domingo, 10 de octubre de 2010

Ken Follet y la prosa transparente

El pasado día 28 de Septiembre salió a la calle el nuevo libro de Ken Follet, "La caída de los gigantes" (Plaza & Janés). Leer las cifras sobre su nuevo libro asustan: para España se ha lanzado una primera edición de 600.000 ejemplares en castellano y otra en catalán de 30.000 unidades (que por un fallo de imprenta que ha eliminado los dos últimos capítulos serán reeditados corregidos en 10 días)



El próximo 20 de octubre pasará por Madrid para hablar de su libro, ¿no será que siente la presión de "El esclavo de la Al-Hamra", que sale a la calle el mismo día?

Guiños aparte, la realidad es que Ken Follet ha vendido más de 116 millones de libros a lo largo de su carrera. ¿Por qué?¿Cómo ha conseguido llegar a tantos lectores?

En su web nos habla de sus inicios, su carrera y su método, y del secreto de su éxito:

"El desafio de cualquier escritor es muy sencillo de explicar: crear un mundo imaginario y sumergir al lector dentro de ese mundo.

Todos los novelistas intentan hacer eso. Una vez lo logran, cada escritor tiene sus propios objetivos. Personalmente, lo que yo quiero es entretener al lector. Quiero que estés intrigado, a punto de llorar o asustado, quiero que te sientas al borde de un abismo en todo momento, preguntándote qué pasará a continuación.




Mi objetivo al escribir es conseguir que mis frases sean lo más fáciles posible de comprender, escribiendo en lo que yo llamo "prosa transparente". Considero un fracaso estrepitoso si tienes que leer una frase dos veces para entenderla.

Sé que no todos los escritores tienen ese objetivo. Los hay que escriben de forma complicada y elaborada y consiguen ser muy divertidos. Podrían funcionar como escritores de comedias -P.D. Wodehouse por ejemplo escribe así siempre. Con él disfrutas con la forma en que cuenta las cosas. Por ejemplo, dice que Lord Emsworth no estaba exactamente disgustado sino que estaba lejos de sentirse conforme. En el otro extremo, p.ej. con Dickens, con lo que disfrutas es con la riqueza de sus textos y la manera con la que sus frases siguen y siguen, interminables.

Yo, en cambio, tengo como meta escribir en prosa sencilla y transparente."


A lo largo de su Web desgrana cómo trabaja, desde el momento en que decide crear una historia, hasta redactar el guión esquema, el borrador, las revisiones y la versión final. Una parte importante de su trabajo es la promoción. Ken Follet dedica dos meses de cada año a promocionar sus novelas por el mundo.

De los grandes escritores de éxito me encanta leer su biografía y sus inicios; uno descubre que sus comienzos fueron como los de todos los que comenzamos, paso a paso, con una chispa de suerte y muchísimo trabajo por medio:

"Antes de que nadie más lo leyera, Ken se dio cuenta que su última novela "El ojo de la Aguja", era con mucho lo mejor que había escrito hasta entonces. Recuerda estar sentado a la máquina de escribir y decirle a su mujer: "Mary, ¡éste es absolutamente increíble!". Su agente Al Zuckerman, quien durante años le había dicho a Ken las razones por las que sus libros nunca se venderían en América, le dijo "Éste va a ser un bestseller internacional, y vas a tener problemas con el fisco".



Zuckerman vendió el libro a un pequeño editor americano que también supo ver en el libro un futuro bestseller. Irónicamente, el editor británico que también compró sus derechos no lo vio así. Aunque estaba satisfecho con la historia, decidió publicarlo con formato sencillo y tapa blanda.

En aquel tiempo Ken había abandonado los periódicos y trabajaba para un pequeño editor de Londres, Everest Books, donde había sido ascendido a Director Manager. Ganaba 8.000 libras al año. Confiando en que su nuevo libro le proporcionaría al menos 16.000 libras en ventas, con los que podría mantener a su familia por dos años al menos, Ken se aventuró y dejó su trabajo.

"No podía prever que de ese libro vendería más de 10.000.000 de ejemplares, pero estaba convencido de que era suficientemente bueno para poder mantenernos. Fue ése el momento en que dejé mi trabajo como asalariado y me dediqué a convertirme en escritor a tiempo completo".

Y su aventura comenzó bien. El primer día de su nueva carrera, un agente en Escandinavia vendió los derechos en Noruega de uno de sus libros para niños por 400 libras. Poco después, "El ojo de la aguja" fue vendido a un editor americano con un anticipo de 20.000 dólares, y luego ese editor subastó el título entre las distintas editoriales de pasta dura en America.

"Un día tuve una llamada de mi agente diciéndome que estaban subastando los derechos del libro ese días y que el precio había alcanzado el medio millón de dólares, pero que la subasta aún no había terminado. Pensé que mi parte de ese medio millón serían casi 150.000 dólares, y puesto que yo había pensado que podría apañarme con 8.000 libras al año, eso me pemitiría vivir el resto de mi vida. Así que fue un gran día".

La puja finalizó en $800.000. Ken sabía que si un editor se habia gastado tanto dinero por adelantado, imprimiría muchísimas copias y haría una fuerte camapaña de promoción. Las ventas del libro le dieron la razón, pero eso no hizo que se durmiera en los laureles.

"A pesar de lo que había conseguido con ese libro, estaba muy preocupado preguntándome si podría hacerlo de nuevo. Eso pasa con muchos escritores. Escriben un libro increíble, y luego el siguiente no es tan bueno y no se vende tan bien; el tercero no es bueno, y ya nunca escriben un cuarto. Era consciente de que eso podría pasarme a mí y por eso trabajé duro en "Triple", mi siguiente libro, para hacerlo tan bueno o más que "El ojo de la aguja"."

Ken se convirtió en un perfeccionista y se tomó desde entonces más y más tiempo para escribir cada nuevo libro. Comienza pensándolo todo con detalle, investigando mucho, y escribiendo y desarrollando un guión inicial. Cada nuevo libro le lleva unos dos años.


En su Web hay mucho más por leer, lo iré poniendo poco a poco en entradas sucesivas.
¿Por qué he hablado hoy de Ken Follet? Porque de él he aprendido mucho, y porque si las noticias cuajan, empiezan a aparecer similitudes entre mi carrera que empieza y la suya, ya consagrada. De momento no puedo dar más pistas.

Pero soñar es gratis.

(Traducción por Blas Malo, desde la página oficial de Ken Follet)

28 comentarios:

Proyecto de Escritora dijo...

No he leído nada de este hombre, pero cuando estrenaron la serie de los Pilares de la Tierra en cuatro, tenía ganas de verla...la realidad es que me aburrió y ya no la he vuelto a ver, así que no sé yo si alguna vez me leeré algún libro de él (porque encima son tochos). Tampoco sé si comparto su manera de escribir. Si que pienso que a veces lo más sencillo es lo que mejor queda, pero bueno, si nos ponemos a escribir la frase mas sencilla, entonces no utilizaríamos ni la mitad del vocabulario y tampoco nos podemos quedar en eso.
Anda que, no tenía otra fecha, no? jajaja, que casualidad.

Un besote!!

Sergio G.Ros dijo...

Joer, Blas, das miedo.. je,je.. seguro que todo irá muy bien.
Respecto a la idea de Follet y la escritura, como le ocurre a Elena, hay cosas que comparto y otras que no. Está muy bien pensar en el lector, desde luego, pero tanto esquema, tanto guión, no se corresponden con mi forma de escribir. Eso tal vez quiera decir que yo me moriré pobre como las ratas, pero bueno, es lo que hay. Por cierto, también he oído cosas muy malas sobre Follet, que no diré en público, contadas por profesionales del mundo editorial. No obstante, que conste, me encantó Los pilares de la tierra.. pero mucho más El médico de Gordon. Un abrazo,amigo.

Martikka dijo...

Gracias por la traducción. Imagino por donde deben andar los tiros de la similutud y me alegro tanto...Lo cierto es que debemos aspirar a la sencillez, pero los académicos, entonces, no lo reconocen como verdadera -o quizás alta- literatura (la de las palabras rebuscadas y las frases complejas e incluso ininteligibles). De todos modos ¿eso a quién le importa? Importa escribir una historia, que el lector se interese, quede atrapado, quiera saber más, y que cuando cierre el libro tenga presente lo sucedido, los personajes; incluso como algo que sucedió de verdad.
Eso es lo que importa ¿no?

Martikka dijo...

Comparto con Sergio que para mí El médico de Gordon es superior a Los Pilares, cuya adaptación a la tele no me gustó demasiado (y no terminé de ver).
Y esos chismes de Follet ¿qué chismes son?

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Elena. La serie sobre Los Pilares... tiene putnos buens y malos. El último capitulo: bastante flojo. Sin embargo el segundo estuvo genial. Él mismo lo dice: hay muchas formas de escribir.

Llegar a tantísimos lectores tiene mucho mérito. De hecho, geenra un "efecto llamada": si uno queda prendado con un tipo de libro, seguro que leeré más tipos de esosl ibros, incluso de otros autores. Y eso es muy bieno.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio. Es una forma de escribir, que a él le funciona, y la comparte con todos en su Web. Ceo que sé a qué te refieres con eso de "malas"; yo me centro en lo que he leído de él (diez libros), y Noah Gordon tiene también su propio "toque".

El tener ese "toque" propio es lo que los hace diferentes.

Y a lo mejor me he colado con mi ególatra comparación, pero es que han dicho que... (continuará)

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

HOla Marta, sabía que esta entraa generaría conflicto. Cada uno ve su visión de las cosas. De nuevo tenemos el asunto de "qué es literatura": ¿frases descriptivas con quince líneas de extensión? ¿o media línea de emoción contenida y elipsis emotiva?

Literatura para mí, es aquel escrito que te conmueve y que te aporta "algo", que no te deja indiferente y te deja un poso. Que ese poso sea más o menos profundo es otro cantar.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Esos chismes de Follet quizás los comente en otra entrada, o no, porque no tengo datos ciertos y exactos. Sólo sé lo que sé: que a mi Follet me ha aportado cosas.

De todos ellos, me quedo con "El hombre de San Petersburgo".

Un abrazo

Armando Rodera dijo...

Yo iba también a hablar de Follet en próximas entradas, pero te has adelantado, amigo Blas, je, je.

No me duelen prendas reconocer que es uno de mis autores preferidos. Pero resaltaré que ni "Los pilares de la Tierra" ni "Un mundo sin fin" son las obras que más me han gustado de las suyas. Yo también he leído muchas novelas del autor galés y me quedo más con las de aventuras y/o espías que con los tochos históricos. A ver que tal el último, que ya tengo en casa preparado para leer y reseñar...

La serie sobre "Los pilares.." no me gustó, me pareció muy lenta y la dejé ya en el primer capítulo. Me han dicho que mejora después, pero no sé si volveré alguna vez sobre ella. Además, esa obra la leí hace muchos años y casi ni recordaba la historia.

Me ha gustado de todos modos esta entrada, tu traducción y las aportaciones que como escritor afamado puede ofrecernos a los noveles este famoso señor. Eso de los guiones y la estructuración no es que vaya conmigo, pero si me gusta el lenguaje que pueda entenderse, que nos resulte amena la trama y queramos seguir leyendo hasta saber lo que ocurrirá. Quizás Follet no sea el mejor escritor del mundo, pero para gustos los colores. Ojalá tuviéramos nosotros su éxito, ja,ja, aunque nos has dejado intrigados a todos con lo de las similitudes...Ah, y a Gordon yo no termino de cogerle el punto, que le vamos a hacer.

De todos modos, Blas, ya nos queda muy poquito para ver tu libro en las estanterías, aunque su lanzamiento sea el mismo día de la visita de Ken Follet a nuestra ciudad.

Un abrazo.

Francisco de Paula dijo...

:O Sin palabras, Blas. Me dejas sin palabras. Sigo atrapado por esa misteriosa afirmación inconclusa. Opino como Sergio: das tela de miedo.

Qué emoción, leñe (por no emplear palabras más gruesas). Que emoción. Y qué alegría.

¡Mucha suerte desde Sevilla!

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando, los hechos hablan por sí solos: 116.000.000 libros vendidos son 116.000.000 de lectores reincidentes. Con sólo que un 2% de esos se vieran estimulados a leer por su culpa estamos hablando de 2.320.000 lectores iniciado con Follet en el hábito de la lectura.

Y eso tiene mérito. Mucho mérito.

Las similitudes... alguna hay. Espero que haya más.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Francisco, no, qué voy a dar miedo yo. Simplemente soy optimista. Y la literatura no hace más que darme alegrías, y creo que aún quedan algunas más.

Un abrazo

Salvador Felip dijo...

Hola Blas,

Espero que las similitudes sean cada vez mayores, y que un día también tú puedas poner en tu web la receta del éxito.

A mí me gustó mucho los Pilares de la Tierra, y es bastante probable que acabe leyendo su nueva novela (parte de una trilogía según tengo entendido) pero eso no quita que, por mucho que sea un autor consagradísimo, no haya metido la pata alguna vez. Salvo los genios, todos los demás tenemos que avanzar paso a paso, aprendiendo y corrigiendo.

Cada maestrillo tiene su librillo, pero si en algo están de acuerdo todos los autores es en una cosa, para triunfar en este mundo más que suerte se necesita constancia y tenacidad. El que se rinde se queda en la cuneta.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Salvador, siempre es buen momento para aprender de otros escritores. Hay que leer y leer y leer....

Un saludo

MiánRos dijo...

Yo creo que sí, que Follett siente la presión de EEDLA, Blas, jaja.
Los Pilares de la Tierra fue una novela que me gustó bastante, ahora precisamente estoy con su secuela, El mundo sin fin, ya veremos; lleva el mismo patrón.

Su forma de escribir puede gustar más o menos, pero sin duda es eficiente; a los datos astronómicos de ventas me remito.
Abrazos
Mián Ros

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Mián, gracias por el guiño :)

De todos los autores puede aprenderse: la forma de interrogar al lector, cómo presentan los conflictos de los personajes, la manera de describir emociones... basta estar atento para descubrir joyas. Pero lo importante es que el lector disfrute con la lectura.

Un abrazo

Javier Pellicer dijo...

Interesante debate.
Me encanta lo de la "prosa transparente", porque es exactamente lo mismo que pienso yo e intento aplicar en mis novelas. Creo que tener una prosa clara y certera, que se deslice fácilmente y que no canse al lector, es tan importante como un buen argumento. Este estilo no implica que no seamos preciosistas y variados en nuestro vocabulario, sino que exista un equilibrio lo más perfecto posible, que sea facilmente entendible y leíble por el lector, que transmita emociones sin pesadez. Esa es la base de la literatura, para mí: la transmisión de emociones.
Por supuesto, siempre es bueno experimentar otros estilos, pero eso lo dejo para los relatos.
Por cierto, a mí tampoco me van mucho los guiones. Me muevo por el impulso, comienzo a escribir dejándome llevar y apenas pensando con anterioridad lo que voy a relatar. Tomo notas, eso sí, pero no preparo exhaustivamente mis textos. Cualquier error trato de pulirlo luego en la corrección (eso sí, muy profundas).
Un abrazo, y suerte con la novela. Ya sabes, mantenme informado, a ver si te puedo echar un cable con la promoción en la revista en que colaboro(ya he pedido un ejemplar de prensa a tu editorial).

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Javier, cada escritor debe encontrar su propio estilo y es indudable que a Follet el suyo le funciona muy bien.

Gracias por tu ofrecimiento, y estoy disponible para lo que quieras. Te tendré informado de cualquier novedad.

Un abrazo

Alejandro Laurenza dijo...

Interesante entrada, Blas. Leí "Los pilares de la tierra" y me gustó mucho, y alguna vez escribí sobre ello en mi blog.

En cuanto a cómo escribir (si frases cortas y transparentes, o como sea), me parece que lo importante es que el escritor se sienta satisfecho con lo que hace, que sea verdadero. Sus lectores se parecerán seguramente a él mismo como lector...

Un saludo,
Alejandro.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Alejandro, estoy convencido de que si un escritor disfruta dando a luz a su libro, conseguirá hacer disfrutar igualmente a los lectores.

Un abrazo

Alejandro Laurenza dijo...

Sí, Blas. Creo que esa es la clave.

Un abrazo,
Alejandro.

Natalia Rubio dijo...

Haces muy bien en fijarte en él. También he estado rebuscando en su web y me llamó la atención lo meticuloso y metódico que es a la hora de escribir.

Sus libros son buenos, muy buenos, pero veo una pega en ellos: quizá les falta una pizca de locura. Después de haberme leído prácticamente todo lo que ha escrito tengo la sensación de que ciertos esquemas se repiten de libro a libro, que sabe demasiado bien lo que funciona entre sus lectores. Sí, desde luego es un tipo tremendamente "tiquismiquis".

De todas maneras creo como tú que se puede aprender mucho de él.

¡Y enhorabuena por el libro! Espero verlo aquí en Vitoria prontito para poder comprarlo. ¡Mucha suerte!

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Natalia, cuánto tiempo sin tenerte por aquí. Bueno, Follet supongo que intenta repetir el esquema tipo de novela que le funciona.

Espero que mi libro guste. ¡Quedan sólo 3 días!

Un saludo

Lola Mariné dijo...

Una entrada muy interesante, Blas.
De Follet me gustó los pilares, la siguiente ya no, pero admiro su capacidad para llegar al publico y me parecen muy interesantes sus reflexiones.
¡A triunfar!

Malube dijo...

No siempre escribo (por falta de tiempo) aunque amenudo te leo, y la verdad es que las últimas entradas han sido muy instructivas y amenas.
No he leído nada de Ken Follet, pero tras leerte tendré que ponerle remedio.
Ojalá, tu esclavo siga los pasos de las obras de este escritor, ya que han salido de la mano :-).

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola, ¡menuda experiencia, ver mi foto en un libro! De todo se aprende, y a lo mejor Ken nos puede dar a conocer consejos útiles para progresar en la escritura.

Un abrazo, luego me descargaré tu entrevista.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Malube, ¡quién sabe!. Espero que la semana qu viene me den alguna noticia desde la editorial sobre cómo ha sido recibida la novela entre los lectores, y a lo mejor los primeros comentarios.

Un abrazo, a ver si veo por aquí tu libro.

Anónimo dijo...

Deje de leer a escritores comerciales como éste y lean a los auténticos a los de verdad, lean a Hemingway, a Bukowski, a Camus, a Capote, a Fitzgerald, a Samuel Beckett, a Dostoievski, a Chejov, a Pushkin, a Doss Passos, etc, etc... Dejen de pagarle los coches, las casas y las islas a esta manta de burgueses...