jueves, 6 de agosto de 2015

Mika Waltari, cansado de escribir a los 42 años

Si estos días he estado lejos de mi Blog, hay un buen motivo: he sido padre.
Contra pronóstico, mi primogénito se porta bastante bien. Me deja dormir un poco. Me deja leer algo, me deja escribir a ratos.

Estos días tenía deudas pendientes que estoy solventando. Estoy sumergido en "Sinuhé, el egipcio", de Mika Waltari (1908-1979), autor finés que me tiene asombrado. Ya lo consiguió con el primer libro que leí de él, "El ángel sombrío".

Leer sobre su vida es sorprendente.Tuvo éxito con las letras siendo joven. Pronto pudo deja de escribir "como un trabajo" para escribir únicamente "por vocación", gracias a la regalías y liquidaciones por las traducciones de "Sinuhé" y después pudo continuar así gracias a sus siguientes libros. Pero siempre supo que a pesar de ser "Sinuhé" su primera novela, publicada en 1945, traducida a más de cuarenta idiomas, representada en cine y teatro, nunca, nunca, volvería a escribir una novela que tuviera como poco tanto éxito como ella.

A los 42 años descubrió para su horror que, después de haber contado todo lo que quería decir y como quería decirlo, escribir se le hacía más y más tedioso, más y más difícil. Se sentía con menos motivación para escribir. En 1950, Mika Waltari tenía 42 años y se sentía cansado, muy cansado, de escribir. Vivía una vida ordenada con una esposa a la que amaba y tenían una hija adolescente que adoraba.

Ese año, a una petición de sus editores, confesó que se sentía exhausto.


 
"He vivido demasiado. Demasiado trabajo, demasiada lectura, demasiada escritura, demasiados viajes y demasiadas guerras. Como escritor seguramente he logrado un éxito mayor del que merezco. Sin embargo, intento aceptarlo con modestia, conocedor de que todo es relativo. 

No soy un predicador, ni un luchador, ni un profeta. Después de todas mis experiencias y decepciones, si tuviera que resumir de forma general mis libros, sería con estas palabras: libertad individual, humanidad y tolerancia. 

Uno necesita, además, un poco de hermosas decepciones para poder seguir viviendo. Puede parecer duro, pero creo que es esencial."

Me quedan 4 años para llegar a esa edad. Yo aún no me he cansado.

6 comentarios:

crónicas de un e-writer dijo...

Felicidades, Blas.

Se da el caso que algunos artistas con éxito se cansan de crear, y no sé por qué; lo he escuchado bastantes veces. También he observado que los que no tienen éxito suelen cansarse casi todos, y los primeros en cansarse son aquellos cuya vocación artística estaba por debajo de sus deseos de fama. Los que verdaderamente necesitan expresarse con cualquiera de las bellas artes, sin embargo, a veces se toman unas vacaciones.

"Shinué el egipcio" es una buena novela que da gusto leer.

Un abrazo.

Obat Tumor Otak Alami dijo...

Nadie puede tener éxito por sí solo. El éxito siempre ha sido construido y logrado a través de los esfuerzos conjuntos de al menos dos personas. La habilidad más importante para lograr el éxito en cualquier esfuerzo es la capacidad de ser querido y de confianza por ambos. Así que lo convierten en un proyecto serio para hacerse persona agradable ... y creído.

Salvador Felip dijo...

¡Enhorabuena Blas!

Acabas de comenzar el mejor guión de tu vida. Y lo mejor de todo es que está lleno de sorpresas. Aprovecha los momentos que te deje porque en cuanto crezca un poquito no será fácil encontrar un hueco para escribir :)

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Crónicas, gracias.
Yo la verdad es que no puedo dejar de escribir. Me falta tiempo para tantas ideas.
Y para leer. Intento no deprimirme pensando en todo lo que me gustaría leer y no puedo.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Obat. El éxito nunca es solitario. Escribir en general sí lo es.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Salvador, ¡gracias!
Todos los días el niño me trae alguna sorpresa. Que si un gesto, que si un balbuceo. Cómo crece, y cómo ensucia. De momento, me deja sacar algunos ratillos. Supongo que habrá organizarse mejor (y concienciarse de que tendré menos tiempo)

Un saludo