domingo, 29 de junio de 2008

Justiniano tenía un sueño

Hola a todos. Yo también tengo un sueño: ver publicada mi novela. Justiniano tenía un gran sueño: reconquistar Occidente y volver a unir todo el Imperio Romano bajo su trono de Constantinopla. Eran tiempos difíciles. Al igual que hoy.

Justiniano tenía a Narsés y a Belisario. Y con ellos empezó su sueño. A diferencia de él yo ando escasos de medios. Mientras sigo buscando a un agente literario interesado en representarme continúo trabajando en mis dos novelas históricas. Una en avanzado proceso de revisión (EL ESCLAVO DE LA AL-HAMRA), la otra en fase de redacción (provisionamente se llama BIZANCIO)

Sí, es cierto. La novela histórica es mi pasión.

Os dejo un relato mío como presentación de este Blog, que podéis ver aquí. Espero que os guste. Sed todos bienvenidos

7 comentarios:

Blanca dijo...

Yo creo en tí, en que tu sueño llegará a ser realidad algún día porque con tu esfuerzo y la dedicación y pasión que le pones seguro que alguien se fijará en tu obra al igual que yo me fijé en tí.

Blanca.

mrcrazy dijo...

Animo Espartano, a ver si le cambias pronto el nombre al blog por "Me admitieron uno"

Blas Malo Poyatos dijo...

Gracias por los ánimos, y por los primeros comentarios. ¡Es un principio!

Teo Palacios dijo...

Hola Blas,

Así que cultivas la novela histórica?

Yo también!! Mi primera novela es fantástica, pero la segunda es histórica: narro los primeros y oscuros años de Esparta, durante las guerras contra los mesenios.

Ahora trabajo desde hace 4 meses (ya la tengo avanzada)en otra novela histórica sobre la vida del Duque de Lerma.

Tenemos más en común delo que podría pensarse a primera vista.

Saludos.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Teo, gracias por pasarte por aquí.

Esparta: sociedad de guerreros donde las monedas era de hierro, lo cual no interesaba a los ladrones, y donde las mujeres eran respetaban porque solo ellas daban a luz a nuevos espartanos.

Me gusta la novela histórica, porque hoy glorificamos el presente y el futuro y se desprecia lo que ya pasó. Y sin embargo el pasado es lo que somos.

Por eso, ¡lo que así fue así será! (como diría H.P. Lovecraft)

Un saludo.

Teo Palacios dijo...

Es cierto que la moneda era de hierro, pero eso sería bastante después de los acontecimientos que narro en la novela. En la época que describo, la moneda como tal aún no existía en Grecia, aunque no tardó mucho en ser instaurada. Y es que, es una historia de hace casi 3000 años...

Blas Malo Poyatos dijo...

¿Qué son tres mil años para un Inmortal? En la nueva entrada he dejado un guiño cinematográfico.

Saludos