sábado, 6 de diciembre de 2008

Curiosidades de la Literatura (I)



La historia de la literatura tiene un apartado curioso que puede estar más asociado con el mundo de las profecías. Se trata de las serendipias literarias. La serendipia es un término que se refiere a los descubrimientos casuales que realizan los científicos a partir de accidentes o acciones inesperadas. En la literatura este término está asociado más con el relato de una historia de ficción que tiempo después se concretiza en la realidad.

No es un hecho frecuente, pero los ejemplos que existen son en verdad asombrosos. Veamos algunos de estos relatos que se adelantaron a los hechos.

- En el año 1850, el genial Edgar Allan Poe escribe “Las aventuras de Arthur Gordon Pym”. La historia cuenta el naufragio de un barco en los mares del Atlántico sur, cerca de las Islas Malvinas, del que sólo sobreviven cuatro personas que quedan a la deriva en una balsa. Desesperados por el cansancio y el hambre deciden matar a uno de ellos para poder subsistir, por lo que echan el destino a la suerte y realizan un sorteo, siendo elegido el cocinero de la embarcación. Un tal Richard Parker.

Algunos años después, en 1884, una goleta de origen británico naufraga cerca de las islas atlánticas. Sobreviven cuatro personas que quedan a bordo de una balsa. Desesperados, deciden matar a uno de ellos para comérselo. La suerte indica que el asesinado será el cocinero. Un tal Richard Parker.

- Singular es el caso del escritor Jonathan Swift que en su famoso libro del año 1726, “Los viajes de Gulliver”, habla de las dos lunas en el planeta Marte. Les da el nombre de “Miedo” y “Terror” y describe su órbita y su distancia del planeta.

En ese tiempo no se sabía de la existencia de luna alguna en Marte. Pero hay dos. Y fueron descubiertas recién en el año 1877. Las lunas tenían un diámetro muy parecido al expresado por Swift, y además su órbita era prácticamente igual. Las lunas fueron bautizadas como Fobos y Deimos, términos griegos que significan miedo y terror.

- El escritor norteamericano Lester del Rey, por otra parte, publicó en el año 1954 su novela “Viaje a la Luna”. En ella cuenta como la nave Apolón, tras dar unos pequeños brincos se posa finalmente en el suelo lunar. Y cómo cuando se abre la escotilla desciende de la nave el comandante Armstrong para pisar por primera vez el suelo de ese mundo desconocido. Quince años mas tarde la realidad imitaba a la ficción, cuando Neil Armstrong llegaba a la Luna a bordo del Apolo 11.

- Por último, en el año 1898, Morgan Robertson, publicó una obra que se llamó “Futility” y que describía el hundimiento de un gran barco en su viaje inaugural de Londres a Nueva York. Los relatos coinciden con el naufragio del Titanic, sucedido 14 años después de editado el libro. En principio este también se hundió en su viaje inaugural desde Londres a Nueva York. El hecho se produjo por el choque contra un iceberg en los mares del Atlántico norte, tal como sucedía en el libro. También era un barco de proporciones considerables, que se consideraba imposible de hundir. El capitán del barco de novela se apedillaba Smith, tal como el capitán del Titanic.

Aunque seguramente la mayor coincidencia esta en el nombre que Robertson le dio a su barco. Se llamaba “Titán”.

¿A qué estas historias resultan asombrosas?

Fuente: http://sobrecuriosidades.com/

8 comentarios:

Arwen Anne dijo...

Asombrosas coincidencias y más que asombrosas, la verdad es que incluso dan un pelin de miedo, espero que ningun acto de mi libro se haga realidad porque si no...madre mia que dolor para todos

Martikka dijo...

Pues será serendipia o no, pero estuve leyendo este artículo el otro día, y ahora me lo encuentro aquí posteado. Coincidencia o no, es muy interesante y da qué pensar sobre las facultades proféticas de algunas personas. ¿Profecía, visión o serendipia?

Blas Malo Poyatos dijo...

Habrá que leer tu libro, Arwen Anne, para estar prevenidos más que nada, porque visto lo visto...

Un saludo

Blas Malo Poyatos dijo...

Hay gente que postula la existencia de una conciencia colectiva, tal y como funcionan las abejas o las hormigas: muchos individuos que forman una única entidad (la colmena, el hormiguero) y que por ello comparten pensamientos, ideas, sensaciones... digamos que el individuo lo extrae de la consciencia colectiva, que a su vez podría ser intemporal (mientras exista la comunidad)

Hoy estoy filosófico.

Un saludo

Proyecto de Escritora dijo...

La verdad es que si que nos has dejado, con este post, boquiabiertos. Si es todo cierto, es increible, la verdad...buff, que miedito pensar en que algunas historias se pueden hacer realidad...

Un beso!

Blas Malo Poyatos dijo...

La realidad supera la ficción, al menos fuera de Matrix, Elena.

Ah, no espera.. ¿no es esto un dejá vú?

Gracias por pasarte por aquí,¡saludos!

B. Miosi dijo...

Si que es asombroso, Blas, serendipias o coincidencias, es hasta temible. Y Cualquiera de ellas podría servir para escribir una novela.

Buena entrada, Blas,

Un abrazo
Blanca

Blas Malo Poyatos dijo...

Hola Blanca. A veces los sueños y fantasias se hacen realidad de forma peliaguda, como si ya supiéramos qué va a suceder.

Soñemos... pero con cuidado, no sea que se tranforme en pesadilla :)

Un saludo