domingo, 30 de septiembre de 2012

Será que es otoño

Es domingo y me rodea una extraña pesadumbre, y me pregunto por qué. He dedicado un rato a escribir, brilla el sol después de una semana de nubes y agua, aún tengo una buena tarde por delante, y ya me estoy amargando pensando en mañana, lunes. Vuelta a un trabajo en agonía, pendiente de si esta semana será o no será la última.

Y me da por pensar en todo el tiempo que perdemos, en toda la vida que dejamos de vivir, mientras nos amargamos pensando en el futuro, en las posibilidades que pueden ocurrir, con todas sus consecuencias vitales, pero que nunca, nunca llegarán a suceder. De todo lo que podemos imaginar, sólo una realidad tendrá lugar, y todas las demás irrealidades agotan mis fuerzas y me atan, me ciegan y me derrumban.

Leí este verano un libro que me pareció magnífico, quizás porque empaticé con los protagonistas, porque relacioné sus hechos con hechos de mi vida que aún me queman, y que me ha hecho reflexionar, que nos quejamos innecesariamente, inútilmente, de nuestra propia situación.

Lo que nos rodea, es como es. Tenemos que salir de nuestra prisión interior, y tomar lo que la vida nos ofrece cuando nos lo ofrece. Rechazarlo, es cerrarnos a vivir y comenzar a morir en amargura.

El libro es "El coleccionista", de John Fowles



Con ese pensamiento vivo estos días de incertidumbre. Será que es otoño.

6 comentarios:

crónicas de un e-writer dijo...

Hola Blas.Me parece que acabas de describir el estado de ánimo de todo el país.Conmigo,al menos, has acertado.
Buena suerte.Un abrazo.

Alejandro Laurenza dijo...

Coincido con tu pensamiento, Blas. "Lo que nos rodea, es como es."

Por otra parte, antes de que las cosas sucedan como queremos, antes de que nos animemos a tomar el toro por las astas en los vaivenes de nuestra vida, todo parece más complejo de lo que de verdad es. La clave, creo hoy, está en no planificar demasiado, en lanzarse de una vez hacia un destino más o menos difuso, para ir resolviendo luego, paso a paso, los desafíos que pudieran presentarse.

Un abrazo!

Salvador Felip dijo...

Ánimo Blas, las cosas vienen y hay que afrontarlas, amargarse con premeditación no conduce a nada bueno. Tal y como está el país ninguno disfrutamos de la seguridad que nos gustaría, pero hay que seguir caminando

Un saludo

Mauro Hinojosa Alcántara dijo...

Por eso me encanta el Otoño. Es introspectivo, te obliga a hacer recuento, a mirar hacia dentro y no debemos tener miedo de enfrentarnos a lo que somos y a nuestra esencia. Además, es necesario cada cierto tiempo hacer balance. Si identificamos problemas, aunque no sea agradable, siempre será mejor que ignorarlos y dejarlos apartados, porque si los llevamos dentro sin hacer nada, al final nos derrumbarán con su peso.

Lola Mariné dijo...

Hola Blas,
espero que a día de hoy ya estés más animado.
Tienes razon: perdemos demasiado tiempo imaginando cosas que nunca serán realidad.
Ánimo!

Blas Malo Poyatos dijo...

A todos, gracias por vuestras palabras. Se hace todo más complicado, pero habrá que ser paciente y esperar acontecimientos.

Un saludo