domingo, 20 de junio de 2010

Tres meses

Quedan tres meses para el Día D. Un trimestre completo. Aún no me han dado fecha concreta pero entre la segunda quincena de Septiembre y la primera de Octubre se prevé la publicación de mi primera novela. ¿Cómo estoy? Hecho un manojo de nervios y cada día más, según tacho el calendario.

Para no quedarme paralizado por la impaciencia y los pensamientos recurrentes sobre cómo será la acogida entre el público, cómo será la primera presentación, ¡o la primera entevista!, me dedico a avanzar en mi siguiente novela, de la que puedo decir que he cumplido mi objetivo: llegar a la mitad, antes del Informe de Estilo sobre EEDLA que recibiré la semana que viene y sobre el que trabajaré en el próximo mes.

De hecho, ahora que estoy en puertas de la publicación, me he vuelto más obsesivo en mis revisiones. Me replanteo la trama, el desenlace, reviso nombres, reviso todo, porque cuando entregue el informe de estilo con mis decisiones será definitivo; yo no podré tocar nada más. Y me asaltan las dudas: ¿podría haber quedado mejor? ¿Cómo me juzgarán los lectores? Ojo, no cuento con familiares y amigos, porque pienso que endulzarán las críticas. El lector ajeno a mí, ¿le atraerá la portada? , ¿lo leerá con gusto?, ¿o quedará el libro relegado en alguna oscura balda de las novedades?

Ya me véis: con los nervios del novato atormentándome a cada rato. Serán los nervios, que me tienen más alerta, lo que ha provocado otra idea para otra nueva novela que se ambientará en Jaén en el S.XIII; es posible que la acción transcurra mitad en Edad Media, mitad en la Edad Contemporánea. Con lo cual se me acumula el trabajo: EEDLA a punto de salir; otra novela en el cajón para su revisión final antes de planteársela a la Agencia; la tercera que está por la mitad, continuación de la segunda; la cuarta obra, que ya ha cubierto el 50% de su trama, y es a la que estoy dedicando ahora mi tiempo; y luego el esbozo de sinopsis anotado de dos próximas obras.

La idea de la última ha surgido a raíz de un encuentro familiar. Hace años recogí, de boca de mis tíos y tías maternos y paternos, la genealogía de mis apellidos. Sacaron sus cajas de latas llenas de fotos en blanco y negro y rememoraron en el tiempo cuanto pudieron. Ya no están en este mundo, pero tengo sus recuerdos; y esas mis notas de juventud las reencontré hace poco entre un legajo de papeles haciendo limpieza en casa de mis padres. He decidido hacer mi Árbol, antes de que todos esos nombres se olviden para siempre.



He llegado así a conocer a mis tatarabuelos, y a todos los colaterales, que para mí son perfectos desconocidos. Pero están ahí, y sus descendientes; cientos de personas que en algún momento compartimos la sangre. He viajado en el tiempo 7 generaciones; y todos esos hombres y mujeres, que fueron jovenes, y vivieron, rieron y sufrieron, han llegado hasta mí, sobreviviviendo crisis, hambre, una guerra civil, dos guerras mundiales. Vivieron y criaron a sus hijos como pudieron, a pesar de todo. Esta Crisis también pasará. La Vida sigue.



Cuando pienso eso, mis nervios se calman, porque entiendo que me quejo por naderías. Ellos sí lo pasaron muy mal, y siguieron adelante. Pensándolo me pongo un poco nostálgico, porque no es Historia, es mi historia. Sí, esta Crisis también pasará.

11 comentarios:

Lola Mariné dijo...

Blas, relajate y dedicate a otras cosas o te dará algo antes de que se publique tu novela, jajaja.
Ya sabes que coincidimos en las fechas y estoy igual que tú, y para no ponerme nerviosa procuro no pensarlo mucho y seguir con mis otros proyectos.
Saludos.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola. Si ya procuro, ya, pero es imposible. Menos mal que tengo lectura pendiente de sobra.

Un abrazo

Sergio G.Ros dijo...

Ja,ja.. toma mucha tila, haz yoga, corre, ve al cine.. piensa que sólo vas a ser un escritor multimillonario, cuyo careto saldrá en todos los telidarios, al que llamarán de todos los medios de comunicación de los cincuenta países donde serán traducidas sus obras... jolines, es para estar la mar de tranquilo, hombre... Un abrazo.

B. Miosi dijo...

Blas, estos momentos son únicos e irrepetibles, no me canso de decirlo. Quedarán grabados para siempre en tu memoria, trata de vivirlos al máximo. ¿Nervios? ¿Angustia! disfrútalos, que después todo se volverá rutinario.
Me ha gustado mucho la reconstrucción de tu árbol genealógico, siete generaciones con sus propias dudas, anhelos, personajes, problemas... tienes razón, todo un mundo que nosotros ahora vemos como el pasado, pero si dejamos una huella, y en este caso tú lo estás haciendo, las futuras generaciones de tu familia sabrán de ti y leerán tus obras. (Eso sin contar con los miles de fanáticos que tendrás)
Estás pasando por un momento de gran creatividad, ¡qué bien! ya falta poco.

Besos,
Blanca

Nikaperucita dijo...

Pues cuidadito con esos ataques de última hora. No corramos el riesgo de cambiar lo que nada tenía de mal. Y estilo a tocarlo lo justito, aunque una visión objetiva y más ajena al texto no está nunca de más :)

La portada sin duda alguna... Importante.

Viel Glück!! :)

Armando Rodera dijo...

Me uno a los comentarios, Blas. Relájate, disfruta del momento y ya verás como en nada se pasan esos tres meses y tienes a tu "retoño" entre tus brazos...

Todo saldrá bien, ya lo verás. Entiendo tus nervios, pero tienes que pensar también en otras cosas y mirarlo con perspectiva (como si yo supiera cómo se hace eso, ni que fuera tan fácil). Sólo decirte que tu sueño está muy cerca, ya puedes tocarlo con la yema de los dedos.

Mucho ánimo para este verano que para ti será inolvidable.

Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola. Ahora mismo no puedo relajarme; estoy con la última revisión. Al menos me distrae la mente.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio. Ya veremos ya, falta poco.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Gran creatividad y gran impaciencia, Blanca. Será una época inolvidable, desde luego, porque estoy agotado.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Nika, los cambios son sutiles, no afectan a la trama, son comprobaciones de palabras, grafias árabes, etc. ¡Hay que estar con mil ojos!

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando, hasta que no esté el libro en la calle... aunque l eso será lo peor, pensar luego: ¿lo leen? ¿Gusta, no gusta?

Ag. Si, es toda un experiencia. Luego me reiré, pero a ratos ahora mismo estoy un poco angustioso.

Un abrazo