sábado, 20 de julio de 2013

Nueva etapa en Jornadas de Novela Histórica de Granada

Parece que la terapia funciona. He disminuido mi presencia en la red; presto menos atención a las noticias y he vuelto a escribir. A mano, rasgando el papel rugoso línea a línea. Las frases tienen danza en cada palabra, consigo escribir al hilo de cómo imagino y pienso, muy rápido, y bastantes veces me cuesta descifrar mi propia letra, pero me reencuentro con viejas sensaciones, que no sé cómo dejé que se marcharán.

Bueno, sí lo sé. Querer ganar tiempo al tiempo es un sinsentido. El día tiene sólo 24 horas, y querer que tenga 26 para escribir 2 más es de necios, más que nada porque el cansancio pasa factura, la inspiración desaparece y lo que aparece es la Hoja-En-Blanco, la pesadilla de un creador. Y sin inspiración, por mucho que tengas claro qué quieres contar, corres el riesgo de contar algo sin alma. Bien escrito, quizás, pero sin alma. Y eso se nota.

La inspiración ha vuelto, para muestra dos frases mías (muy zen) que han surgido mágicamente respondiendo a dos lectores:

"La tortuga nunca se agobia: va a su ritmo."

"La vida se nos va en los detalles: a veces vemos una hormiga pero no vemos un elefante."

Y que tiene bastante que ver con el frenesí publicitario que sacude las redes y otros agobios personales. Existe una palabra mágica para ello: decir "No" y centrarse en lo que uno disfruta, e incluso el goce puede mutar a esclavitud si uno no es capaz de decir "No". Me han propuesto varios proyectos literarios que parecen interesantes, pero en el espíritu de esta entrada está mi respuesta: me llena más, mucho más, continuar con lo que estoy escribiendo. Y cuando termine, ya veremos.

La mejor receta para escribir es.... no lo sé, yo necesito sosiego mental, para involucrame emocionalmente es lo que quiero escribir, y partir de ahi, la Inspiración se te acerca, te sonríe y te susurra al oído (o te grita, oblilgándote a escribir como esclavo sumiso y voluntario hasta la una y media de la madrugada, que es lo que me ha ocurrido toda la última semana)

Lo que sí me ha dado satisfacción es que Carolina Molina y yo hemos iniciado una nueva etapa en el Blog de las Jornadas de Novela Histórica de Granada. Cada semana tendremos el honor de publicar entrevistas a escritores de novela histórica, que nos deleitarán con sus entresijos y sus puntos de vista sobre la escritura, sus inicios, si ebook o libro impreso, el futuro del mundo editorial....



Os dejo el enlace del blog:

http://jornadasdenovelahistoricaengranada.blogspot.com.es/

¡No os lo perdáis!



2 comentarios:

crónicas de un e-writer dijo...

Hola, Blas.

Encontrar la paz interior es una buena noticia. Hace unos meses leí un libro con artículos de Edith Wharton, y había un consejo de ella para los escritores (lo que sigue está extraído de mi blog):

"La escritora neoyorquina opinaba que un escritor no daría lo mejor de sí mismo hasta que no dejase de pensar en los lectores, los editores y las editoriales, y escribiese para ese yo creativo que vive en algún lugar en lo más profundo del alma del escritor."

Me he acordado de ello en cuanto he leído tu entrada, y me ha parecido que tenía relación. A mi me pareció un buen consejo.

Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Totalmente de acuerdo, crónicas. Sin paz y sin ruido ajeno, es imposible hallar nuestras voces interiores. Un cordial abrazo