domingo, 10 de febrero de 2013

El cosmonauta

Hace tres semanas que sigo la pista de una inicitiva de crowfunding denominada "El cosmonauta". Hoy hablar de ella hará cosa de un año; me pareció curiosa sin más. Ha sido este año cuando me he interesado por conocer qué ha sido de ella y para mi sorpresa me encuentro con que esta valiente iniciativa, salvando escollos y problemas, sigue adelante y está a punto de lograr lo imposible: la producción de una película de ciencia-ficción, con trazos históricos de la Guerra Fría, rodada por jóvenes productores españoles mediante el crowfunding.

El crowfunding es una forma de financiación de proyectos mediante subscripción o pequeñas aportaciones de mucha gente. Una de las que más han llamado la atención es la búsqueda de financiación para filmar películas.

Riot Cinema Collective nace en 2005 con la inquietud de llevar la cinematografía a todos los espacios posibles. Mediante el empleo de licencias Creative Commons han desarrollado lo que llaman un proyecto Transmedia, que trasciende los medios y redes sociales (Facebook, web, Twitter) para involucrar mediante el crowfunding directamente a los espectadores


La Película

¿Y si volvieses a casa... y ya no hubiese nadie?


En 1975, el primer cosmonauta ruso en la Luna no consigue regresar, y se le da por perdido en el espacio. Él, sin embargo, a través de fantasmales mensajes de radio, clama haber vuelto a la Tierra y haberla encontrado vacía, sin un alma.


Su irreal presencia y su voz irán destruyendo poco a poco el mundo de sus seres queridos.









Además, para ofrecer contenidos e información adicional a los interesados en la película, han desarrollado el Proyecto Colibrí (K-Projet) que busca fidelizar a los cinéfilos mediante trailers, así-se -hizo, información del trasfondo histórico, merchandising para la financiación de la película y sorteos especiales.

Ofrecen hasta el 14 de febrero, aparecer en los títulos de crédito a aquellos que colaboren comprando merchandising, incluso puedes ser inversor. Hacer una película no es fácil. Todos los que colaboren entrarán en el sorteo de un traje de cosmonauta oficial.





¿Quieres conocer más de este proyecto? Te dejo enlace de la web y del blog:

http://elcosmonauta.es/

http://www.elcosmonauta.es/blog/?p=910

Hacer cine es una actividad creativa, como escribir. Y de esta experiencia saco yo diversas reflexiones que pueden ser aplicables al mundo de las letras, a los autores y al sector editorial:

1.- Si se quiere implicar al público, el autor ha de ser capaz de irradiar ilusión por su trabajo.
2.- Debe ofrecer algo diferente a su público. Original.
3.- Ha de lograr la vinculación emocional con el público al que mostrará su obra.
4.- Gracias a la revolución de Internet se puede hacer algo que nunca antes se podía, y es generar expectación por anticipado.
5.- Ha de aprovechar las nuevas formas de comunicación y de distribución. "El cosmonauta" se presentará tanto en cine convencional como online, simultáneamente en streaming. Podrás verlo en pantalla gigante, o en la comodidad de tu casa.
Los libros no pueden permanecer ajenos a la revolución digital. Ésta no tiene por qué entrar en conflicto con la impresión tradicional. Hay que entenderlo en busca de sinergías, no de enfrentamiento. ¿De ahí puede derivar que crezca el aspecto digital y disminuya la presencia impresa? Puede ser. Dependerá de las decisiones de los lectores.
6.- Hay que ser capaz de ofrecer extras, y en caso del libro, debe potenciarse el contacto entre lectores y autores. Por eso son tan importantes las presentaciones, a las que lamentablemente no siempre acuden los lectores. El autor ofrece su tiempo y su ilusión.

Yo creo que muchos lectores ven las presentaciones de libros como algo parecido a un vendedor ambulante. El autor vende su obra; como si buscara una transacción económica. Y eso en época de crisis disuade a los lectores. Por eso, hay que enfocarlo de otra forma: no vendemos libros como si fueran mini-pimer; se ofrece "otra" cosa. Lograr una implicación emocional, una reflexión personal, un incentivo a conocer algo desde otro punto de vista, una ventana a la creatividad; eso es lo que debe ofrecerse a los lectores para transmitirles ilusión, y si lo logramos querrán leernos. Incluso, pueden querer hacerse con el libro (librería, biblioteca)

Desde hoy, yo también soy cosmonauta.




4 comentarios:

crónicas de un e-writer dijo...

Bienvenido al club de los cosmonautas.

Algún día las presentaciones se harán por el ciberespacio, y nos parecerá tan normal asistir a la presentación de un libro en Nueva York, desde Europa.

La industria del libro no va a morir, sólo va cambiar.

Internet es como todo: lo que no mata, engorda.

Un abrazo.

Blanca Miosi dijo...

Hola Blas, yo había oído hablar del crowfonding, parece que ahora también lo están aplicando para traducciones de libros, para proyectos de todo tipo en el que los participantes al final vean el producto de su participación, algo así como una sociedad. Y todo gracias a la interactividad que nos brinda Internet, hace las cosas más fáciles.
Gracias por tu artículo, amigo.
Besos,
Blanca

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Crónicas, la verdad es que la pelicula (en próxima proyección) me ha transmitido una cosa: ilusión. ¿Quién no ha querido ser viajar por el espacio en naves espaciales?

Se necesita ilusión para vivir.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Blanca, gracias por pasarte. Y es que esa interactividad de Internet birnda algo muy importante, que descubrí hace unos días: Hay que dar al Lector la experiencia del libro, antes incluso de que abra el libro.

Y en eso estoy meditando, y otras cosas.

Un abrazo