domingo, 21 de octubre de 2012

Escribir una novela (XII): lo que de verdad importa.

He escuchado y leído muchas opiniones esta semana sobre libros y literatura, sobre autores y editoriales:

-Sobre los engaños de editores sin escrúpulos que huyen con los beneficios de autores noveles cuyas obras han llegado a la reedicíón, dejando entrampados a impresores, diseñadores, distribuidores y autores.
-Sobre autores que creen en su trabajo a pesar de una, dos experiencias traumáticas con editoriales pequeñas, y que siguen promoviendo sus manuscritos.
-Sobre autores que han perdido su medio de vida, su trabajo del día a día, por los recortes y la crisis, y que, tristes, siguen escribiendo.
-Sobre autores experimentados entristecidos porque sus manuscritos han quedado este año encima de la mesa de su editor, y sin respuesta.
-Sobre lectores que no comprenden por qué, de una misma editorial, una novela histórica de 800 páginas y sin mapas cuesta 28 € mientras otra de mayor grosor, misma encuadernación y con mapas en las guardas cuesta 23 €.
-Sobre autores y lectores que se juntan en unas jornadas de novelas, evento que visto desde fuera parece un oasis en peligro, rodeado de un lago reseco de tierra salada y resquebrajada.
-Sobre defensores a ultranza de que la cultura debe ser gratuita, por los medios que sea, en el formato que sea.
-Sobre lectores que desesperados claman en los foros por enlaces de descarga gratuita de ebooks de AMAZON que cuestan 0.89 €.
-Sobre lectores que vaticinan la desaparición de las bibliotecas, por obsoletas y porque nadie las usa.
-Sobre editoriales que desde la Feria de Frankfurt negocian las novedades editoriales de aquí al año 2018.
-Sobre libreros que demonizan el libro electrónico como enemigo del libro impreso, cuando en su página web venden ambos formatos.
-Sobre no lectores que se ufanan de ello.
-Sobre la invisibilidad y el anonimato de los libros, entre tanta marabunta de novedades digitales e impresas, y la dificultad de llamar la atención de los lectores.
-Sobre reajustes de personal de las editoriales, que siguen almacenando centenares de miles de ejemplares en sus almacenes, cuyo destino será el reciclaje de la pulpa de celulosa.
-Sobre la desaparición de los jóvenes que antes leían en los medios de transporte.
-Sobre adminstradores de foros de literatura y de lectura, que ven cómo cada día reciben menos visitantes, a pesar de las promociones de precio reducido de libros para los socios del foro.
-Sobre lectores periódicos, que cada vez menos noticias de cultura y ciencia en semanarios y diarios.
-Sobre la crisis, que convierte en una odisea enfrentarse a los lunes los que aún tenemos trabajo. Para los que no, la odisea es diaria.
-Sobre redactores que se atreven a sacar a la calle nuevas revistas de divulgación histórica y de libros, y nuevas editoriales también, pequeños mamíferos que buscan medrar entre los estertores de dinosaurios.



Epícteto decía: si quieres ser escritor, escribe.

Para todos aquellos apasionados por las letras: lo único que importa es que cuando la Inspiración susurra, las paredes se desvanecen, el mundo moderno deja de tener sentido, la mente se puebla de personajes que reviven de entre los muertos sólo para ti, y los escuchas, el rumor de sus palabras, el palpitar de sus emociones y sus latidos te traspasan y te dejan sin aliento, y antes que ese sueño se diluya sabes que debes otorgarle inmortalidad con tus palabras imperfectas, no porque otros deban leerlo, sino porque si no lo escribes será como si no lo hubieras vivido.

Si sientes esa necesidad, entonces ya puedes escribir.

12 comentarios:

Pedro López Manzano dijo...

Muchos de aquellos que podrían considerarse objetivo de esta acertada entrada dirán: "No sé de qué me hablas". Otros, entre los que a veces bien puedo considerarme, acabamos de escuchar: "Zas, en toda la boca".

Un saludo.

caliban66 dijo...

Desde luego. Que te vuelen la mano en una batalla, estar preso entre infieles y luego tener que malvivir como recaudador de impuestos no son excusas para no sacar lo que llevas dentro.

Antonia Romero dijo...

Buenísima entrada, Blas. Me identifico con ella y me río de mí misma... mientras escribo.

Alejandro Laurenza dijo...

"no porque otros deban leerlo, sino porque si no lo escribes será como si no lo hubieras vivido"

Así siento que debe ser durante el proceso de escritura. Después, cuando pase el tiempo (los meses, los años), y se haya decantado el texto, y se haya corregido hasta donde nuestra conciencia lo pida, entonces sí: veremos si alguien nos lee, si alguien compra el objeto llamado libro (en cualquiera de sus formatos), e intentaremos nuestra energía en ello. Pero esa es otra historia.

Un abrazo.

crónicas de un e-writer dijo...

"Sin libros y sin papeles,
sin tratos, cuentas ni cuentos,
cuando quieren escribir,
piden prestado el tintero". (Lope de Vega).

Hola, Blas. No sé si estos versos de Lope de Vega pueden aportar algo a las conclusiones de esta entrada tuya, que parece transpirar desencanto. Y puede que ayuden a tu ánimo actual recordar estos otros versos del mismo poema, que supongo ya conoces:

"A mis soledades voy,
de mis soledades vengo,
porque para andar conmigo
me bastan mis pensamientos".

"Ni estoy bien ni mal conmigo;
mas dice mi entendimiento
que un hombre que todo es alma
está cautivo en su cuerpo".

Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Pedro, estas semanas son frustrantes. He leído tanto pesimismo, que se contagia.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Caliban, eso es. Sale de dentro, irrefrenable.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Antonia, es un toque de atención hacia dónde vamos. Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Alejandro, ¡cuánta razón! Atraer a los lectores es otra guerra.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Crónicas, sí, son días raros, algunos cuesta salir de uno mismo y de la madeja de preocupaciones.

No conocía esos versos, gracias. Un saludo

CHARLES BLAKE dijo...

Me identifico completamente con tus palabras. Si no tienes inconveniente, pienso seguirte más a menudo al tiempo que aprovecho para invitarte a pasar por el mío. Un saludo.

Alicia Uriarte dijo...

Blas, yo me siento desde hace casi tres años, y por una jugada del hazar, acompañante de escritores. Te leo de forma sigilosa y quisiera decirte que me ha encantado esta entrada. La parte final es para volver sobre ella cada vez que alguno de ellos se siente en la parte baja de la montaña rusa en la que se a veces se convierte esa carrera de fondo, la de ser escritor.

Saludos.