miércoles, 31 de marzo de 2010

Una vuelta por la librería


La última revisión de EEDLA ha concluido.
¡Por fin! Cuatro semanas de intenso trabajo han bastado para terminar la revisión que irá al siguiente escalón para publicar: Corrección de Estilo y Galeradas. Cuando recibí el Informe con 176 comentarios me temí lo peor: ¡reescritura! . En realidad ha sido arduo pero sencillo; las lineas generales estaban bien, y eran retoques y detalles, muchos detalles, lo que me recuerda un dicho que me gusta aplicarme en mi vida laboral:

El Diablo está en los detalles




Las conclusiones literarias que saco al día de hoy:

1.- La Perfección de una obra literaria matemáticamente es asintótica (como otras parcelas de la vida). Mejorar en cada nueva revisión un grado significativo respecto a la revisión precedente supone un aumento exponencial de consumo de recursos (séase tiempo, principalmente)
2.- Como la Perfección al 100% no se puede alcanzar, hay que truncar el proceso de revisión en algún momento (los recursos son limitados, ¡no tengo tiempo para estar revisando 24 años la misma obra, como hizo J.R.R. Tolkien con "El Señor de los Anillos", o 14 años Patrick Rothfuss con "El nombre del viento"!), digamos al 99% de Perfección Ideal.
3.- Corolario I: Las ventas del libro alcanzan una asíntota a partir del 99.5% de Perfección (lo difícil es alcanzar ese 0.5% extra que hace que tu libro no quede para los restos guardando polvo en una caja de un almacén de distribución) (Un no-premio a quien lo demuestre)
4.- Corolario II: Cada libro publicado con anterioridad te da un "extra" de Perfección (digamos que un 0.1%. Entonces si uno consigue publicar 4 libros y mantenerse en el mercado, a lo mejor el quinto libro se convierte en un superventas (Otro no-premio a quien lo demuestre))
5.- Lo más difícil de todo: ¿quién define qué es la Perfección Literaria? (al que defina esto le preparo un bocata de mi jamón de pata negra, véase la penúltima Entrada anterior)
6.- En cualquier caso, no te fíes del Corrector Ortográfico del Word a partir de la tercera revisión, sobre todo si tu novela tiene más de 300 páginas.



Como recompensa a mi trabajo, me he dado una vuelta por mi librería favorita. Me encanta entrar allí por la mañana, cuando casi no hay nadie, y pasearme por los pasillos llenos de libros y novedades. ¡Ah, ese aroma de la celusosa impresa es insustituible! (si alguien lo inventa y lo aplica a los ebook readers, se forra). Me he fijado en el marketing que despliega cada editorial. El escaparate de la librería es una delicia de composición, con los nuevos libros de los escritores conocidos dispuestos con astucia. Además, algunas editoriales editan fasciculos con páginas de muestra de sus novedades. No lo había visto antes, desde luego es una forma ingeniosa de llegar al lector. He pecado; he cogido las muestras de tres libros, y catálogos de novedades de la competencia para ver cómo se presenta el año.

Por último, me he concedido un capricho. Tenía curiosidad a tenor de sus críticas, soy seguidor suyo del Facebook, tenía 20 euros en el bolsillo y a lo mejor llego a conocer al autor algún día, puesto que compartimos editorial. He salido de la librería con "La Sombra del Faraón", de Santiago Morata

Hale, ya he dado una pista a los más curiosos...

12 comentarios:

Teo Palacios dijo...

Yo ya la sé, yo ya la sé!!!!!!!!!!!! Desde luego, es de las grandes, ;)

Sergio G.Ros dijo...

Enhorabuena, Blas! Es de las grandes! Me alegro mucho por ti, es una forma muy buena de empezar tu carrera literaria, este año va a ser el tuyo. Haces que nos emocionemos con tu trayectoria.
Un fuerte abrazo.

Cita dijo...

Muchisimas felicidades y mucha suerte!

Besos

Cita

B. Miosi dijo...

Blas, vas a empezar tu carrera de escritor, al igual que Teo, apoyado por una de las grandes editoriales, y no digo más para no aguarte el pastel. Sé que es una editorial que tiene excelente distribución, así que me alegra saber que voy a poder leer tu libro.

Un abrazo, amigo,
Blanca

franrejon dijo...

Señor Blas y Teo Palacios, esto va para ustedes. He puesto una pequeña reseña de Hijos de Heracles en mi blog. Espero haber entendido bien la historia. http://wp.me/pcClT-dL

Armando Rodera dijo...

Para empezar, amigo Blas, te doy la enhorabuena por tener ya casi a punto tu novela. Veo que el trabajo es arduo, pero seguro que la recompensa lo merece.

Por otro lado, me ha hecho gracia lo de las asíntotas y los corolarios, recordándome mis tiempos universitarios. Anda que no se nota que somos de ciencias, ja, ja (esa famosa campana de Gauss..)

Y por último, queda felicitarte por la magnífica editorial con la que vas a ver publicada tu opera prima. Es una de las grandes, desde luego, y tienes que estar más que orgulloso. Ya me temía que hicieras como con el nombre de la agencia y nos tuviéramos que enterar de la editorial cuando saliera el libro al mercado, je, je.

Por cierto, te sigo viendo super contento, eso está muy bien!!

Un abrazo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Teo. ¡Lo es! Y espero con impaciencia a que pasen los meses de espera. ¡ag!

Nos veremos muy pronto. ¡Me debes un autógrafo!

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio. Espero que sí, que se inicie bien, y que se culmine mejor, y si tú nos dieras una sorpresa, mejor que mejor.

Un abrazo, amigo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Cita, ¡gracias! ¡Si tú no sabes qué editorial es... ya falta menos!

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

HOla Blanca, ¡eso no lo sabía fíjate! Lo que me dices de la distribución me llena de optimismo.

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Fran, ¡gracias por la reseña y por pasarte por aquí!

Ya sabrás la noticia, supongo...

Un abrazo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando, ¡cómono voy a estar animado, si el mundo literairo es el único que me da alegrías! Porque el laboral, buff... sí, tengo trabajo y eso, pero no veas, los carros y carretas que hay que soportar.

Algunos me dice que cómo es posible, siendo de Ciencias, como dices, haya sido capaz de escribir novela histórica... ah, es sencilla. ¡Porque me apasiona la historia! Si algo tiene mi cerebro es curiosidad y hambre de conocimiento.

Un abrazo, reportero