domingo, 10 de enero de 2010

Cosmos

Me siento meláncolico. No sólo debido a la ausencia del calor del sol, oculto tras las nubes oscuras y frías que copo a copo son la causa del manto blanco que cubre calles y coches. El frío me entorpece. Mientras escribo el cuarto capítulo de mi nuevo proyecto caigo en la cuenta de que mañana vuelvo a mi Exilio, a doscientos sesenta y cuatro kilómetros de mi casa, de mi hogar, del lecho de mi amada, y descubro como cada domingo por la tarde que eso no me gusta. Y que casi he consumido la mitad de mi existencia en esta Tierra.



¿Cuánto me queda?¿Otros treinta y cinco años? Entre ayer y hoy he visto los dos primeros capítulos de Cosmos. ¡Qué joven era cuando vi esa serie por primera vez! Más joven, más ingenuo y más feliz; bueno, con una felicidad diferente, con la felicidad del adolescente de trece años para el que no existía crisis energética, ni guerra de Irak, ni paro ni terrorismo. Cuando para leer tenía horas y horas, cuando no faltaba a la biblioteca del colegio ni un sólo día a coger nuevos libros. Carl Sagan nos llenaba de entusiasmo. La sonda Voyager había salido del Sistema Solar, hacia el infinito, y los jóvenes aún jugábamos en las calles.

He visto Cosmos, y he visto de nuevo a Carl Sagan sonriente, pero él aún no sabía su destino. Y él ya no está tampoco. Ni Asimov; ni Clark. Ni mis abuelos tampoco.

En cuanto me paro de la vorágine moderna, si levanto la cabeza fuera de mi saco de paja y mi yugo, me aterrorizo al mirar el futuro que me aguarda. ¿Y qué hacer? El esclavo liberado puede sentir terror de su libertad.



Espero que mi vida cambie. Y espero cambiar mi vida. Mientras, escribo mi cuarto capítulo, y me doy cuenta de que mis emociones son universales, de que mis personajes sufren y suplican que su vida cambie también, con la diferencia que, al ser personajes históricos, yo ya conozco su terrible destino, inesperado e impredecible.

La vida es impredecible. El mundo es demasiado hermoso y la vida, demasiado corta. Recordadlo.

24 comentarios:

Deusvolt dijo...

Jolines, Blas, se ve que ambos estamos hoy melancólicos. A mí me pasa cada vez con más frecuencia, pero creo, como tú, achacar esta melancolía súbita a que no estoy del todo a gusto con mi vida, me refiero a la laboral, claro. Me implico en el trabajo, pero me gustaría dedicarme a escribir, y a estar más con mi familia, pero eso, claro, no deja de ser un bello sueño, que si se convierte en obsesión puede ser peligroso, porque actúa como lastre para la vida que se abre cada domingo por la tarde, encapotando el fin de semana. Te entiendo perfectamente, amigo, aunque lo tuyo es más duro aún, pues tienes que permanecer alejado de tu esposa.
Mucho ánimo, ojalá tu libro sea un bestseller y puedas recurrir a ese amado sueño.
Un abrazo.

Cita dijo...

Asi es, y cuando haces algo que no te gusta todo es mas pesado, menos claro...
Que dificil estar lejos sintiendose cerca, y mas con este frio verdad?? Ánimo!

Besitos

Cita

Guillem López Arnal dijo...

Que buena entrada.
Me has emocionado.
Un abrazo.

Alejandro Laurenza dijo...

Es así, Blas, la vida es impredecible, aunque uno suela vivirla como si supiera adónde va...

Hacer un alto en la correría de los días repetidos, puede dejarnos desorientados, y hasta tristes. Pero es también una oportunidad para replantearnos quiénes somos, y hacia dónde estamos intentando llevar esta pequeña e impredecible vida.

Un abrazo,
Alejandro.

Marta Abelló dijo...

Nada permanece igual para siempre. Cuando menos lo esperas, si en el fondo de tu alma lo deseas de verdad, algo cambia y entonces tu alrededor cambia. A mí me ha pasado, y aún cuando no es fácil y el camino está lleno de dudas, si te caes y te levantas más cerca de tu verdadero camino, eres un poco más feliz.
Suerte y fuerza para los días venideros. Veo ahí, tras esa colina nevada, un nuevo amanecer para tí...

B. Miosi dijo...

Blas, en esta entrada melancólica, salpicada de fotos con nevadas preciosas que ya quisiéramos tener por aquí, demuestras una vez más lo buen escritor que eres. No podrías haber descrito de mejor manera tu estado de ánimo, el mundo que te rodea, lo que esperas de la vida y el miedo a un futuro incierto de hombre libre. Ya no se trata solo de sobrevivir, se trata además, de cumplir un sueño para el que te has venido preparando desde niño. Mira la parte positiva: Eres muy joven aún, y has avanzado mucho más de lo que algunos como yo, empezamos muy tarde. Y el hecho de que no tenga treinta y tantos no me hace soñar menos, desear menos, y temer menos. Lo sabrás cuando llegues a mi edad.

Un abrazo y arriba ese ánimo! piensa en la mujer que te espera a tu regreso.

Besos,
Blanca

Cristina Puig dijo...

Me indentifico con lo que dices. Mucho ánimo amigo, estoy segura de que lograrás conseguir tu sueño, eres joven y te queda mucho camino por delante. Arriba!

Un abrazo enorme,
Cris

Historia y Libros dijo...

No existen píldoras contra la tristeza, sólo buenos deseos.

De esos te mando unos pocos.

Lola Mariné dijo...

Bueno, como llego tarde, espero que a estas alturas ya estes mas animado.
Busca el lado positivo de las cosas; siempre hay alguno.
Ánimo.

Nuria dijo...

Hola Blas:
Creo que la melancolia forma parte de las personas sensibles, Las fotografias de los paisajes nevados son muy hermosas.

Saludos
Nuria.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio. Siempre quedan las personas y la lectura, para animar. Se agradece la visita. Mi panorama laboral a corto plazo me parece horroroso: tengo que estar contento porque otros no tienen trabajo.

Pero de momento hay que agachar la cabeza y tirar del arado, rumiando y rumiando.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Cita. Gracias por la visita y los ánimos. Entre el trabajo y las nubes, la cuesta de Enero se me está haciendo muy pesada.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola, Guillem, gracias por la visita. Cómo me emocioné al ver a Sagan de nuevo. Hipnotizado. Me alegro haber sido capaz de reflejarlo por escrito.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Alejandro, gracias por la visita. Eso mismo me lo llevo replanteando dos años, y cada noche; no falla. Me levanto maldiciendo al despertador.

Al menos de lunes a viernes

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Marta, gracias por los ánimos. Son días de estar triste, que también a eso se tiene derecho. Luego saldrá el sol, pero mientras hace frío.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Blanca, gracias por los ánimos. No se trata sólo de la escritura. Es este maldito trabajo, mi trabajo, que me tiene esclavizado y lejos. Y sigo con él, porque no veo alternativa.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Cristina, gracias por pasarte y por el apoyo. Espero que se me pase pronto la tontuna, porque me impide escribir con la alegría que debería. Al menos tengo qué leer.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Pilar, gracias por tus buenos deseos. Tengo una pila de libros pendientes gracias a ti.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola, no llegas tarde. Sigo gris. Al menos he encontrado un pequeño remedio provisional, a ver si acaba la semana y llega san viernes.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Nuria, gracias por tu visita. Espero serlo, de verdad. Y es por culpa mía, por dejar que el trabajo me asfixie. Pero Doña Krisis no perdona: habrá que aguantar.

Un saludo

Proyecto de Escritora dijo...

Si que estás melancólico, sí, jeje. A veces caemos en el error de: "cualquier tiempo pasado fue mejor", pero acuérdate de las cosas malas que tenía también y se te pasa la tontería. Por ejemplo: no conocías a tu mujer. No tenías escritas tus novelas. No te ibas a hacer rico y famoso. ...
Ala majo, que ya te queda menos, no queda otra. Pronto llegará el sol y lo de la lejanía es un rollo pero para eso hay poco consuelo.
Yo llevo toda la semana pachucha así que, todo puede ser peor. jeje.
Besos!

Armando Rodera dijo...

Pues sí estamos melancólicos, Blas. Y no me extraña con la cantidad de agua que está cayendo, que a mí me deprime sobremanera este tiempo.

Lo del trabajo ya somos muchos en esa situación, aunque lo tuyo es peor por la distancia y la separación de tu mujer. Espero que mejore de aquí a un tiempo.

Aunque ya sabes lo que dicen, no hay mal que cien años dure. Tú estás en el buen camino de lograr tus sueños, así que ánimo y mucha fe en tus posibilidades. Y mientras tanto disfruta del momento, que todavía queda mucho por vivir: Carpe Diem!!

Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Elena. Gracias por pasarte. Dos días de sol en Sevilla son una maravilla, después de tres semanas de agua. Me siento más animado (además de por el sol, porque se me ha ocurrido una idea...)

Que dure.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando. Eso hago aprovechar el día (y el mediodía, y la tarde, y el comienzo de la noche: el trabajo)y la noche (vicios, sólo vicios: leer y escribir, hasta altas horas de madrugada. ¿Dormir? Lo justo)

Estoy más animado. Y con ideas en la cabeza. Y conmovido por la noticia de la semana.

Un saludo