domingo, 6 de diciembre de 2009

Un día perfecto

Muchos aspiramos a escribir y escribir y acabar siendo publicados. Robamos tiempo de donde podemos para escribir unas líneas todos los días o para leer un nuevo capítulo de ese libro al que nos gustaría dedicarle un día entero, y no podemos. Estamos llenos de ilusión, y aunque nos han dicho incontables veces que de la escritura no se vive, que es una utopía, seguimos con el sueño de vivir (algún día) de nuestra aficción.

Por eso, dedicaré esta entrada a una película. Una película del sopor de mediodía de esas que suelen despreciarse, que las echan casi como relleno de programación. Y que sin embargo me ha tocado la fibra sensible.

El protagonista me sonaba, pero no estaba seguro de si era él, o no. Sí. Era él.

La película se llama "Un día perfecto" (2006). Robert Harlam, publicista en una emisora de radio local, que esperaba un ascenso, es despedido de su trabajo tras 15 años en la empresa. Vuelve a casa; su familia le ha preparado una fiesta para celebrar su ascenso. No puede decirles la verdad. Les dice que en realidad desea pasar más tiempo con ellos; que se ha despedido y que piensa terminar un libro que empezó dos años atrás.

Su mujer le reprocha que haya dimitido, y él le dice la verdad.
-Y por eso he tenido que mentiros
-Pero Robert, no has mentido. Es cierto que empezaste a escribir un libro.
-Sí, pero hace un año que no lo toco
-Entonces es el momento de que te des una oportunidad. ¿Por qué no terminas el libro?


El protagonista escribe y escribe; se dedica a las labores de casa mientras escribe y revisa y su mujer va a trabajar en un trabajo que ha encontrado. Termina su libro que cuenta la relación entre su mujer Allison y su padre con cáncer, hasta su muerte. Su mujer lee el manuscrito; le ha encantado, le ha emocionado. Le anima a buscar agente.



Robert busca trabajo como publicista. No sólo no encuentra sino que no recibe más que negativas de los agentes, lo que lleva fatal:
-Robert... no puedes estar todo el día encerrado. Mirate. Sin afeitar. ¿No vas a salir?
-Me han rechazado.¿Cómo quieres que me lo tome? Me pregunto qué he conseguido. No he conseguido nada.
-Tienes una familia, una hija que te quiere. Me tienes a mí. ¿Eso no cuenta?


Consigue un puesto de peón de limpieza de fosas sépticas, y un día recibe una llamada. Una agente de Nueva York llamada Camille quiere representarle. Consiguen un contrato con una editorial.
-Robert, tienes que hacerte a la idea de que tu vida va a cambiar.
-Camille, ¡estoy dispuesto!

Tras meses de promoción por todo USA, Robert ve su sueño hecho realidad cuando su primera novela llega a encabezar las listas de los libros más vendidos y salta a la fama repentinamente.



Pero, a medida que le llega el éxito, su vida familiar se viene abajo. Gracias al vaticinio aleccionador de un misterioso extraño, Robert se da cuenta de lo que es importante de verdad.



El protagonista es Rob Lowe. Me emociona su interpretación y la de la actriz que hace de su mujer. Me he metido en su historia, ¡porque puede ser la mía! Me ha enganchado. Libro escrito, numerosas negativas, por fin un agente, libro en manos de editoriales... bien, he soñado.¡He soñado!

Y para colofón, hoy me he comprado el libro Estirpe Salvaje, de Montse de Paz, la fundadora del foro "Mis contactos con agencias" en Bibliotecas Virtuales, a quien muchos debemos el haber compartido sus ilusiones tan generosamente. ¡El libro es precioso!¡Una maravilla de maquetación, portada y diseño! Ella lo ha conseguido, y era como nosotros. Y el libro está físicamente en mis manos. Puede hacerse. ¡Puede lograrse!



¡Así que conservemos nuestra ilusión!

[PD: por último me entero que esta película esta basado en un best-seller del mismo nombre, "Un día perfecto", de Richard Paul Evans, donde el autor cuenta su propia experiencia.
Relata Evans: "Un día de Navidad tenía que ir a un programa de TV a hablar de mi último libro, cuando mi hija pequeña me dijo: 'Papá, ¿por qué te pusiste a escribir libros para estar más con mamá y conmigo, si ahora siempre estás fuera?' Y eso me dejó impactado. Fue el origen de mi libro"]

16 comentarios:

Deusvolt dijo...

Hola, Blas. Pues tu entrada es muy entrañable. Si te digo la verdad, vi anunciada la peli, pero le hice mucho caso, aunque por lo que has contado tenía que haberla visto, desde luego. Resume muy bien la esperanza (o quimera) que albergamos en nuestro interior: poder dedicarnos a vivir de la escritura. Creo que está bien fijarse una meta, un sueño, aunque ese mismo sueño no debe cegarnos, tanto que bloquee nuestras ganas verdaderas de escribir.
Chico, tú estás más cerca de conseguirlo. Ojalá tu libro sea un exitazo, no dudes que tienes un comprador en el que escribe.
Un abrazo, amigo.

Teo Palacios dijo...

¡¡Yo tambié la vi!! Y conste que huyo como de la peste de las películas de sobremesa de A3, pero... mi mujer sí la tenía puesta mientras yo trabajaba en el ordenador y... caí, lo reconozco.

Fue de lo más aleccionadora, sí señor.

Un abrazo, Blas

Proyecto de Escritora dijo...

Esa película me sonaba, aunque no sabía de que iba, o quizás era el título solo. A veces cuando vemos películas o leemos libros que tratan de este tema, de que el protagonista escribe y consigue publicar, podemos tener las falsas esperanzas de que nosotros podemos conseguirlo. No digo que algunos lo consigan, pero otros tantos se quedarán en el camino...A los que nos gusta escribir nos gusta leer o ver pelis de este tema, de todos modos, porque la ilusión no se pierde, aunque unos días estemos mas negativos que otros.
No sé quienes lo conseguirán de todos los blogueros, pero tú puedes estar tranquilo. Lo harás.
Besos!!

Alejandro Laurenza dijo...

Claro, Blas, es tu sueño y es también el de tantos de nosotros. No de fama, que es una dama traicionera y frívola, pero sí de llegar a vivir modestamente de lo que nos gusta hacer en la vida, osea escribir.

Un abrazo,
Alejandro.

N. dijo...

Yo nunca había escuchado nada sobre ésta película. Ahora creo que la buscaré. =)

B. Miosi dijo...

Definitivamente vale la pena ver esa película. ¡Seguro que publicarás, Blas! ya falta poco!

Besos!
Blanca

Marta Abelló (martikka) dijo...

¡Yo también la ví! Y lo cierto es que hace reflexionar acerca del éxito que puede subirse a la cabeza, de lo poco que se escribe después cuando está en promoción, de la parte oscura del triunfo.

Saludos, Blas.

Armando Rodera dijo...

Vaya, parece que soy uno de los pocos que se perdió esa película, Blas. Aunque he de reconocer que los telefilmes de sobremesa que suelen poner no me llaman mucho la atención. Pero por lo que cuentas, éste parecía la excepción.

Tú ya estás en el camino correcto y seguro que en breve te dan alguna buena noticia que compartir con todos nosotros. Y al año que viene, a publicar!!!

Un saludo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Sergio. Las pelis de sobremesa suelen ser relleno pero esta me gustó, de verdad. Se dejaba ver. Tenemos que soñar, la realidad ya es bastante cruda por sí sola

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Teo. ¡Y tanto que lo fue! Y más para tí, que segura que HdH será un gran éxito. El 23 de enero será como en la película: tu gran momento.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Elena, ¡gracias por pasarte! Claro que hay que tener los pies en la tierra, pero si no soñamos ni tenemos esperanza en uncambio a mejor, ¿qué nos queda?¿Resignarnos como un esclavo?

No, gracias. Albergo grandes ilusiones. ¡Y espero que se me note!

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Alejandro. Sinceramente, con sobrevivir con la escritura, vender no sé, 15 o 20 mil ejemplares al años sería suficiente, más algún extra, presentación, cursillos, etc, sería mi sueño perfecto. ¿Se hará?

¡Ah!

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola, n, ¡bienvenida! Me alegro que esta entrada te anime a verla. No te defraudará.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Blanca. Tu ya lo has conseguido, ¡ya eres veterana!. Espero seguir un poquito tus pasos. A ver que pasa con EEDLA.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Marta. Cuando tenga que preocuparme del éxito de mi novela, seguro que no se me sube la fam, seguro. Pero aún falta un tiempo para eso...

¡Pero es tan bonito soñar!

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Armando. Pues te animo a verla, porque es una película simpática y que refleja optimismo en perseguir los sueños propios. Ah, dime cuántos ejemplares te voy reservando...

Y esperaré tu crítica periodistica, eh

Un saludo