jueves, 27 de noviembre de 2008

Pautas para proponer manuscritos


Supongo que os pasa a todos. La escritura nos absorbe y llega un punto en que cualquier momento es bueno para retomar un destello de inspiración que tuvimos tomando el café de la mañana, o al despertar a las 7:00 o cómo un peón echa pestes por la boca del encargado de turno. Y nos centramos en la parte creativa, que es lo que nos gusta. Escribir y escribir, y escribir.

Pero... es bueno hacer las cosas con perspectiva. Vale, has terminado el libro. Ya tienes la carta de presentación. ¿Qué panorama hay para mi novela?

La editorial Belacqva indica una serie de reflexiones que es muy conveniente hacerse antes de meterse en la guerra de buscar agente o editorial, si no queremos estrellarnos con nuestra criatura. A mí ya me ha pasado. Aquí van.

¿Qué he de tener muy, muy clarito para proponer un manuscrito?

1. Descripción del contenido: En uno o dos párrafos, describa la obra, su propósito, enfoque y contenido.

2. Características especiales: Indique si el libro incluye características particulares como recuadros, formularios, estudios de casos, etc.

3. Autor: Incluya su currículum vitae o un resumen de su experiencia profesional. Si ha escrito otros libros, cite al editor y el número de copias vendidas. Mencione qué experiencia o credenciales tiene en relación con el libro que está proponiendo.

4. Público lector: ¿Quién comprará su libro? Cuantifique y especifique la audiencia tanto como le sea posible.

5. Competencia: Suministre tanta información como pueda sobre libros específicos que sean competencia del suyo. ¿Cómo y por qué sería mejor su libro? ¿Su libro responde a una necesidad actual? Si no hay competidores directos, cite los libros que más se acercan al que usted propone.

6. Manejo de ventas/marketing: En una frase, indique cuál es el principal argumento de venta de su libro; por ejemplo, “Es el único libro que hay sobre...”.

7. Oportunidades de venta y promoción: ¿Cómo puede usted contribuir a dar a conocer su libro? ¿Realiza seminarios o talleres con grupos? ¿Con qué frecuencia, a qué grupos se dirige, cuántas personas forman estos grupos? ¿Tiene contactos con los medios de comunicación? ¿Cuenta con el apoyo de gente prominente en su campo?

8. Tabla de contenido: Suministre una tabla de contenido del libro. Incluya los títulos de los capítulos y una breve explicación de cada uno.

9. Capítulo de muestra: Si ya comenzó a escribir la obra, incluya un capítulo de muestra, idealmente alguno que sea representativo del libro.

10. Características específicas de la obra: ¿Cuántas páginas (páginas de manuscrito a doble espacio) espera que tenga? ¿Cuántas ilustraciones, fotografías, cuadros, tablas o gráficas? ¿Cuándo planea terminar de escribir el manuscrito?


(PD: supongo que lo último sólo lo pedirán para quien ya ha publicado, no para los noveles)

6 comentarios:

Martikka dijo...

Puf! Esto del marketing es un rollo. ¡Necesitamos un agente pero ya! Lo cierto es que no es fácil vender uno su propia obra. ¡Protesto! :)¡Somos escritores no comerciales!

Blas Malo Poyatos dijo...

Para eso están los agentes, pero claro, si no se tiene... habrá que aprender.

Además, también hay que saber venderse ante los agentes.

Un saludo

Teo Palacios dijo...

El mundo del Marketing es necesario siempre que haya que vender algo... ¡sirve hasta para compartir a la pareja de hacer algo! jejeje.

Tengo que felicitarte, Blas. Las últimas entradas han sido estupendas. Lástima que la gente no se anime a comentarlas...

Buen trabajo, de lo más interesante.

Saludos!

Blas Malo Poyatos dijo...

Me quedo con una frase tuya: hay que convencer al editor de que preste atención a una obra que no necesita (la del novel)

Gracias por tu opinión. Espero ser útil.

Un saludo.

Proyecto de Escritora dijo...

Muchas gracias por esta entrada, siempre está bien seuir aprendiendo sobre el mundo editorial y ver otros puntos de vista u otras informaciones para contrastar.

Sigue así que nos ayudas mucho!!!

Besos!!

Blas Malo Poyatos dijo...

Además que esta información es de la propia editorial; más al pelo no puede ser, Elena.

¡Saludos!