viernes, 28 de marzo de 2014

Mi reflexión de dos días de novelas e Historia: Jornadas de Novela Histórica de Granada

Han pasado dos semanas desde las II Jornadas de Novela Histórica de Granada. Como director, como autor ponente, como lector.... se pueden dar diferentes puntos de vista. Creo que el evento ha vuelto a ser un éxito, a pesar de tener que pelear contra el buen tiempo. Éxito por la presencia de un público fiel, por una buena organización, por un magnífico stand de libros, y por una enorme calidad en las mesas de ponencias. Ninguno de los autores defraudó ni dejó indiferente. Todos consiguieron iluminar y acercar el pasado al público. Ese es el logro y el objetivo de las jornadas, dar una pincelada de otras épocas y que puedan acceder a ellas a través de los libros.

La parte pública de la literatura es la parte bonita que se ve, que atrae, que da una aureola de glamour, de fama, de vanidad, a lo que es Escribir.. La parte que no se ve es más anónima y sacrificada.



Las jornadas han sido posibles, primero, porque existen escritores. Personas que dedican tiempo personal y horas de no-sueño a una afición que tanto les apasiona que les lleva a involucrarse en eventos y jornadas. ¿Por el glamour, por la fama vana, por un reconocimiento, un prestigio fatuo? No, creo que no. Hay algo más. Es porque no comprenden cómo algo que tanto les apasiona no apasiona también hasta el éxtaxis a la inmensa mayoría que les rodea. Es porque escribir es una labor llena de Soledad. Cierto que es que quien escribe, en cierta forma, no está solo: sus personajes pueblan ese silencio, pero sólo le hablan a él. Y el mundo y la verdad están fuera. Inmensos, infinitos; y fuente y origen y destino de todas las historias escritas y por escribir.

Ahora hablo como escritor. Esa misma soledad que nos centra en nuestro mundo creado y nuestros personajes, también es una condena asfixiante. Algo que tanto nos emociona no podemos quedárnoslo para nosotros mismos. Necesitamos expresarnos, dar a conocer cómo es nuestra historia y cómo somos nosotros mismos. Nos expresamos escribiendo. Pero la Soledad puede corroernos. Necesitamos hablar de ello, ¿qué mejor que hacerlo con espíritus afines? Y eso hace que los eventos y jornadas sean puntos de encuentro, un oasis que nos hace salir de la cueva y de nuestra mente-prisión.

Nos sorprende que además, los lectores acuden a oirnos, a conocer qué pensamos, cómo creamos, sobre nuestras historias y personajes, que en muchos casos son reflejos de uno mismo, lo hagamos de forma consciente o no. Eligen oirnos, acudir a las jornadas, leernos y hablarnos. Nos hacen sentir que lo que escribimos tiene sentido para otros, no solo para nosotros. Que no estamos equivocados. Que esa evocación del pasado, que esas horas frías y solitarias, que ese abandonarse a la Creación Literaria no es algo intangiible, sino real y que se puede transmitir. Como si fuera un fuego que no se apaga. Y eso los lectores también lo sienten y transmiten. Yo no entiendo a la gente que se ufana de no leer. Lo respeto, pero no lo entiendo.

No deja de sorprenderme que en mi trabajo, gente que no lee, lo primero que preguntan cuando saben de esta afición mía (es trabajo, es aficion... se puede debatir sobre ello. Para mí, afición. No me lo tomo como actividad laboral) es: "¿y cuántos libros vendes, ganas dinero con ello?". Señores: de escribir rara vez se vive profesionalmente. Se sorprenden. Como pensando: "tanto trabajo escribir esos libros, para qué". Es difícil explicarlo. Remito a Isaac Asimov: "Escribo por la misma razón que respiro. Porque si no lo hiciera, moriría".

Por esa razón escribimos. Por esa razón buscamos reunirnos los locos escritores, y los lectores, tan locos como ellos. Por esa razón ya estamos pensando en organizar las III Jornadas.

7 comentarios:

Isabel Barceló Chico dijo...

Me gustan tus reflexiones y las comparto, Blas. Somos en cierto modo una panda de chalados, pero nuestra chaladura arroja alguna luz al mundo y nos ilumina también a nosotros mismos. Enhorabuena por el trabajo realizado y por el tesón con que afrontais ya las futuras jornadas. Un abrazo muy fuerte y fellicidades a toda la organización por lo bien que fue todo y por vuestra simpatía y afecto.

Brigite Piedfert dijo...

¡Enhorabuena por estas fabulosas segundas Jornadas ! Solo quisiera añadir que, aunque la pasión por la escritura se desarrolla en plan solitario, me felicito que desemboque en la fecunda ilusión, gracias tanto a eventos como los que organizasteis como a nuestras historias inventadas, en una auténtica empatía con lectores y autores por nuestro intento de acercarnos a sentimientos universales y atemporales que nos van uniendo a todos. Poco dista de crear a recrear, tan solo una sílaba, y os aseguro que la distancia se colma con el inmenso placer de la escritura. Gracias a Carolina, Blas y Mario por un evento tan excepcional. Recibid un cariñoso saludo desde Francia.
Brigite

Lola Mariné dijo...

Es cierto que escribimos porque necesitamos respirar, pero es una pena que sea así y no podamos vivir de nuestro trabajo.
Saludos

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Isabel, esperamos poder segur así, y que no nos falte la energía ni el optimismo. Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Brigite, gracias por tus palabras y celebro que hayas disfrutado de los dos días con nosotros. Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola, ¿pero eso depende de nosotros? Para vivir de los libros has de tener el favor de muchos lectores, y es complicadísimo abrirse hueco. Hace tres años todo me parecía más fácil e ilusionante. Ahora, no tanto. Lo que no significa que deje de escribir. Un saludo

crónicas de un e-writer dijo...

Felicidades por las jornadas. Se os ve muy felices.

Un abrazo.