan del editing, y en algunos casos, si creen que la novela es lo suficientemente buena, lo que hacen es prácticamente reescribirla, pero no sucede en todos los casos, claro.

Revisar es la palabra clave.

Un abrazo!
Blanca

Xavier Borrell dijo...

Hay más de un escritor bueno que para llegar a final de mes hace algún trabajo de editing para editoriales, buena entrada.

Cristina Puig dijo...

Del todo cierta la frase de que corregir lleva más tiempo que escribir, estoy terminando la novela y en fase de corrección del principio y es una árdua tarea que requiere muchísima paciencia y dedicación. Creo que el incluso más complejo que el proceso de escribirla.
buen post, un abrazo
C.Puig

Armando Rodera dijo...

Interesantísima entrada sobre el editing, Blas. Nunca te acostarás sin saber una cosa más, desde luego a mí me ha servido.

Estoy de acuerdo con vosotros en el famoso tema de las correcciones. Hasta hace poco no sabía exactamente lo duras que son, pero ahora ya lo tengo más claro. Eso sí, me siguen sin gustar mucho, aunque sean super necesarias.

Un saludo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Blanca. A mí lo que me da miedo es que ese porceso de revisión se transforme en un proceso de reescritura completa, al margen del autor, con lo que se pierde la "personalidad" de la escritura, haciendo clones de best-sellers.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Xavier. No lo sabía. ¿Y no deja entonces su impronta en la revisión, desvirtuando la historia?¿Se puede ser imparcial? Me parece una cuestión relevante

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Cristina. ¡Corregir, corregir! Y además, como yo digo: todo siempre es mejorable dese "algún" punto de vista. o que pasa es que al final llegas a un punto de compromiso, ¡o no terminarías nunca ni una primera obra!

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando, fíjate si el proceso de revisión es tan importante, que este año, desde mayo, casi no he escrito nada, ¡sólo he corregido! Primero EEDLA, y luego mi segunda novela, que ya tengo a punto de caramelo (por si me sorprende el éxito y el ansia de los lectores por mi primer libro)

Un saludo

Alejandro Laurenza dijo...

Interesante entrada, Blas.

Me quedo con lo que dejiste en uno de los comentarios: A veces me digo "eso no esta bien del todo, pero es suficiente". NO. No es suficiente.

Vamos a intentar llevarlo a la práctica!

Saludos,
Alejandro.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Alejandro. Llévalo a la práctica, pero no te obsesiones; lo importante es disfrutar escribiendo siendo sincero consigo mismo. Mi crítico más cruel y sincero soy yo mismo.

Un saludo

Proyecto de Escritora dijo...

Yo creo que nunca escribiremos bien a la primera, por muchos años que pasen...corregir es para todos los que escribimos, y quien crea que no debe hacerlo, está en un error.
Me aprece una entrada muy interesante, Blas. Siempre se aprende algo nuevo en tu blog. ;)
Besos!

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Elena. Fíajte, que acabo de terminar la correción de mi segundo libro, lo abro al azar, ¡y veo una errata que el Word ha interpretado a su manera!

Corregir sigue siendo un trabajo artesanal.

Un saludo