martes, 16 de junio de 2009

La importancia del punto de vista



Estoy concentrado en mi novela EEDLA, redactando la nueva revisión de la sinopsis, y hace dos días descubrí que no la estoy enfocando corectamente. Uno de mis personajes, Ibn Shalam está atascado en mitad del desierto del Sahara, esperando que decida qué hacer con él.

A fuerza de pensar y pensar la evolución de la escena me dí cuenta de un error importante. Me esforzaba por pensar que haría él, teniendo en cuenta su psicología, sus deseos y su pasado. ¡Qué gran error!

No hay qué pensar qué haría el personaje, sino qué haría yo. Porque yo, una vez asumo la psicología del personaje y sus emociones y anhelos, yo soy el personaje. Yo soy Ibn Shalam.

Así que después de esa revelación, me encontré de pronto en el desierto, asustado por la llegada de la noche, exhausto después de huir durante horas tras el ataque del ejército meriní a la caravana de bereberes, y con las manos manchadas de sangre de un inocente. ¡Alá!, grité, ¿qué es lo que he hecho?

Y tras eso, supe qué hacer.

Además iba a escribir sobre que me encontraba estancado, ¡pero ya no! Así que me voy inmediatamente a transcribir lo que las Musas me están dictando, con su voz dulce de nectar y ambrosía, antes de que el olvido se lleve las ideas.

18 comentarios:

Guillem López Arnal dijo...

Justo en el clavo. Qué gran secreto descubriste. Un consejo para no olvidar...
Un saludo.

B. Miosi dijo...

Lo que dices es una de las técnicas más importantes para escribir con perspectiva. Y lo has explicado como un maestro.

Blanca

Marta Abelló dijo...

Claro, ahí está la clave. Yo siempre trato de ponerme en la piel de los personajes, es la mejor forma de vivir más intensamente tu historia y disfrutarla más (además, seguro que así haces disfrutar al lector, Patricia Highsmith dixit).

En mi LHDE también tengo varias escenas en el desierto...! Es apasionante, pero suerte que las escribí en invierno, porque ahora pasaría un calor...je,je! (lo digo por la identificación)

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Guillem. Eso mismo sentí, como si me hubiera pillado los dedos con el martillo.

Si es que uno se dedica al trabajo y olvida lo evidente. Que cosas

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Blanca ¡Gracias por el piropo! Di más bien aprendiz balbuciente, estarás más cerca de la verdad. Gracias por pasarte

El sábado llega tu novela EL LEGADO a Granada. ¡Ya estoy impaciente!

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Martikka. No, si la historia la vivo intensamente, tanto que a veces me siento un poco esquizofrénico, con tantas voces en mi cabeza.

Un saludo

Morgan dijo...

Recuerda Blas que un escritor a la hora de encarar a sus personajes es como un actor, necesita interpretar a ese personaje.
Yo lo hago siempre y es muy raro que me atasque.
Durante el tiempo que estoy escribiendo la novela soy Miguel, Morgan o Lajos.
Incluso escucho la música que em inspira durante la creación de la novela:
Gótica para mi vampiro, una preciosa balada para Morgan y Europa de Mónica naranjo para Lajos.

Proyecto de Escritora dijo...

A veces no nos damos cuenta de lo que tenemos delante y le damos vuelta hasta que se nos enciende la bombilla. Es importante ponerse en la piel de los personajes, como dices, porque siempre es mas creible que ellos hagan lo sientan lo que podemos sentir nosotros, aunque también se pueden apuntar matices, porque no todo el mundo actua igual ante la misma situación. También es bueno preguntar a los demás, ¿y tu que harías en esta situación?, entonces tendremos mas opciones.
Es un buen tema, gracias por sacarlo y eso, tú aprovecha esos momentos para corregir.
Besos!

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Verónica. Más que interpretar que es donde yo estaba atascado, ha de ser ese personaje. No hacer de otro sino ser otro. Si se consigue, el lector lo notará.

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Elena. A veces preguntar lo que hace es sumirme en más dudas. Y sigo, sigo corrigiendo. Gracias por pasarte.

Un saludo

naTTs R dijo...

La verdad es que la perspectiva es una de esas cuestiones que me traen de cabeza. La solución que das parece buena, pero surge otro problema: ¿qué ocurre cuando tenemos más de un personaje? ¿Son todos igual de similares a mí misma, o a quien quiera que los haya creado? ¿Qué hacer para que sean distintos? Es imposible borrar la marca del creador, lo sé, y precisamente por eso resulta dificilísimo diferenciar unos personajes de otros. Si no es el chaval de 15 quien toma la decisión, sino tú, ¿cómo diferenciarla de la decisión de una anciana de 70?
=) Muchas preguntas, lo sé, pero alcanzar una buena perspectiva puede ser increíblemente complicado.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Natts R, puede que aumiendo elpersonaje. Recuerda, debes tener definida la psicología delpersonaje, sus metas y objetivos, sus deseos, sus miedos y sus obsesiones... y tenerlo todo en la cabeza. Eso para cada personaje.

No falla.

Un saludo

Lola Mariné dijo...

Muy cierto lo que dices.
La unica forma de entender la psicologia de los personajes es meterte en su piel. Como comenta alguien por ahi abajo: convertirte en actor y vivirlo.

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Lola, por eso estoy pensando que estudiar arte dramático puede ayudar a escribir.

En fin, un dislate. Todo lo que sea una ayuda es bueno.

Un saludo

Lola Mariné dijo...

Pues en eso ya te llevo ventaja, jeje.

Blas Malo Poyatos dijo...

Qué fenomeno, Lola. Seguro que te está siendo de mucha utilidad. A ver si salen bien tus aescarceos con esa agencia misteriosa y nos das pronto una alegría a muchos que pasamos por tu blog.

Un saludo

Pilar dijo...

Qué tal? Verás, yo no escribo, pero me gusta mucho leer. Novela, poesia, cuentos, de todo un poco. Cuando estás al otro lado (como yo), no piensas en todos los inconvenientes y en lo dificil que es publicar. Ahora, visitando blogs, me estoy enterando y me estoy asombrando. Mi blog trata del estrés ("El estrés"), me gustaría que le echaras un vistazo (soy nueva en esto). Te voy a seguir leyendo y espero enterarme de muchas cosas más. Saludos. Pilar

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Pilar, bienvenida. Es difícil pero no imposible. Nos gusta escribir, ¿no es cierto? y además nos encantaría que se publicase nuestra obra, algún día. Nuestra "obligación" es disfrutar escribiendo. Sólo así podremos dar el primer paso para ver nuestros escritos editados.

Me alegro que encuentres mi humilde Blog de utilidad. ¡Somos tantos los que queremos, y suele tan poca información sobre el mundillo editorial! Pero internet y la labor de mucha gente desinteresada está cambiando ese aspecto.

Me pasaré por tu blog para echarle un vistazo.

Un saludo