domingo, 17 de junio de 2012

Los libros y el verano. Divagaciones

En Andalucía los calores ya anuncían con antelación la llegada del solsticio de verano, el cambio de estación y de opciones de entretenimiento. Las presentaciones mueren a final de junio, hasta septiembre: los lectores prefieren las largas tardes para disfrutar del ocio veraniego de otra forma.

Gustos hay colores. El verano llama a las playas, a las barbacoas, al reposo, al encuentro con amigos y familia, a los viajes, a conocer otros lugares, otras gentes y otras costumbres. Como leer, pero en vivo (ante eso es dificil competir).

Muchos lectores aprovechan para dedicar horas y horas a su afición en un entorno diferente y más agradable, o al menos, con más sosiego. Hablando por mí mismo: es la época ideal en la que uno decide que es buen momento para "hincarle el ojo" a esa novela de 1200 págs que el resto del año te da pereza, o de probar cosas nuevas, nuevos géneros, nuevos autores, nuevos estilos.

Con eso de probar nuevas lecturas, siguen las dudas y el enfrentamiento entre los que defienden los ebooks a precio reducido y quienes siguen prefiriendo el formato impreso como fuente de una vivencia más sensorial que el digital. Yo en verano tengo mayor predilección de la habitual por el formato impreso.

¿Por qué?
-Porque diariamente estoy rodeado de pantallas (móvil, ordenador del trabajo, portátil en casa, lector mp5), y en verano, asocio las pantallas al mundo laboral. Así que, en verano, me rebelo: el papel manda.
-Porque en la playa me libero de preocupaciones. Un libro no deja de poder leerse si la cae agua salada, si me siento encima, o si mis sobrinos lo entierran en la arena.
-Porque, quizás, aún soy arcaico. Y por eso Gutenberg gana a Amazon.

Con más tiempo, hay más horas para todo. El precio de los ebooks aún está en ajuste, y para los reticentes hay unos sitios fabulosos: las bibliotecas públicas. Y no deben verse como lugares aburridos. Las nuevas bibliotecas son sitios fabulosos, llenas de actividades, donde leer no cuesta, donde se organizan encuentros con autores, clubs de lecturas, dramatizaciones para niños y múltiples actividades. Es el momento para que los niños entren en contacto con los libros.

Nunca ha sido la novela histórica el género preferido, muchos lectores lo tienen por un género "aburrido y sesudo" (prefieren géneros más "ligeros" y con menos páginas, que les "aten" menos horas) me pregunto si en verano no será buen momento para darle otra oportunidad. ¿Será la próxima tendencia novelas históricas de menos de 250 págs? ¿Es eso posible, desarrollar una novela completa histórica en pocas hojas, para que el lector no se sienta esclavo de la lectura, si es eso posible?



En fin, que como colofón de todo esto, he dejado en mi web para su lectura dos muestras GRATIS de mis novelas: "El esclavo de la Al-Hamrá" y "El Mármara en llamas":

http://www.blasmalopoyatos.com/samples/Sample_ElEsclavoDeLaAlHamra.pdf

http://www.blasmalopoyatos.com/samples/Sample_ElMarmaraEnLlamas.pdf

Espero que os guste y disfrutéis con ellos. Y os dejo el lema que me he propuesto difundir este verano:

[¿¿CRISIS?? Mejor con un libro. ¡¡LEE!! ]

8 comentarios:

Alejandro Laurenza dijo...

Buen lema, Blas. La crisis pasa y la lectura queda. ;-)

Un abrazo.

Lola Mariné dijo...

En verano cambiamos de ritmo y de actividades.
Ahora es tiempo de leer, de escribir y de descansar. Al menos para mi.
En septiembre volveremos a dar guerra.
Saludos!

Esther dijo...

Acuerdo cien por cien en la defensa de las bibliotecas públicas. No solo permiten leer gratis o casi gratis: suele hallarse en ellas verdaderas joyas, de esas que uno no encuentra nunca a la venta en las librerías, físicas o virtuales. De esas que uno ni siquiera sabe que existen hasta que las descubre en algún anaquel olvidado en una librería de barrio.

Descargué los PDFs... ¡Gracias!

Un abrazo,
Esther

Blanca Miosi dijo...

Hola Blas, aunque yo publique en digital muchas de mis novelas, me sigue gustando el formato de papel, cada cual tiene sus pros y sus contras, el asunto es que encuentre uno buena lectura para adentrarse en ella y olvidarse del formato.

Aquí también el verano se acerca fuerte y creo que la gente lee menos, pues como mejor se lee es con frío y con una buena taza de té al lado.

Besos!
Blanca

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Alejandro, a ver si el lema cunde entre los lectores. La playita o el campo no es incompatible con los libros.

Un cordial abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola, leer, escribir... ¿no hacemos eso todo el año? La escritura es una afición celosa...

Un veraniego saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola, Esther, espero que te abran apetito por querer conocer más.

Un cordial abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Blanca, pues yo debo hacerlo al revés, porque aunque trabaje asocio el verano al ocio, y suelo leer más.

Un abrazo