lunes, 5 de enero de 2009

La buena vida según Hemingway



La Editorial Belacqva ha publicado este diciembre pasado en España el libro titulado "La buena vida según Hemingway", por Aaron Edward Hotchner. Hotchner fue un periodista que fue enviado a Cuba a entrevistar al escritor para redactar un artículo sobre el futuro de la literatura. De ese encuentro surgió una profunda amistad. El libro recoge cientos de anécdotas sobre la vida del escritor, presentadas en forma de diccionario.

En definitiva, otro libro que tengo pendiente para este año 2009.

Os recopilo a continuación algunas de las frases que pueden encontrarse en el libro sobre él. Muchas dan qué pensar:

BOXEO. Si peleas contra un buen gancho de izquierda, tarde o temprano acabará tirándote al suelo. Pondrá la izquierda donde no puedas verla, y te caerá encima como un ladrillo. La vida tiene el mejor gancho de izquierda hasta ahora conocido, aunque muchos dicen que el mejor era el de Jack Britton. Jack se mantenía en puntas de pie y se movía de un lado al otro y nunca se dejaba dar un buen golpe. Cuando peleó con el gran Benny Leonard, le preguntaron cómo lo había derrotado tan fácilmente. Pues te lo voy a decir, dijo Jack. Este Benny es un boxeador muy astuto. Siempre está pensando mientras pelea. Y mientras él pensaba, yo le pegaba.

CAZA
. Para disparar bien, primero debes calmarte por dentro, como si estuvieras en una iglesia y creyeras en algo… y luego hacer el tiro

ESCRITORES.
Como escritor, lo que te hace daño es que otros escritores te roben el material. Había un escritor de “renombre” que solía robarme los relatos tan rápido como yo los escribía. Cambiaba los nombres y la ubicación y los vendía por más dinero del que ganaba yo. Pero al final descubrí cómo detenerlo. Dejé de escribir durante dos años, y el hijo de puta se murió de hambre.

FAULKNER.
Pobre Faulkner. ¿De veras cree que las grandes emociones vienen de las palabras grandes? Se cree que no conozco las palabras de diez dólares. Claro que las conozco. Pero hay palabras más viejas y simples y mejores, y son las que uso yo.

HOLLYWOOD. La voz muy emocionada de una operadora me dijo que Darryl F. Zanuck en persona, de la Twentieth Century Fox, me iba a hablar. ¡Y ya lo creo que lo hizo! “Hola, ¿Ernest?”, me dijo (se veía que estábamos en Hollywood, porque me llamaba por mi nombre de pila y sólo nos conocíamos de haber intercambiado mi cuento por su dinero). “Ernest, estamos en sesión ejecutiva aquí en mi sala de conferencias, y nos hemos pasado todo el día metidos en una crisis que sólo tú puedes resolver. Hemos hecho una película verdaderamente maravillosa con tu maravilloso cuento ‘La corta vida feliz de Francis Macomber’, y estamos listos para distribuirla, pero nos parece que el título es demasiado largo para la extensión media de una marquesina, así que te agradeceríamos mucho que pudieras cambiarlo por algo más corto, algo que llame la atención –ya sabes, un título que te emocione al verlo–, algo que pueda interesar a ambos sexos y hacerles sentir que tienen que ver la película.” Le dije a Zanuck que me diera un instante para pensar un poco. Mientras, el barman me sirvió una bebida y cada cierto tiempo yo volvía al teléfono y le decía a la operadora que no cortara la llamada, que me encontraba metido en pensamientos de emergencia. Al final, cuando sentí que mis acciones en AT&T habían subido un par de puntos, dije que me parecía tener el remedio para nuestros males. Zanuck me dijo que tenía el lápiz listo. Bien, dije, quieren algo corto y emocionante que llame la atención de ambos sexos, ¿no es así? Pues aquí está: F de Fox, U de Universal, C de Culver City y K de RKO. Eso debe de caber en todas las marquesinas, y un mejor símbolo sexual, imposible.

LIBROS. La prueba definitiva de un libro es cuánto material bueno le puedes quitar.

MUJERES. La única cosa constructiva que he aprendido sobre las mujeres es que no importa cómo se hayan vuelto al final, debes recordarlas sólo como fueron en su mejor día.

ORIGINALIDAD. Si vas contra la corriente corres el riesgo de ahogarte, pero éste es el precio que se paga por no conformarse. El riesgo de la originalidad es la humillación, que es otra forma de decir fracaso. En el instituto escribí un ensayo enteramente en diálogo, y me suspendieron, no porque el diálogo fuera malo, sino porque nadie había escrito nunca un diálogo así. “Los ensayos”, me dijo el profesor, “se hacen con frases normales, no con diálogos”. La forma sobre el contenido. Cuando me fui de casa por primera vez, las calificaciones de mi vida no eran demasiado buenas, pero mi nota fue mejorando gradualmente a medida que los convencía de que encontrar mi propio camino, tanto en la vida como en la página, tenía sus méritos.

PESCA. Luchar contra un pez grande, hacerlo con rapidez y sin ayuda, no descansando nunca y no dejando que el pez descanse, es comparable en sus exigencias de estado físico a una pelea de diez asaltos. La mayoría de los pescadores honestos y talentosos pierden sus peces porque el pez los fustiga y no logran aferrarse a él cuando, hacia el final de la lucha, el pez decide sondear y, sondeado, muere.

11 comentarios:

Arwen Anne dijo...

me ha encantado este post y lo del escritor me ha hecho gracia, seguro que si se hubiera esforzado un pelín, no se hubiera muerto de hambre, si es que... confianza, nos falta confianza, sobre todo a mí jjajaja

besos

Blas Malo Poyatos dijo...

Confianza nos falta a todos los noveles, y es normal. ¿Cómo vamos a tenerla si lo único que recogemos son negativas de las editoriales y caras raras de los familiares?

Pero hay que ser terco, hay que serlo, para conseguirlo.

Un saludo

Martikka dijo...

Muy interesante. Aunque Hemingway no es de los autores que más me gustan, siempre es interesante leer sus opiniones. Lo del ensayo me ha recordado la vez que en 1º de BUP me pusieron un 0 en contenido de una redacción. (10 en ortografía, 0 en contenido), todo porque hice un texto diferente a los demás. El año siguiente gané el segundo premio de literatura en castellano, y el siguiente, el primero en catalán. No escribiría tan mal...
0 en contenido. Por innovar!

Martikka dijo...

Addenda:
Lo de las caras raras me suena. Creo que nos suena a todos los que escribimos. ¿Por qué no les sucede lo mismo a los que se dedican a otras disciplinas? ¿De verdad somos tan raros? ¿De verdad merecemos esas caras?
Creo que esto merece un post.

(A Dios rogando, y con el mazo dando.)

B. Miosi dijo...

Excelente entrada, Blas. Heminghway fue sin duda, además de un buen escritor: un gran pensador. Un hombre que supo vivir la vida a su manera. El libro que indicas parece que contiene jugosos pensamientos podrías colgar algunos de vez en cuando en entradas posteriores, para los que no tenemos el libro.

Un abrazo de principios de año!
Blanca

Blas Malo Poyatos dijo...

Pues eso, Martikka, sobre gustos hay colores y hay que tener la paciencia y la terquedad necesaria y de forma constante para no desanimarnos.

Un amigo de trabajo que se enteró que yo escribía lo primero que dijo es que si yo tenía tiempo de escribir es que no trabajaba suficiente. Jaja AGG ¿No se le ocurrió pensar que no pierdo el tiempo viendo fútbol ni en cervezas interminables?¿En las madrugadas en vela? Pues no. Qué simpático.

Y no es mala gente, pero así se nos ve. Como gente snob y bohemía; vamos, viviendo del cuento, literalmente.

Pues no. No dejaré que me quiten el ánimo. Me lo recuerdo una y otra vez: ¡Mis escritos son mis pirámides!

Blas Malo Poyatos dijo...

Gracias por tu visita, Blanca, y buen año 2009. Hemingway tiene un encanto especial: su afán de hacer siempre lo que le vino en gana. Y decir lo que pensaba, honradamente.

Lo que me recuerda que la tiranía del trabajo, de las caras raras que comentaba con Martikka, lo es sólo en el momento en el que lo aceptamos tal cual, y no nos rebelamos contra la norma, la costumbre de lo habitual.

¿Nos gusta escribir? Pues sigamos escribiendo. ¿No será que los que critican nos tienen envidia,porque han perdido su imaginación de niños?

Un saludo a todos, Arwen, Martikka, Blanca, luego me pasaré
por vuestros Blogs

LETRAWEB dijo...

Hola Blas:
Me ha gustado mucho este post. Veo que eres un admirador de Hemingway.
Acá en La Habana, en San Francisco de Paula, está la casa donde vivió, hoy es museo, un sitio hermosísimo, no sé si lo habrás visitado alguna vez. Pero indudablemente es una referencia importante acerca de la vida de este autor.

Saludos cordiales
Bye

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola letraweb, bienvenida y gracias por tu visita. No conozco La Habana. Hemingway me gusta por su rebeldía y su franqueza, por no ser políticamente correcto sino por su honradez: decía lo que pensaba. Y porque nos recuerda que vida sólo tenemos una.

Un saludo

Javier Márquez Sánchez dijo...

Hola Blas. Hacía tiempo que tenía pendiente participar en tu blog. He llegado aquí a través del blog de Teo Palacios, y ya sólo el nombre me seduce. Hemingway es, con diferencia, mi escritor favorito, el que más he releído y analizado, y supongo que uno de los que más me ha influido...

Lo que son las cosas, no me había enterado del lanzamiento de este libro. Me voy de cabeza esta tarde a comprarlo.

Saludos

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Javier, bienvenido a este rincón.

Basta con ver la foto para comprender porqué Hemingway marcaba diferencias. Una rebeldía innata y un vividor, que nos recuerda que el tiempo se pasa y no vuelve.

Un saludo.